Educación básica e igualdad entre los géneros

La violencia altera las vidas y la educación en el Iraq

Imagen del UNICEF: Iraq, UNICEF, Water Tankers, Basra
© UNICEF Iraq/2008/Robaye'e
Los camiones cisterna contratados con fondos suministrados por UNICEF abastecen de agua a la ciudad de Basra después de varias semanas de violencia y toque de queda.

Por Claire Hajaj

AMÁN, Jordania, 21 de abril de 2008 – En las dos últimas semanas, las familias de la ciudad de Basra y del vecindario Ciudad Sadr de Bagdad han quedado atrapadas en uno de los episodios más violentos de la historia reciente del Iraq. A medida que las Fuerzas de Seguridad iraquíes se movilizaron contra los grupos de milicianos, los consiguientes enfrentamientos y combates, así como el toque de queda, obligaron a esas familias a permanecer encerradas en sus viviendas y provocaron una grave escasez de alimentos, agua y suministros médicos.

Pese a que la vida vuelve lentamente a la normalidad en Basra, en Ciudad Sadr se sigue combatiendo. En días recientes, la situación de los niños de ese vecindario se ha hecho aún más difícil y aterradora.

La escasez de agua y elementos médicos en Ciudad Sadr ha adquirido dimensiones de crisis humanitaria prioritaria.

Los combates entre las milicias y las fuerzas gubernamentales han aislado a diversos sectores de la ciudad durante varios días, y ha tenido graves efectos para la población. Pese a que en diversos sitios se ha levantado el toque de queda, el temor a las bombas enterradas a la vera de los caminos y carreteras ha impedido que muchas familias se alejen de sus hogares.

Las escuelas deben ser refugios

También corre peligro la educación de los niños y niñas. La mayoría de las escuelas primarias y secundarias de la ciudad permanecen cerradas. Más de 20 escuelas han sufrido daños debido a los combates y un número aún no determinado de estudiantes y maestros ha perdido la vida.

UNICEF exige que la protección de las escuelas adquiera carácter prioritario.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Iraq/2008/Robaye'e
Durante varias semanas, los pobladores de Basra no pudieron salir de sus hogares para obtener agua ni para ir a la escuela.
Según informes suministrados por testigos presenciales, en algunas escuelas vacías se ha dado albergue a familias desplazadas, y otras han sido ocupadas por efectivos militares.Según informes suministrados por testigos presenciales, en algunas escuelas vacías se ha dado albergue a familias desplazadas, y otras han sido ocupadas por efectivos militares.

“En tiempos de conflicto, las escuelas deben ser refugios para los niños y niñas”, comentó Mette Nordstrand, que está a cargo de los programas de educación de la Oficina de UNICEF en el Iraq. “Las escuelas están protegidas por el derecho internacional, que las considera zonas de paz. Independientemente de las circunstancias, el único uso adecuado de una escuela iraquí es el de educar y proteger a la niñez del Iraq”.

El suministro de agua y otros elementos imprescindibles

En colaboración con sus aliados de labores humanitarias, UNICEF ha estado prestando asistencia a los niños y niñas de Basra y Ciudad Sadr desde el comienzo de la crisis. Pese al toque de queda vigente, mediante una operación de transporte de agua en camiones cisterna organizada por UNICEF se abasteció de ese líquido vital a las familias de varios vecindarios de Basra que no contaban con agua desde hacía varios días.

UNICEF también distribuyó en los hospitales de Basra suministros sanitarios suficientes para atender a unas 12.000 personas, y ha comenzado a prestar ayuda a las escuelas, que reabrieron sus puertas en días recientes.

En Ciudad Sadr, los tanques cisterna de UNICEF suministraron 2,1 millones de litros de agua a familias pobres de los alrededores de la ciudad y a los hospitales de ese centro urbano. Asimismo, unas 12.000 familias han recibido tabletas de purificación del agua y también se han entregado esas tabletas a las autoridades sanitarias locales, a fin de que las distribuyan a unas 4.200 familias en situación de pobreza.

“Estamos aprovechando al máximo el grado de acceso a la población del que disponemos en estos momentos, y hacemos todo lo posible por prestar socorro a los familias pese a las problemas de seguridad existentes”, afirmó Luciano Calestini, Especialista en Situaciones de Emergencia de UNICEF. “A pesar de ello, será difícil curar las lesiones psicológicas que han sufrido los niños y niñas. Es imprescindible que los niños puedan ver el fin de esta violencia y regresar a clases lo antes posible”.


 

 

Vídeo (en inglés)

El Representante de UNICEF en Iraq, Geeta Verma, habla de las dificultades que tienen los niños desplazados por la violencia en Iraq para continuar su educación. VIDEO  alta | baja

Audio (en inglés)

Mohammed, de 16 años de edad, conversa con Radio UNICEF desde su hogar en Ciudad Sadr, donde se sigue combatiendo en las calles.
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Khadeeja, de 13 años de edad, habla sobre su regreso a la escuela después de varias semanas de violencia en Basra.
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Claire Hajaj, de UNICEF, se refiere a las dificultades que presenta la educación de los niños y niñas en medio del conflicto que envuelve al Iraq.
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