Côte d'Ivoire

Los niños se esfuerzan por acceder a la educación en Côte d’Ivoire cuando muchas escuelas permanecen cerradas

Por Louis Vigneault-Dubois

BOUAKÉ, Côte d’Ivoire, 9 de marzo de 2011. Desde las disputadas elecciones presidenciales de noviembre, muchas escuelas de Côte d’Ivoire permanecen cerradas, y en todo el país hay casi 800.000 niños y niñas que esperan poder reanudar sus estudios.

VÍDEO: 3 de marzo de 2011. Pedro Bujalance, de UNICEF, informa sobre las escuelas que permanecen cerradas en Côte d’Ivoire y acerca de lo que hace un niño de 12 años mientras espera la reanudación de las clases.  Véalo en RealPlayer

El cierre de esos centros de enseñanza podría tener consecuencias a largo plazo. “Ya se ha perdido gran parte de este año escolar y, durante una situación de crisis, si los niños no pueden ir a la escuela corren mayor peligro de dejar de estudiar y no volver nunca a las aulas, ni siquiera después de superada la crisis”, afirma Guy Cave, director de la organización Save the Children en Côte d’Ivoire.

Este país africano, que alguna vez fue un ejemplo para toda la región por la calidad de su sistema educativo, sufre las consecuencias de un conflicto civil que se desató en 2002. Hoy , la tasa anual de matriculación escolar primaria de Côte d’Ivoire no llega al 60%.

Rehenes de una crisis política

Las consecuencias del cierre de las escuelas están a la vista en todo el país. En Bouaké, una ciudad de la región central de Côte d’Ivoire, las calles están repletas de niños y niñas que, ante la imposibilidad de asistir a clases, se dedican a vender productos diversos para ganar algo de dinero y ayudar a mantener a sus familias.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Arthur, de 12 años de edad, contempla el interior de un aula vacía en su escuela, el Lycée Moderne Martin Luther King, en la ciudad de Bouaké (Côte d’Ivoire), donde muchos centros de enseñanza aún permanecen cerrados.

Uno de ellos es Arthur, un niño de 12 años que cursaba el sexto grado del centro de enseñanza secundaria Lycée Martin Luther King, cuando éste fue cerrado en septiembre pasado. Desde entonces, Arthur se dedica a vender artículos de belleza que transporta en una carretilla. Sin embargo, Arthur afirma que preferiría estar en la escuela con sus compañerosy estudiando para hacer realidad su sueño de ser ingeniero.

“Todos los niños y niñas deberían estar en la escuela, donde pueden aprender y sentirse seguros”, afirma el Dr. Agostino Paganini, Representante de UNICEF en Côte d’Ivoire. “Los niños no deberían ser rehenes de los conflictos políticos ni vivir bajo la amenaza del reclutamiento en las filas de las organizaciones armadas, el trabajo forzado, la violencia sexual, el abuso, los tratantes de menores y las enfermedades”.

Centros provisionales de aprendizaje

UNICEF, Save the Children y otros aliados colaboran para lograr el regreso de los niños a clases a la mayor brevedad posible. Además , se han abierto varias escuelas provisionales en diversos puntos del país como Duékoué, en la región occidental, donde desde enero viven unos 15.000 refugiados.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Mientras espera la reanudación de las clases, Arthur y sus compañeros venden artículos de tocador en el mercado de la ciudad de Bouaké, en Côte d’Ivoire.

Las escuelas provisionales, sin embargo, sólo cubren las necesidades de una pequeña fracción de los niños y niñas que requieren educación, y en la región septentrional del país las labores de apoyo educativo a esos niños se han visto dificultadas por las medidas de desobediencia civil puestas en práctica por los maestros. Se calcula que un 60% de los educadores no acude a sus puestos de trabajo debido a la creciente falta de seguridad. En esas circunstancias, la reapertura de las escuelas públicas resulta prácticamente imposible.

En la zona meridional de Côte d’Ivoire, entretanto, casi todas las escuelas públicas están abiertas desde hace un par de meses, pero la persistente crisis política impone una pesada carga sobre muchas familias. Esa crisis ha paralizado la economía, dando lugar a despidos masivos. El cierre de los bancos dificulta cada vez más el acceso de las familias al dinero que necesitan para comprar alimentos para sus hijos y sufragar los gastos escolares. Desde principios de año también se ha producido un aumento constante de los precios de los alimentos.

Extrema pobreza

UNICEF hace todo lo que está a su alcance para aliviar esa carga. Aunque en Côte d’Ivoire la educación primaria pública es gratuita, las familias deben hacerse cargo de los útiles y otros materiales educativos, además de varias tasas escolares. En las regiones donde las escuelas continúan funcionando, UNICEF ayuda a las familias necesitadas distribuyendo mochilas, libros de texto, lapiceras, lápices, sacapuntas y gomas de borrar.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Arthur, uno de los muchos niños y niñas afectados por el cierre de muchas escuelas en Côte d’Ivoire, trata de seguir estudiando por su cuenta y sueña con ser ingeniero.

Lamentablemente, a la crisis de la educación de Côte d’Ivoire se suma una situación generalizada de pobreza crónica. Por ahora, muchas familias deben tomar la dolorosa decisión de elegir entre dar de comer a sus hijos o enviarles a la escuela. Se trata de una decisión que nadie debería verse obligado a tomar nunca.


 

 

Búsqueda