Angola

Los servicios sociales de Angola se esfuezan por mantener el ritmo de una población creciente

POr Suzanne Beukes

LUANDA, Angola, 31 de octubre de 2011. Hoy, cuando el mundo da la bienvenida a su habitante nº 7.000 millones, Angola se afana por satisfacer las necesidades de su población en rápida expansión.

VÍDEO: La corresponsal de UNICEF, Concha Grijalba, informa sobre los debilitados servicios sociales de Angola, que se esfuerzan por mantenerse al ritmo de una explosión demográfica.  Véalo en RealPlayer

 

El horizonte de Luanda, la capital, se perfila con rascacielos y enormes grúas, símbolos descomunales del crecimiento del país. Sin embargo, abajo, las calles se asfixian con el tráfico, evidenciando los inconvenientes de un crecimiento atropellado.

La población de Angola asciende a casi 19 millones de personas, más de la mitad son niños. Asimismo cuenta con una de las mayores tasas de natalidad del mundo y pese al visible desarrollo que tiene lugar –resultado de su inmensa riqueza petrolífera– el país se esfuerza por prestar servicios esenciales a sus ciudadanos, así como por mantenerse al ritmo de una población en creciente expansión.

A la espera de ser inscrito

Armando Antonio tiene cinco meses y se sienta en el regazo de su madre, Inha Antonio, mientras ella espera pacientemente en la oficina del gobierno para recibir la partida de nacimiento de su hijo. Se trata del tercer día que viene para obtener este vital documento. Sabe que sin él, su hijo tiene pocas posibilidades de tener acceso a cualquier clase de atención médica, escuela u otro servicio fundamental.

El problema de Armando es habitual.

 

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Casi una década después del fin de la guerra civil, Angola todavía trabaja para mantenerse al ritmo de su creciente población.

“La guerra ha destruido las infraestructuras", afirmó Edina Kozma, Jefa de Protección infantil de UNICEF en Angola, mientras explicaba las dificultades que afronta el país para inscribir a los bebés y niños pequeños. La guerra también acabó con los documentos gubernamentales previos, lo que repercute en el estatus de los niños que quedaron inscritos antes o durante el conflicto bélico.

Conforme nacen más angoleños, la solución a este trabajo atrasado en el registro civil sumado a la inscripción de los ciudadanos nuevos se revela un reto enorme. En la actualidad, se ha inscrito a menos de una tercera parte de los niños menores de cinco años, unos 2,2 millones de niños menores de cinco años quedan pendientes.

Además, debido a las migraciones de población fuera de las zonas azotadas por la guerra, el país debe ahora ajustarse a los nuevos patrones demográficos, explicó Kozma. Los servicios sociales se afanan para adaptarse a estos cambios.

Muchos retos por delante

La inscripción del nacimiento es el primero de muchos retos que tienen por delante los jóvenes angoleños como Armando. Obtener una educación de calidad será otro.

 

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Las clases improvisadas al aire libre son prueba de la incapacidad de un sistema por prestar servicios a millones de niños con ganas de estudiar.

Según Américo Chicote, director provincial de educación en la provincia de Huila, el sector educativo simplemente es incapaz de cubrir la demanda de las escuelas y los profesores. A muchas escuelas no les ha quedado más remedio que impartir las clases al aire libre o en construcciones improvisadas.

“Seguimos enseñando al 40% de nuestros alumnos bajo los árboles y se estima que la población en edad escolar crecerá a un ritmo del 3% anual. Los resultados se resienten", afirmó Chicote". "El curso tiene 171 días pero no hace buen tiempo los 171 días".

Ladrillos para un futuro mejor

Como respuesta, el Gobierno está poniendo en práctica un conjunto de reformas educativas y ha establecido el acceso a la educación y la calidad como cuestiones clave.

UNICEF brinda apoyo a muchas iniciativas gubernamentales, incluidos la redacción de una política nacional de desarrollo de la primera infancia, la creación de las escuelas acogedoras para la infancia, el desarrollo de un programa de aprendizaje acelerado y un programa de formación del profesorado financiado por la Unión Europea.

Sin embargo, mientras la población sigue creciendo, así lo harán las necesidades. Harán falta esfuerzos adicionales para garantizar que todos los niños de Angola crecen de manera sana, segura, con educación, además de cumplir la promesa de haber nacido en uno de los países más ricos de África.


 

 

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