Educación básica e igualdad entre los géneros

Los niños y niñas iraquíes celebran su regreso a clases

Imagen del UNICEF: Iraq, Back to School, Education
© UNICEF video
El primer día en las aulas es un pequeño milagro para los niños y niñas iraquíes quienes ven sus vidas interrumpidas por el conflicto.

Por Claire Hajaj

AMÁN, Jordania, 9 de octubre de 2007— En la escuela primaria Al-Amal, en Bagdad, los alumnos celebran su regreso a la escuela. En este primer día del nuevo ciclo escolar, los niños y niñas gritan de entusiasmo cuando vuelven a ver a sus amigos. El patio de recreo, que durante las vacaciones de verano parecía tan desnudo y vacío, se ha llenado ahora de colores y sonidos.

Para los alumnos iraquíes, el año pasado fue uno de los más difíciles que se recuerde. Se interrumpieron las clases debido a la violencia, muchos docentes abandonaron sus comunidades o el país, las aulas y los baños de las escuelas sufrieron grave deterioro y muchas escuelas se quedaron sin suministro de agua. Este año, sin embargo, los alumnos y los maestros tienen motivos para sentirse esperanzados.

Tamarra, una niña seria y responsable de 11 años de edad que cursa el sexto grado, sabe lo que significa tener hambre de educación. “Amo a mi escuela”, dice. “Pero el año pasado no siempre podía venir a clases debido a las explosiones en mi vecindario. Mi madre tenía miedo de lo que me pudiera pasar, de manera que falté muchas veces”.

Una desesperada lucha por aprender

Para Tamarra y sus padres, esta primera jornada escolar representa casi un milagro, ya que toda la familia recuerda cuánto tuvo que luchar la niña el año pasado para poder estudiar.

 “Tuvimos grandes dificultades”, dice Tamarra. “Debido a los constantes cortes de electricidad, nos resultaba muy difícil hacer las tareas escolares o estudiar para los exámenes.

Imagen del UNICEF: Iraq, Baghdad, Back to School, Education
© UNICEF video
En el Iraq, los niños y niñas no suelen estudiar en aulas acogedoras ni contar con materiales escolares suficientes.

Como no había luz, no podía leer mis libros. Hacía mucho calor y no teníamos ventiladores ni aire acondicionado. Muchas noches no pude dormir, y al día siguiente estaba demasiado cansada para ir a la escuela. Fue terrible”.

Los alumnos y profesores también sufrieron las consecuencias del mal estado en que se encontraban los establecimientos de enseñanza después de largos años de conflicto y debido a la falta de reparaciones y de mantenimiento.

Condiciones totalmente inadecuadas

 “Nuestros alumnos y alumnas tenían que estudiar en condiciones totalmente inadecuadas”, afirma Hala Hani, directora de la escuela primaria Al-Amal. “No teníamos agua y el servicio eléctrico era muy limitado. Tampoco podíamos elaborar planes de estudios para más de 10 días consecutivos debido al constante éxodo de estudiantes y maestros. Todos estaban alterados y asustados. La situación era caótica”.

Las consecuencias de ese caos en el sistema de enseñanza –y no sólo en Bagdad sino en todo el país– se reflejó en los resultados de los exámenes del año pasado. El Ministerio de Educación del Iraq señala que solamente el 28% de los niños y niñas iraquíes de 17 años de edad rindieron sus exámenes finales. Y de los que se presentaron a esos exámenes, sólo un 40% aprobó.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Iraq/2007/ Saleh
Debido al conflicto en el Iraq, sólo el 28% de los niños y niñas iraquíes de 17 años de edad rindieron sus exámenes finales.

Aulas restauradas y nuevas esperanzas

Pese a que la situación de muchos estudiantes iraquíes sigue siendo grave, durante los últimos tres meses el sistema escolar ha recibido mucha ayuda. UNICEF ha patrocinado un programa de restauración de escuelas que se lleva a cabo mediante una iniciativa integrada en pro de la infancia con base en la comunidad cuyo objetivo consiste en restaurar los servicios esenciales a las comunidades iraquíes.

Tamarra percibió la diferencia de inmediato.

 "Cuando regresé a la escuela noté que había agua potable corriente", dice. "También había nuevos inodoros y escritorios. Y teníamos pelotas y equipos deportivos para las clases de educación física, además de materiales escolares y elementos para las clases de arte. Todas esas cosas nos resultan muy útiles, mejoran nuestro desempeño y nos hacen sentir más orgullosos de nuestra escuela".

Una victoria para las familias iraquíes

"Cada niño o niña que va a la escuela representa una victoria para las familias iraquíes", afirma Mette Nordstrand, que tiene a su cargo las labores de educación, enseñanza y desarrollo de la Oficina de UNICEF en el Iraq. "Debido a que estos niños viven rodeados de tanta incertidumbre, poder estudiar en un aula que funciona eficientemente constituye su principal fuente de esperanzas".

Tamarra está de acuerdo, y cree que si puede seguir estudiando, algún día, cuando la situación sea más estable, podrá ser doctora en medicina. "La educación de mi madre me ha servido de inspiración", dice. "Estoy decidida a superar esta época dolorosa con éxito, para poder crecer y llegar a ser una persona fuerte".


 

 

Vídeo (en inglés)

 9 de octubre de 2007:
Chris Niles, corresponsal de UNICEF, informa sobre el regreso a clases del estudiantado del Iraq

 VIDEO  alta | baja

Obtengan vídeo de calidad profesional en The Newsmarket

UNGEI

Sitio de La Iniciativa de las Naciones Unidas para la Educación de las Niñas
UNGEI banner
Búsqueda