Panorama: Líbano

Nuevos desafíos para los niños palestinos refugiados en el Líbano por el conflicto en la República Árabe Siria

Por Melanie Sharpe

BEIRUT, Líbano, 16 de octubre de 2012. Ahmed* (10 años) y su familia llegaron a Líbano provenientes de un campamento de refugiados palestinos en la República Árabe Siria. El grupo escapó del campamento, localizado cerca de Damasco, debido al recrudecimiento de los combates. Un día, Mona, una hermana de Ahmed de 12 años de edad, tropezó con un cadáver ensangrentado cerca de su hogar.

VÍDEO (en inglés): UNICEF informa sobre el difícil proceso de transición de los niños refugiados en Líbano.  Véalo en RealPlayer

 

“Fue terrible", comenta Ahmed. "Y sin embargo yo preferiría estar allí. En Siria todo era mucho mejor. Aquí no conozco a casi nadie y no hay ningún sitio para jugar".

Todo quedó atrás

Hasta septiembre, unos 1.100 refugiados palestinos habían cruzado de la República Árabe Siria a Jordania, mientras unos 5.100 habían buscado refugio en el Líbano. Se trata de familias particularmente vulnerables que sufren graves penurias económicas y restricciones legales.

Ahmed, su madre, Mariam, y sus dos hermanas comparten una pequeña habitación en un departamento deteriorado en Shatila, uno de los 12 campamentos oficiales de refugiados palestinos en Líbano. Ese campamento se estableció hace más de 60 años. Allí, las tasas de pobreza son elevadas y sus habitantes viven en condiciones de hacinamiento, ya que allí viven más de 8.500 personas en una superficie de un kilómetro cuadrado.

Mariam asegura que su marido aún se encuentra en la República Árabe Siria, pese a que no ha tenido contacto con él desde que huyó del país junto a sus hijos. En la huída, la familia dejó atrás absolutamente todas sus pertenencias.

Mariam no puede trabajar legalmente en Líbano y no sabe si podrá hacerse cargo de los gastos que implicará enviar a sus hijos e hijas a la escuela.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Lebanon/2012/Juez
En el campamento de refugiados de Shatila (Líbano), Ahmed (10 años) juega a apuntar con un fusil imaginario. Los niños refugiados palestinos, como Ahmed, que han huido del conflicto armado en la República Árabe Siria encaran nuevos desafíos.

El regreso a clases de todos los niños

Debido a que más de dos terceras partes de los refugiados palestinos que se encuentran en Líbano viven en circunstancias de grave pobreza, son pocas las familias que pueden pagar los libros y útiles escolares. Según datos del Organismo de Obras Públicas y Socorro para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (OOPS), la tasa de deserción escolar de los niños y niñas refugiados palestinos de 6 a 18 años son elevadas, del orden del 18%.

UNICEF apoya las labores y actividades del OOPS orientadas a garantizar que todos los niños y niñas refugiados palestinos que viven en Líbano tengan acceso a la educación. Entre los niños a quienes están dirigidas esas iniciativas figuran los que han llegado recientemente de la República Árabe Siria.

“Tenemos el compromiso de respaldar al OOPS con el fin de garantizar que todos los niños puedan disfrutar del derecho a la educación. Tanto los niños y niñas palestinos que ya se encontraban en Líbano como los que llegaron huyendo de la violencia en Siria", afirma Annamaria Laurini, Representante de UNICEF en Líbano. "Muchos niños y familias provenientes de Siria han encontrado albergue en las comunidades más vulnerables y pobres del Líbano, lo que impone exigencias aún mayores sobre los muy pocos recursos disponibles. Por ello es necesario contar con carácter urgente con apoyo básico”.

UNICEF y el OOPS distribuyeron recientemente conjuntos de materiales necesarios para que puedan regresar a las aulas todos los niños palestinos que asisten a las escuelas que el OOPS tiene en Líbano.

Clases de refuerzo y más atención médica

A esos niños les resulta difícil ponerse al día con sus estudios secundarios debido a las características de los programas de educación libaneses. Pese a que el idioma oficial de Líbano es el árabe, en las escuelas públicas se emplean el inglés o el francés para la enseñanza de matemáticas y de las demás materias científicas, mientras que en la República Árabe Siria toda la instrucción es en árabe.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Lebanon/2012/Juez
Annamaria Laurini, representante de UNICEF en el Líbano (izq.) junto a un grupo de niños que estudian en una escuela del campamento de refugiados palestinos de Burj Barajneh (Líbano). UNICEF y sus aliados colaboran para garantizar que todos los niños refugiados palestinos que viven en Líbano tengan acceso a la educación.

Además de distribuir suministros escolares, UNICEF y el OOPS se proponen respaldar las clases de refuerzo para los niños refugiados palestinos provenientes de la República Árabe Siria que se retrasaron en sus estudios debido al conflicto. En esas clases también se les enseñará a adaptarse mejor a los programas de estudio libaneses.

Por otra parte, es necesario ampliar urgentemente los programas de salud que prestan servicios de atención básicos pero esenciales, como la inmunización, así como los servicios de apoyo a las familias y comunidades que ayudan a tratar las consecuencias emocionales de los conflictos y el desplazamiento.

Con los ojos puestos en el futuro

En la pequeña habitación en la que vive con su familia en el campamento de Shatila, Ahmed dice que le preocupa tener que tomar clases en inglés, aunque le atrae la posibilidad de volver a la escuela.

 “Algún día, espero ser doctor para curar a los demás", explica.

Teniendo en cuenta que la República Árabe Siria continúa convulsionada por el conflicto armado, es probable que Ahmed pase todo el año escolar en Shatila, el segundo campamento de refugiados donde el niño y su familia han hallado un hogar.

* Los nombres de los refugiados palestinos que aparecen en este artículo han sido modificados para proteger su identidad.


 

 

Enlaces

Los niños y niñas desplazados

Suministros y logística: Educación

Búsqueda