Sri Lanka

Un programa que recibe apoyo de UNICEF aborda la desnutrición en las haciendas de té de Sri Lanka

Por Mervyn Fletcher

NUWARA ELIYA, Sri Lanka, 31 de mayo de 2011. Comienza un nuevo día en las fincas de té de la región central de Sri Lanka. Marystella, una madre con cinco hijos dedicada a la recolección del té, se levanta a las 5.30 horas para preparar el desayuno de la familia en su pequeña y modesta casa.

VÍDEO (en inglés): 31 de mayo de 2011. Mervyn Fletcher, de UNICEF, informa sobre un programa que ayuda a alimentar a los niños que las plantaciones de té en Sri Lanka.  Véalo en RealPlayer

 

Reúne leña para cocinar y prepara un desayuno de tortas de pan ácimo frescas utilizando harina de trigo, agua y una pizca de sal. Los niños la observan mientras se visten con sus uniformes escolares y se reúnen para comer. Añaden algunas legumbres y se ponen manos a la obra.

Esta escena de la vida en las montañas de Sri Lanka, en medio de las colinas verdes de las plantaciones donde se cultiva el té, oculta los niveles deficientes de nutrición de los niños y niñas que viven en estas comunidades.

Más del 40% de los menores de cinco años sufren retraso en el crecimiento en esta región cingalesa. El problema es una falta a largo plazo de alimentos nutritivos. Esto menoscaba la capacidad de los niños de aprender y da como resultado una mala salud. Los cinco hijos de Marystella se cuentan entre los desnutridos.

Una lucha para comprar comida

Marystella puede recoger 20 kilos de hojas de té al día. Necesita trabajar y ganar dinero. Los ingresos de los recolectores de té son bajos y su familia sobrevive con menos de 100 dólares al mes. Tienen dificultades para adquirir alimentos.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Sri Lanka/2011/Jayasuriya
El hijo de un recolector de té permanece en una guardería mientras su madre recoge hojas de té. En la región productora de té de Sri Lanka muchas familias subsisten con 100 dólares al mes y no pueden alimentarse debidamente.

Muthumari, madre de tres hijos, lava la ropa en otra parte del valle. No se encuentra bien y no puede trabajar. Esta situación le ha supuesto una reducción en los escasos ingresos de la familia. Su hija de un año, Dilushika, tiene un peso inferior al normal y recibe alimentos suplementarios nutritivos por cortesía del sistema de salud pública de Sri Lanka.

Muthumari dice que depende del crédito que le dan en el almacén de la aldea para poder comprar alimentos para su familia. Los ingresos en el hogar son de 100 dólares al mes. Alrededor de un 70% se emplea en comida y el resto del dinero en gastos escolares y médicos.

“Somos muy pobres”, dice Muthumari. “Nuestro hijo de 12 años quiere ir a Colombo a ganar dinero. No sabemos qué hacer”.

El sistema de salud pública supervisa la altura y el peso de los niños y niñas de Sri Lanka. Las cartillas médicas de la familia de Muthumari indican que las perspectivas de los niños en materia de salud no son buenas. Se trata de un problema que se repite en muchos hogares. La propia Muthumari esta desnutrida y su estatura es inferior a la normal, al igual que sus otros dos niños.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Sri Lanka/2011/Jayasuriya
Unos niños y niñas reciben atención en una guardería de Sri Lanka mientras sus madres recogen té. UNICEF calcula que alrededor de un 40% de los niños y niñas menores de cinco años de la región sufren retraso en el crecimiento.

El almuerzo de la familia casi siempre se compone de arroz y legumbres. La fruta no está al alcance de su bolsillo.

Una nueva estrategia del gobierno

El Gobierno de Sri Lanka, con apoyo de UNICEF, aborda los problemas derivados de un régimen alimentario deficiente y la desnutrición en las fincas dedicados al té y en todo el país. Reza Hossaini, Representante de UNICEF en Sri Lanka, dice que los aliados se centran en dos esferas.

“Una es en los hogares, garantizando que las familias tengan conocimiento sobre nutrición y sobre qué alimentos deben utilizar, y sobre cómo distribuirlos en el hogar”, dice. “Al mismo tiempo, tenemos que tener una estrategia que permita que la comida esté disponible para las familias a un precio asequible”.

Para los niños y niñas que viven en esta parte de Sri Lanka, la educación sobre un régimen alimentario adecuado y garantizar que la comida sea asequible son elementos fundamentales para ganar la batalla contra la desnutrición.


 

 

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