Haití

Los motores de una trabajadora de UNICEF con discapacidad grave: el trabajo, los colegas y el estigma social

Por Michelle Marrion

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 19 de diciembre de 2012. A Cara Elizabeth Yar Khan, reportera especialista de UNICEF en Haití, le fue diagnosticada una miopatía por cuerpos de inclusión hereditaria en 2007. Se trata de una enfermedad degenerativa extremadamente rara que afecta a todo el organismo. Conduce habitualmente a una discapacidad grave en el plazo de 10 a 15 años desde su inicio.

VÍDEO (en inglés): 3 de octubre de 2012. Vea a la reportera especialista de UNICEF, Cara Elizabeth Yar Khan, mientras continua con su trabajo en Haití, pese a una grave discapacidad.  Véalo en RealPlayer

 

Sin ningún tratamiento o cura autorizados, los médicos acosejaron a Yar Khan que se quedara en casa y se preparase para lo que estaba por venir: una vida con una minusvalía física grave.

Enfrentarse a los retos

Los planes de Yar Khan eran otros. Continuó trabajando para UNICEF en Angola y después fue reclamada en su puesto actual para la oficina de UNICEF en Haití, donde no había infraestructuras para pesonas con discapacidad, incluso antes del gigantesco terremoto de 2010.

Animada por la entonces representante Françoise Gruloos-Ackermans y la política de UNICEF en apoyo de la contratación de personas con discapacidad, Yar Khan llegó a Puerto Príncipe en noviembre de 2011.

Una oficina aliada

Cinco años después de su diagnóstico, Yar Khan ha pasado de una leve cojera a una pérdida significativa de masa muscular en piernas, brazos, cuello, caderas y espalda. Actualmente, utiliza un aparato ortopédico en ambas piernas y dos bastones para caminar. No puede levantar cargas pesadas ni llevar un bloc de notas a una reunión o un vaso de agua a su escritorio. Incluso ante la más ligera brisa ella necesita apoyarse en alguien para caminar.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Video
Yar Khan visita un campamento para desplazados en Haití.

En UNICEF Haití, los chóferes llevan agua a Yar Khan por la mañana. El asistente ejecutivo del Representante la acompaña al baño cuando hace viento. Se ha dispuesto un lugar de trabajo que no le supone subir escaleras. El personal que atiende en la cafetería de autoservicio le lleva la comida a su mesa.

“Supuso un enorme alivio que me ofrecieran ayuda sin sentir que me estaba imponiendo en la oficina y ante mi equipo", afirma. "Estos simples ajustes y el tipo de ayuda que me brindan mis colegas todos los días me permiten centrarme en mi trabajo y realizarlo con dignidad. Su actitud positiva y su participación abierta son vitales en mi jornada laboral".

Una comunidad dinámica y potente

Por su parte, Yar Khan prepara grandes banquetes indios para sus amigos, les ayuda a aprender español y siempre está ahí para ayudarlos. Se ha convertido también en la persona de contacto para temas de discapacidad en la oficina.

Todavía afronta el estigma y la discriminación todos los días. En vez de desalentarse, Yar Khan hace de ello una motivación. "Me hace querer salir a la calle para que la gente vea a una mujer joven con discapacidad que participa plenamente en la vida", afirma.

“Que las personas vean cómo lucho, lenta pero firmemente, para subir escaleras; que contemplen y se pregunten cómo es posible que yo acuda a un acto público en representación de UNICEF y se percaten de que las personas con discapacidad constituyen una comunidad dinámica y potente, de la que me siento orgullosa de formar parte, tan orgullosa como de ser parte de UNICEF".


 

 

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