Kenya

El Director Ejecutivo de UNICEF se reúne con los habitantes de Turkana (Kenya), un distrito afectado por la sequía

Observa la necesidad de ampliar la escala de las labores de socorro

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VÍDEO (en inglés): 16 de julio de 2011. Kun Li, de UNICEF, informa sobre los habitantes del distrito de Turkana, al noroeste de Kenya, que luchan por sobrevivir una de las peores sequías que han asolado la región en varias décadas, así como sobre la visita del Director Ejecutivo, Anthony Lake, a la zona.  Véalo en RealPlayer

 

Por Edita Nsubuga y Alicia Jones

DISTRITO DE TURKANA, Kenya, 18 de Julio de 2011. Una típica y cálida ceremonia de bienvenida en el distrito de Turkana recibió al Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, cuando visitó este fin de semana la aldea de Kapua al noroeste de Kenya.

Hombres y mujeres con vestidos tradicionales cantaban mientras caminaban junto a él a la sombra de los árboles de la zona de reunión del poblado, que contrasta con el paisaje desolado y rocoso que rodea la aldea. Esperando pacientemente a la sombra había filas y filas de madres con sus bebés, al lado de jóvenes, ancianos y personas enfermas.

Cientos de personas caminaron varios kilómetros, a pesar de la sed, el hambre y la fatiga extremas, para reunirse con Lake, que había llegado para escuchar sus historias y, tal vez, ofrecer un rayo de esperanza en sus difíciles vidas.

Consecuencias del cambio climático

Además de los miles de somalíes afectados por la sequía y los conflictos que buscan refugio en Etiopía y en Kenya, hay varios millones más en esta región que apenas logran sobrevivir. En el Cuerno de África, la población está sufriendo las consecuencias de la escasez de lluvias y las repercusiones del cambio climático.

Para los habitantes del distrito de Turkana, que en su mayoría se dedican al pastoreo, la pérdida de ganado ha representado un descenso en un nivel de vida que antes les permitía mantenerse y alimentar bien a sus hijos.

Ahora, la aldea de Kapua se ha convertido en un punto satélite de la distribución de alimentos. Sus aproximadamente 4.000 habitantes dependen de un suministro esporádico de alimentos para su supervivencia.

“Haremos todo lo que podamos”

Imagen del UNICEF
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El Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, habla con mujeres que forman parte de un grupo más amplio de personas afectadas por la sequía que buscan asistencia en la aldea de Kapua, ubicada en el distrito de Turkana, al noroeste de Kenya.

Durante la reunión con Lake, los habitantes hablaron sobre la búsqueda de agua en los lechos secos de los ríos, las madres describieron su dolor por no poder ser capaces de amamantar a sus hijos y las familias hablaron de sus aspiraciones para dar a los niños y niñas una educación y, en última instancia, una vida mejor.

“Quiero decirle que no solamente les he escuchado sino que voy a recordar lo que me han contado, porque sus historias han conmovido mi corazón”, expresó Lake a la multitud.

“Como ustedes saben, en UNICEF estamos trabajando duro para ayudarles en todo lo que podamos. Y haremos todo lo que podamos”, añadió. “Pero sobre todo, quiero que sepan que tanto yo como mis colegas admiramos mucho todo lo que ustedes están haciendo para salir adelante en medio de estos tiempos difíciles”.

Alimentos terapéuticos

Kapua dispone de un dispensario, que es el único centro de salud de la aldea. Los niños afectados por la sequía en Turkana son sometidos a un examen de desnutrición en dispensarios rurales como éste. Luego se les envía a otros centros para que reciban tratamiento en caso necesario.

La supervivencia de los niños y niñas más gravemente desnutridos –que suelen sufrir otras complicaciones– depende del hospital de distrito Lodwar, donde el pabellón pediátrico dispone de un programa de alimentación terapéutica.

Imagen del UNICEF
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El Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, habla con una mujer que sostiene a su hijo en el distrito de Turkana, en la provincia del valle del Rift (Kenya).

Para llegar allí, en la mayoría de los casos una mujer tiene que caminar 40 km durante por lo menos 8 horas. Una boda boda (motocicleta) suele cobrar alrededor de 9 dólares, pero es difícil disponer de ese dinero en esta aldea.

UNICEF y sus aliados prestan apoyo a vehículos ambulatorios que pueden transportar a los niños con desnutrición aguda al hospital para que reciban un tratamiento que salve sus vidas. Con solamente siete vehículos para la región, el programa ambulatorio necesita sin embargo una ampliación urgente de sus recursos.

Brotes de enfermedades

En esta línea, los peligros que afrontan los niños y niñas de Turkana no se limitan a la desnutrición. Son asimismo vulnerables a la propagación de enfermedades mortales, especialmente brotes de sarampión, diarrea y neumonía.

De hecho, el número de niños y niñas que fueron admitidos en el hospital de distrito Lodwar es actualmente el doble de lo que normalmente suele ocurrir en esta época del año. En el momento de la visita de Lake, un total de 10 niños menores de cinco años recibían tratamiento en el pabellón pediátrico debido a complicaciones derivadas de la desnutrición aguda. Trágicamente, uno de ellos murió antes de llegar a Lodwar.

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Una niña pequeña en medio de una multitud de otros niños, niñas y mujeres que acudieron a reunirse con el Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, en el distrito de Turkana de la provincia del valle del Rift (Kenya).

Para mejorar la situación, UNICEF y sus aliados prestan asistencia al personal médico de los dispensarios rurales para establecer vínculos con los programas de alimentos de la zona. Por ello, si se envía a un niño para que reciba alimentación terapéutica, su familia pasa automáticamente a ser candidata para participar en un programa de alimentación suplementaria.

Intensificar de la respuesta

“Las comunidades como ésta en toda la región viven al borde del abismo. No se necesita mucho para que caigan en circunstancias extremas como ésta”, afirmó Lake.

“Lo que estamos viendo aquí es casi una tormenta perfecta: conflicto en Somalia, aumento de los precios de los combustibles y los alimentos, así como sequía y escasez de lluvias”, apuntó. “Ahora pasarán otros cuatro o cinco meses antes de que haya una cosecha y todos tenemos un enorme trabajo por delante”.

UNICEF ha realizado un llamamiento por 31 millones de dólares para el Cuerno de África durante los próximos tres meses para aumentar rápidamente la respuesta dedicada especialmente a los niños y niñas, que soportan lo peor de la crisis. Las necesidades más urgentes incluyen alimentación terapéutica, suplementos de vitamina, agua y saneamiento, e inmunización.


 

 

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