Educación básica e igualdad entre los géneros

Aprender y más

© UNICEF/HQ06-0324/Pirozzi
Unas niñas asisten a clase en una escuela de niñas “acogedora para la infancia”, situada a las afueras de Quetta, capital de la provincia meridional de Balochistán

¿Y si las escuelas fueran más que un lugar para el aprendizaje? ¿Y si las instituciones responsables de educar a nuestros niños y niñas se encargaran de abordar algunas de las necesidades más profundas y apremiantes de la sociedad?

Consciente de las dificultades que enfrentan tantos niños y niñas del mundo y de la falta de recursos para abordarlas, UNICEF creó Aprender y más, una iniciativa de nuestro programa de educación básica e igualdad entre los géneros. Aprender y más promueve escuelas acogedoras para la infancia que van más allá de su finalidad principal de educar, sirviendo como punto de distribución de una amplia gama de servicios básicos.

En primer lugar, en las escuelas de Aprender y más se alimenta a los niños y niñas, ya sea en el propio centro o suministrándoles comidas para llevarse a casa. En las sociedades afectadas por la sequía, la carencia de alimentos y la pobreza, estos programas pueden significar la diferencia entre el hambre atroz y la nutrición. De igual modo, los programas de salud escolar de Aprender y más, a través de los cuales se suministran vacunas, micronutrientes y tratamientos de desparasitación, pueden significar  la diferencia entre la enfermedad y la salud en una sociedad con recursos escasos.

Además, las escuelas de Aprender y más no se limitan únicamente a la provisión de alimentos y de atención sanitaria, sino que incluso imparten programas de educación sobre higiene y salud con los que propugnan hábitos mejores para prevenir la enfermedad. También ofrecen atención y apoyo para los niños y niñas huérfanos y vulnerables, una necesidad especialmente urgente en países devastados por conflictos armados, el SIDA y la pobreza extrema.

El enfoque de Aprender y más tiene un carácter holístico e intersectorial, pues parte de la premisa de que los niños y niñas aprenden mejor cuando no tienen hambre, sed, miedo o están enfermos. Al mismo tiempo, la propia educación contribuye al progreso en materia de nutrición, de prevención de enfermedades, saneamiento, higiene y protección de la infancia. Aprovechando el poder de las escuelas para educar y actuar como centros comunales, el objetivo de Aprender y más es establecer un nexo unión entre todos los sectores y en el seno de las comunidades. Cada elemento de esta relación contribuye al éxito de los restantes, y, lo que es más importante, a la salud y el bienestar de la infancia.

La naturaleza holística e intersectorial de este método implica que la colaboración y la cooperación son indispensables. Definir y prestar servicios básicos como la alimentación en la escuela e impartir, al margen del programa normal de estudios de la escuela, formación en materia de prevención del SIDA, agua, saneamiento, higiene y entornos de protección, genera una enorme necesidad de alianzas de ámbito mundial, regional y local. Asimismo, estas alianzas pueden servir para promover el apoyo a las partes interesadas y a los responsables de políticas, facilitando el diálogo sobre la prestación de servicios y contribuyendo a las labores de concienciación. 

A medida que aumentan las necesidades y los riesgos que afectan al sector educativo –entre ellos la pobreza, el SIDA, la sequía, la inseguridad alimentaria y la inestabilidad política–, ¬las escuelas se enfrentan al desafío que supone prestar atención y apoyo a los menores de edad más vulnerables, en especial los huérfanos, las niñas y los que sufren discapacidad. Los gobiernos están recurriendo al método Aprender y más para dar respuesta a estas dificultades.

En septiembre de 2005, 13 países de África Oriental y Meridional (Angola, Botswana, Lesotho, Madagascar, Malawi, Mozambique, Namibia, Sudáfrica, Swazilandia, Uganda, la República Unida de Tanzanía, Zambia y Zimbabwe) firmaron un comunicado en el que se comprometían a fortalecer sus sistemas educativos a través del método Aprender y más.

Aprovechando el poder intrínseco de la educación y la promesa de las alianzas, podemos contribuir a potenciar la capacidad de las escuelas para responder a los retos cada vez mayores a que se enfrentan los niños y niñas más vulnerables de la sociedad, y fortalecer así los cimientos del porvenir.


 

 

 
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