Comunidades y familias
Mejorar los conocimientos de los cuidadores
El UNICEF trabaja con sus aliados con el objetivo de que las familias y las comunidades tengan los medios para que todos los niños comiencen su vida del mejor modo posible. Estas actividades favorecen la supervivencia, el crecimiento y el desarrollo en los primeros y cruciales años de la niñez, y lo hacen influyendo en las prácticas domésticas y comunitarias más importantes, y abordando los factores sociales y económicos, complejos y hondamente arraigados, que afectan la forma en que se cría a los niños.
Los programas de comunicación del UNICEF aplican los conocimientos más avanzados a los cambios sociales y de conducta, y lo complementan con datos nacionales y locales reunidos a lo largo de procesos participativos. Esto es vital a la hora de elegir las estrategias apropiadas para situaciones concretas, incluidas las emergencias.
Efecto máximo a partir de enfoques múltiples de comunicación
El UNICEF y sus aliados han definido tres enfoques de comunicación que, combinados, ofrecen mayores repercusiones. Estos enfoques son: campañas de comunicación, educación de padres y cuidadores, y capacitación de la comunidad.
Mediante el uso de los medios de comunicación de masas y los canales de comunicación tradicionales e interpersonales, las familias y los cuidadores se ven dotados de la información necesaria para tomar decisiones y emprender acciones que favorecen la supervivencia, el crecimiento y el desarrollo de sus hijos. Por ejemplo, las campañas de comunicación se dirigen normalmente a las prácticas domésticas y comunitarias más importantes, como una higiene adecuada, las múltiples ventajas de emplear la lactancia materna de forma exclusiva durante seis meses, el uso de mosquiteros tratados con insecticida para prevenir el paludismo, y la importancia de utilizar sal yodada para evitar los trastornos causados por la carencia de yodo.
Varias informaciones recientes muestran que un alto porcentaje de niños mueren en el hogar porque sus progenitores y cuidadores no saben reconocer los síntomas de enfermedades habituales de la niñez y por tanto no procuran la necesaria atención. Los progenitores y los cuidadores carecen también de los conocimientos para administrar en el hogar tratamientos como la rehidratación oral para niños con diarrea, que pueden salvar vidas. Como respuesta, en el UNICEF, junto a nuestros aliados, hemos intensificado la educación de progenitores y cuidadores, lo que incluye formación sobre el desarrollo psicosocial de los niños.
Nosotros y nuestros aliados también reforzamos la capacidad de la comunidad y el apoyo social para ayudar a familias y cuidadores a conseguir que sus hijos comiencen la vida del mejor modo posible. Los trabajadores comunitarios, por ejemplo, reciben formación en esferas concretas relacionadas con la salud, como el paludismo, la nutrición, y el agua y el saneamiento ambiental. Estos trabajadores, en su mayoría voluntarios, ayudan a padres y cuidadores en sus hogares y en centros infantiles basados en la comunidad.














