Educación básica e igualdad entre los géneros

Los niños y niñas trazan un futuro más brillante para las niñas de edad escolar en Uganda

Imagen del UNICEF
© UNICEF Uganda/2004/Hyun
Una niña de Uganda se esfuerza en estudiar. Las tasas de deserción escolar siguen siendo elevadas en el país, especialmente entre las niñas.

KAMPALA, Uganda, 13 de mayo de 2005 – En la medida en que se vence el plazo de alcanzar la paridad de género en la educación primaria y secundaria para el año 2005, los niños de Uganda se ocupan de encauzar el progreso de su nación hacia el logro de la educación para todos.

Mediante ejercicios de “cartografía escolar”, los niños y niñas documentan la población infantil femenina de su comunidad, el número de niñas que se encuentran fuera de la escuela y las barreras que impiden que las niñas se eduquen. Los jóvenes cartógrafos identifican luego las soluciones factibles que les permitirían a las niñas matricularse y asistir con éxito a la escuela.

Los ejercicios de cartografía son parte de la estrategia creada por el Movimiento para la Educación de las Niñas, un programa de carácter popular en varios países de África que se inauguró oficialmente en Uganda en 2001. Apoyados por el UNICEF, el Foro de Educadoras Africanas y otros aliados de la Iniciativa para la Educación de las Niñas Africanas y el Movimiento Mundial en favor de la Infancia, los clubes del Movimiento para la Educación de las Niñas se empeñan en preparar a las niñas a través de la educación y a sensibilizar a las comunidades en la importancia de enviar a todos los hijos a la escuela.

Los mapas creados por los estudiantes en los clubes del Movimiento para la Educación de las Niñas muestran las fronteras de la aldea y los sitios locales de mayor importancia. Tristemente, muestran también los brotes de conflicto, los caminos impenetrables, los lagos y las ciénagas, los sistemas de saneamiento inadecuados, las largas distancias entre hogares y escuelas, y los mercados donde se obliga a trabajar a las niñas a fin de ayudar a sus familias.

En respuesta a estas dificultades, los participantes sugieren soluciones directas: construir un puente; cercar la escuela, cortar las malezas para hacer caminos seguros y transitables. Muchachos voluntarios acompañan a las niñas a la escuela para que no tengan que hacer solas un viaje peligroso. Las niñas y los niños juntos construyen y mantienen limpias las letrinas.

Cada mapa incluye el número aproximado de niñas y niños de la zona que asisten a la escuela o están fuera de ella. Los equipos de estudiantes llevan los mapas a casas donde hay niños y niñas que no van a la escuela, y con frecuencia recaudan dinero entre ellos mismos para proveer de materiales escolares a los que no pueden costearlos.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Uganda/2004/Hyun
Una miembro del club Movimiento para la Educación de las Niñas en una escuela primaria de Kyengere explica la misión del club.

La matrícula de la escuela primaria en Uganda ha aumentado notablemente desde que se puso en vigor la Educación Primaria Universal, aumentando la escolaridad de 2,6 millones de niños y niñas matriculados en 1997 a 7 millones en 2003. Pero las tasas de deserción siguen siendo inaceptablemente altas, especialmente entre las niñas. En el nivel secundario, hay menos de cuatro niñas matriculadas por cada cinco varones.

Los ejercicios de cartografía complementan otros proyectos del Movimiento para la Educación de las Niñas dedicados a mantener a las niñas en la escuela, tales como grupos de debate comunitario, reuniones para aumentar el conocimiento sobre el VIH/SIDA, clases de higiene y destrezas de supervivencia, y representaciones teatrales que resaltan los problemas de la educación de las niñas. Otras organizaciones de jóvenes, tales como la YWCA y las Niñas Exploradoras, participan con el Movimiento para la Educación de las Niñas en ejercicios de adiestramiento que ayudarán a extender los servicios a zonas donde aún no se han establecidos clubes del Movimiento.

Los resultados han sido inmediatos. En la escuela primaria Gyenda del distrito de Masaka, 50 niñas regresaron a la escuela luego de que el club del Movimiento para la Educación de las Niñas llevara a cabo actividades durante tres meses. En la vecina escuela primaria de Nakateete, la matrícula de las niñas aumentó en un 25% después que se estableció un club del Movimiento para la Educación de las Niñas en 2002.

Los ejercicios de cartografía también han demostrado ser una poderosa herramienta política. En el distrito de Mbarara, los datos provenientes de los mapas de los niños y niñas se han usado en presentaciones a funcionarios del gobierno. Y en comunidades de toda Uganda, los esfuerzos de los niños para identificar a sus compañeros que se encuentran fuera de la escuela ayudan a las intervenciones directas de los concejos locales y de las autoridades escolares.

Al concentrarse en aquellos a quienes “resulta más difícil llegar”, los clubes del Movimiento para la Educación de las Niñas están construyendo una comunidad de niños y niñas que, a su vez, harán una mayor labor de conciencia donde más se necesita.

Tal como lo expresa Sylvia Nankuze, una estudiante de 13 años que dejó la escuela después del tercer grado: “sin el Movimiento para la Educación de las Niñas yo habría perdido la oportunidad de estudiar. Muchos alumnos no se sienten felices fuera de la escuela”. Ahora, de regreso a la escuela, agradece los esfuerzos de los miembros del club del Movimiento para la Educación de las Niñas que visitaron a sus padres y ofrecieron proporcionarle sus materiales escolares. Silvia agrega, “El Movimiento para la Educación de las Niñas debe seguir adelante y ayudar a muchas niñas más”.


 

 

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