Panorama: Filipinas

Un joven líder trabaja para hacer frente a los efectos del cambio climático en Filipinas

Imagen del UNICEF
© World Vision
Arnel Alipao (18 años) promueve programas de reducción de riesgos y concienciación sobre el cambio climático.

MANILA, Filipinas, 5 de diciembre de 2011. “No podemos cambiar el mundo pero podemos cambiarnos a nosotros mismos para el mundo”, dijo Arnel Alipao, un activista juvenil de 18 años de Mainit en Surigao del Norte (Filipinas).

Arnel sobrevivió a las fuertes inundaciones y deslizamientos de tierra que sacudieron Surigao del Norte en enero de este año. Impulsado por sus experiencias, Arnel contribuye a cambiar su escuela, su comunidad y su país.

Se ha convertido en un apasionado defensor de la reducción del riesgo de desastres, unos programas que enseñan a los niños y las comunidades a responder con seguridad ante las situaciones de emergencia. Además, contribuye a difundir conocimientos sobre cambio climático y la necesidad de realizar actividades y promulgar leyes de protección del medio ambiente.

Inundaciones sin precedentes

Las lluvias monzónicas torrenciales que sacudieron Surigao del Norte duraron tres días, una experiencia aterradora para la comunidad, que nunca había experimentado antes lluvias o inundaciones de tal magnitud. Fue una conmoción para la que no estaban preparados.

“En un momento, tuve que avanzar contra una fuerte corriente de agua para cruzar una calle inundada ”, dijo Arnel. “Esta carretera une dos barrios de nuestra ciudad. Cruzarla para llegar a casa se convirtió en algo muy peligroso, especialmente para los niños”.

Las inundaciones trajeron hambre y enfermedades a su comunidad. “Nuestros campos de arroz quedaron sumergidos en el agua, los niños se enfermaron y nuestros padres y madres no fueron capaces de cosechar nada. Como vivimos a orillas del lago Mainit, nuestras casas quedaron también sumergidas en el agua. Se suspendieron las clases y las escuelas fueron utilizadas como centros de evacuación”.

Inspiración para marcar la diferencia

Cuando las inundaciones finalmente remitieron, Arnel estaba enojado: “todos creemos que la reciente inundación en mi ciudad natal fue una consecuencia del cambio climático”, dijo. “Sentí que estábamos pagando injustamente por los actos de abuso contra la naturaleza de otras personas. Sentí que era injusto que gente inocente sufriera los efectos de las malas acciones de unos pocos”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Philippines/2011/Palasi
Los niños de Tondo, un asentamiento precario de Manila, ayudan a reconstruir sus casas destruidas a causa del tifón Pedring.

Arnel canalizó su decepción y su frustración en los programas para ayudar a su comunidad a combatir los efectos del cambio climático.

“Cuando descubrí que en otros países están ocurriendo desastres naturales similares, me di cuenta, al igual que otros, de que yo también soy una víctima. Entonces me pregunté, ¿por qué esperar a que estos desastres se produzcan y nos pillen otra vez por sorpresa?”

Así que decidió no esperar. “Cuando mi patrocinador, World Vision, decidió centrarse en nuestra zona como lugar para llevar a cabo pruebas piloto de las actividades de reducción de riesgo de desastres centradas en los jóvenes”, dijo, “me inscribí como activista juvenil y participé en las actividades”. Estas actividades de reducción de riesgo de desastres garantizarán que las comunidades como la de Arnel tengan una mayor capacidad para hacer frente a futuros desastres naturales.

“Como todavía soy un estudiante y un dirigente activo en mi escuela”, afirmó, “también tuve la oportunidad de convencer a mis compañeros para qué se unieran a las distintas actividades escolares, como la puesta en práctica de un programa de gestión de residuos”.

Arnel fue invitado por otras organizaciones de desarrollo y organismos gubernamentales para compartir sus experiencias personales sobre los desastres relacionados con el cambio climático.

“Participé como orador en un simposio sobre el medio ambiente celebrado en nuestra escuela. Me gustaría escribir artículos sobre otros programas, tales como las campañas de limpieza y actividades de plantado de árboles, para promover una mayor toma de conciencia”.

Su relato ante las Naciones Unidas

Arnel fue invitado a hablar en un grupo temático sobre el cambio climático en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. Allí, expresó sus opiniones sobre la necesidad de promulgar leyes para lograr un medio ambiente sostenible y la importancia de llevar a cabo programas de reducción del riesgo de desastres en toda Filipinas.

“Si yo fuera presidente o funcionario nacional del país”, expuso, “trataría de impulsar planes locales de reducción de riesgo de desastres siguiendo las leyes nacionales que protegen el medio ambiente. Sé que Filipinas tiene leyes loables; el problema radica en su aplicación. También prohibiría el uso de las bolsas de plástico”.

“Trataría de que hubiera un programa de reducción del riesgo de desastres en los medios de comunicación, ya sea en la televisión o la radio, con el fin de mantener a la gente informada. También garantizaría que se incluyera la reducción de riesgo de desastres en los planes de estudio como una asignatura de la escuela secundaria y superior”.

Al preguntarle qué le diría a los dirigentes del mundo sobre su experiencia con el cambio climático, Arnel respondió: “Si usted realmente desea dejar un legado para garantizar la salud y el bienestar de las generaciones futuras, entonces tiene que facilitar que nuestra Tierra sea una tierra acogedora y sostenible”.


 

 

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