Timor-Leste

Los niños y niñas de Timor-Leste asisten a clases de emergencia que les ayudarán a reanudar sus estudios

Imagen del UNICEF
© UNICEF Timor-Leste/2006/See
Niños y niños que asisten a clases de emergencia en el campamento de desplazados de Metinaro, en Timor Leste, que cuenta con el respaldo de UNICEF.

Por Bridgette See

METINARO, Timor-Leste, 16 de agosto de 2006 – Lurdes Freitas, una niña de 10 años de edad, era toda oídos mientras escuchaba a su amiga enumerar las partes del cuerpo humano en portugués ante el resto de la clase. Lurdes forma parte del grupo de 300 niños y niñas que participan en las clases de emergencia en el campamento de Metinaro para personas desplazadas por los disturbios en Timor-Leste.

La familia de la niña buscó refugio en este campamento a fines de abril, después que su hogar fue reducido a escombros. El campamento se encuentra a una hora de distancia al oriente de Dili, la capital de Timor-Leste. Lurdes vive aquí desde hace tres meses y, al igual que miles de otros niños y niñas en su situación, ha sufrido la interrupción de su educación escolar.

“Nos incendiaron la casa, golpearon a nuestros amigos y hasta abrieron fuego contra nosotros. Tenemos mucho miedo de regresar a casa", dice la niña.

Enseñanza no estructurada

 “Los niños y niñas están temerosos y traumatizados, de manera que UNICEF trata de devolverle una medida de normalidad a sus vidas mediante las clases de emergencia que se ofrecen en colaboración con el Ministerio de Educación, y diversas organizaciones no gubernamentales y voluntarios", detalló Peter Ninnes, Oficial de Proyectos de Educación de UNICEF.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Timor-Leste/2006/See
Durante un cursillo de capacitación sobre educación de emergencia de dos días de duración, Jorge Mouzinho, Auxiliar Superior de Programas de UNICEF, ofrece a varios docentes voluntarios una presentación práctica sobre la “Escuela en una caja” .

Un equipo de UNICEF ha brindado capacitación a voluntarios en el campamento Metinaro, quienes aprendieron a emplear canciones, bailes y juegos para que los niños y niñas aprendan acerca del cuerpo humano en un ámbito no estructurado de enseñanza. De esa manera, los niños y niñas no sólo se mantiene ocupados sino que se preparan también para el nuevo año escolar, que comenzará en septiembre.

En Dili, las clases se reanudaron en julio, pero muchos padres y madres no estaban dispuestos a enviar a sus hijos a la escuela por razones de seguridad. Ahora, los alumnos están de vacaciones.

Las Escuelas en una caja

En el campamento de Metinaro se han distribuido materiales de enseñanza y aprendizaje provenientes de las Escuelas en una caja de UNICEF. Cada niño ha recibido un conjunto de materiales constituido por un anotador, lápices, una goma de borrar y un sacapuntas que usarán en las clases de emergencia. Las clases, que se ofrecen tres veces por semana y a las que asisten centenares de niños y niñas, están a cargo de cinco docentes voluntarios.

“El trabajo es intenso, pero estamos felices de hacer esto por los niños", comentó Santiago Ximenes Vaz, un maestro voluntario de 26 años de edad.

El Ministerio de Educación y UNICEF lleva a cabo tratativas con vistas a la construcción de lugares de enseñanza provisionales más espaciosos en las comunidades donde las escuelas fueron destruidas. Las asociaciones de padres y maestros recibirían fondos y directrices y se encargarían de la construcción de los edificios. Eso servirá también para alentar a las comunidades a que brinden apoyo activo a la integración de los estudiantes desplazados.

Educación para todos

Las clases de emergencia y los dos nuevos ámbitos de enseñanza forman parte de la campaña "Retorno a la Escuela" que organizaron el Ministerio de Educación y UNICEF. El objetivo de la campaña consiste en alentar a los estudiantes desplazados de Dili y zonas vecinas a que vuelvan a la escuela en septiembre, cuando se reanude el año escolar.

“Una de nuestras mayores preocupaciones es la seguridad de los niños y niñas, ya que hemos recibido denuncias de ataques con piedras contra alumnos que se dirigían a la escuela", señala el Sr. Ninnes. “Por nuestra parte, llevamos a cabo una amplia campaña de movilización social para difundir el mensaje de que todos los niños y niñas tienen derecho a la educación y para exhortar a las comunidades a que apoyen de manera activa el retorno seguro de todos los niños a la escuela".

A fin de ayudar a quienes perdieron sus posesiones debido a la crisis y de fomentar la asistencia escolar, los organizadores de la campaña decidieron suministrar a los estudiantes elementos y materiales básicos de aprendizaje. Pero en lugar de limitarse a equipar a los niños y niñas desplazados, el Ministerio de Educación y UNICEF brindarán mochilas, libros y cuadernos y otros materiales y elementos a los 200.000 niños y niñas que componen el alumnado primario de Timor-Leste.


 

 

Vídeo (en inglés)

11 de agosto de 2006:
Max Stahl, de UNICEF, informa desde Timor-Leste, donde los recientes disturbios han obligado a unas 150.000 personas a instalarse en campamentos de refugiados.

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