República Democrática del Congo

En la Rep. Dem. del Congo, la enseñanza preescolar niño por niño fomenta la preparación para la escuela primaria

Por Vivian Siu

KINSHASA, República Democrática del Congo, 8 de abril de 2011. La Rep. Dem. del Congo es un país difícil si eres un niño y te toca crecer en él. Se trata del segundo país más pobre del mundo y más de la mitad de la población adulta nunca ha ido a la escuela o sólo ha completado la escuela primaria.

VÍDEO: Concha Grijalba, de UNICEF, informa acerca de un programa experimental de tutoría y enseñanza en la República Democráctica del Congo.  Véalo en RealPlayer

Luego está el coste de la matrícula escolar, que suma un promedio de 150 dólares estadounidenses por año. Los ingresos per cápita en el país eran sólo 171 dólares en 2009.

“La educación preescolar ha sido un problema serio en la República Democrática del Congo durante muchos años”, dijo Crispin Ngulungu, coordinador del programa "niño por niño" de UNICEF. “El 97% de los niños no tiene acceso a la educación preescolar”. Hay 35 millones de niños con edad inferior a los 18 años del país.

Una iniciativa preescolar establecida por UNICEF y el aliado Child-to-Child Trust del Reino Unido en 2008 pretende mejorar tales cifras. Por medio de una estrategia innovadora sobre la preparación para la escuela centrada en un enfoque aplicado niño por niño, los estudiantes más mayores actúan como mentores para los niños de preescolar. La enseñanza de los conocimientos básicos de matemáticas, la lectura y la escritura mediante juegos interactivos brinda a los niños de corta edad una ventaja en la preparación para la escuela primaria.

“Es importante ayudar a los niños más jóvenes de modo que puedan evitar problemas en el primer curso”, expuso la mentora de 12 años Nefa Kabeya. “Si ellos no reciben una buena preparación cuando pasen al primer curso nunca formularán preguntas y no participarán en clase”.

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Nefa Kabeya tiene 12 años y es mentora de niños más jóvenes como parte de una iniciativa piloto de preescolar en Kinshasa, Rep. Dem. del Congo.

Numerosos son los objetivos de este planteamiento rentable y basado en la igualdad para el desarrollo la primera infancia: aumento de la matriculación oportuna, promoción de la preparación escolar, disminución de las tasas de abandono escolar precoz y mejora del rendimiento académico.

Etapa crucial del desarrollo

Cuando un niño llega a su quinto cumpleaños, su cerebro es similar ya al de un adulto en tamaño y complejidad. Durante esta etapa crucial del desarrollo, los niños necesitan un ambiente positivo y educador que les brinde la oportunidad de aprender de manera activa y con confianza.

Jovial y Mariam, ambos de 5 años de edad, disfrutan de su aprendizaje. “Me gusta Nefa porque nos enseña como cantar y contar”, dijo Jovial. Mariam añadió que a ella le encanta leer, escribir y cantar.

El programa de niño por niño también ayuda al progreso del país hacia una educación primaria para todos: un aspecto clave de los Objetivos de Desarrollo del Milenio u ODM.

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Freros Ngalima tiene 12 años y enseña matemáticas básicas en un hogar de mentores en zonas rurales a las afueras de Kinshasha, Rep. Dem. Congo. En el país, muchos niños tienen poco o ningún acceso a la escuela.

“No es sólo para niñas o niños. Los niños de todos los orígenes son bienvenidos al programa, pero por supuesto apuntamos a los niños más vulnerables en zonas rurales que no tienen ningún acceso a la escuela”, comentó Ngulungu.

Para aquellos que no pueden acceder a la escuela por cuestiones logísticas, los mentores van a sus casas, donde los niños aprenden los mismos ejercicios y competencias que en una clase normal. A menudo éste es el único contacto que tienen con la educación preescolar y con cierta apariencia de un entorno educativo.

“Quería ayudar a tantos niños a estudiar como me fuese posible”, dijo el mentor de 12 Freros Ngalima. “También me ayudó a mejorar y aprender”.

Una matrícula escolar prohibitiva

Mientras el programa es casi gratis para participantes de preescolar, la cuestión de una matrícula escolar asequible para estudiantes de primaria y secundaria sigue sin resolver. “Las familias guardan a sus niños en casa porque no pueden pagar las tasas escolares", puso de manifiesto Joseph Biselele, el director de la escuela E.P. 1 Kimpangi de Kinshasa, la capital del país.

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La madre de Nefa, Nuki Kabeya, se esfuerza por que sus hijos sigan en la escuela dadas las elevadas tasas escolares. La matrícula de Nefa está reducida pues ella participa en el programa de niño por niño de Kinshasa, Rep. Dem. del Congo.

A pesar de ser mentora, Nefa es una de los muchos que siguen adelante. Su madre, Nuki Kabeya, se gana la vida vendiendo pan a comisión a 50 centavos la rebanada. Tiene que vender mucho: la matrícula escolar de Nefa sola cuesta 100 dólares al año.

“A veces los niños no van a la escuela porque no tengo bastante dinero para la matrícula escolar. Es bastante difícil”, comentó Kabeya, que tiene a seis niños en total y cuyo marido murió el año pasado.

Como recompensa a Nefa por su entusiasmo y dedicación como mentora a los niños de su comunidad, le han reducido su matrícula escolar. Kabeya dijo que el programa ha cambiado la vida de su hija.

“Está más apasionada con la escuela”, explicó Kabeya. “Le encanta ir a la escuela y disfruta con el cuidado de los pequeños. Está realmente motivada”.

Alianza con el Gobierno

UNICEF sigue colaborando con el Gobierno aquí para proporcionar una educación primaria para todos los niños congoleños. Como parte de su campaña "Regreso a la escuela", por ejemplo, UNICEF se centra ahora en el suministro de material escolar a cada niño que ingresa en la escuela primaria.

“Este año, el Presidente de la República Democrática del Congo decidió abolir la matrícula escolar durante los tres primeros años de la escuela primaria en algunas provincias. Es un buen avance”, expuso Ngulungu.


 

 

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