Panamá

En Panamá, 30.000 niños y niñas reciben zapatos que cambian sus vidas

Imagen del UNICEF
© UNICEF Panama/2009/Ostrander
Unos niños de la isla de Narganá, en el territorio Kuna Yala, corren calzados con sus nuevos zapatos

Por Marti Ostrander

PANAMÁ, 20 de marzo de 2009 -  Más de 30.000 niños y niñas en edad escolar de las regiones indígenas de Ngobe Buglé, Emberá-Wounáan y Kuna Yala, así como de la provincia de Darién y otras zonas en situación de emergencia, recibieron zapatos Crocs como parte de una intervención de fomento de la salud orientada a reducir las infecciones cutáneas, los hongos y otras enfermedades infecciosas que suelen sufrir quienes no usan calzado.

En colaboración con el  UNICEF, la Fundación SolesUnited, que es la rama filantrópica de la empresa Crocs, donó los zapatos a niños y niñas de las zonas más apartadas del país, donde un 90% de ellos vive en situación de pobreza y más de un 50% sufre desnutrición crónica.

Esta colaboración nueva y pionera entre Crocs y el UNICEF estuvo apoyada por el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación panameños.

Además de los pares de zapatos Crocs, las familias —así como las comunidades que colaboraron con la organización de la distribución— también recibieron información en sus correspondientes idiomas sobre la importancia del uso de calzado y la manera en que los zapatos Crocs previenen las enfermedades infecciosas. La vasta distribución de calzado tuvo lugar en vísperas del comienzo del año escolar. De esa manera, cuando se inicien las clases, los 30.000 niños y niñas lucirán coloridos zapatos.

Más niños podrán ir a la escuela

Imagen del UNICEF
© UNICEF Panama/2009/Ostrander
Un niño de la comunidad de El Real, en el Darién, muestra orgulloso sus zapatos nuevos.

El Ministerio de Educación de Panamá también anunció que en las zonas apartadas o rurales el calzado Croc será aceptado como parte del uniforme escolar. Con ese anuncio, el Ministerio abrió las puertas de las escuelas a miles de niños y niñas que en el pasado habían sido excluidos de los establecimientos de enseñanza por carecer de calzado.

Uno de los niños que recibieron el calzado fue José Luis Montezuma, de 13 años de edad, que solía trabajar en las plantaciones agrícolas de las tierras altas de Chiriquí. Desde los ocho años, José Luis trabajó 10 horas diarias cargando pesados fardos de café, cebollas y tomates para que su madre pudiera darles de comer a él y a sus cinco hermanos y para que pudiera comprarles material escolar. Sin embargo, debido a que el dinero no alcanzaba para comprarle zapatos, José Luis andaba descalzo.

“Me alegra haber recibido estos zapatos que durarán mucho tiempo y que me protegerán los pies de enfermedades”, comentó el niño.

Gracias al sencillo regalo de unos zapatos, José ahora puede ir a la escuela y estudiar para ser doctor o ingeniero.

Soluciones simples para la salud infantil

Mark Connolly, Representante del UNICEF en Panamá, comentó que la iniciativa es un gran ejemplo de la manera en que el sector privado, el UNICEF, el gobierno y la comunidad pueden colaborar para marcar una diferencia.

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Un niño de Vista Alegre, en el territorio Emberá Wounáan, salta al río Tuira con sus nuevos zapatos puestos

“Los protagonistas principales se aliaron para que 30.000 niños y niñas pudieran ser más saludables, pudieran tener zapatos más duraderos que les protejan de los parásitos, las infecciones y otras enfermedades, y pudieran ir a la escuela”.

“La participación en el programa SolesUnited me ha permitido saber lo que significa realmente tener un par de zapatos”, explicó Melissa Koester, Directora de SolesUnited. “Algo tan simple como eso puede ayudar a que los niños vivan en condiciones más saludables. Estamos encantados de nuestra alianza con el UNICEF y de poder suministrarles zapatos Crocs a las familias de las regiones pobres de Panamá”.


 

 

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