Supervivencia y desarrollo infantil

Soluciones locales para una crisis alimentaria regional

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© UNICEF Burkina Faso/ 2013/Tarpilga
En el poblado de Basbériké, Assetam, de 2 años, come la mezcla de pasta de maní que le da su abuela. Durante el mes de octubre pasado estuvo a punto de morir, pero después de 45 días en el hospital se encuentra en el camino hacia la recuperación.

Por Shantha Bloemen

DORI, Burkina Faso, 16 de mayo de 2013 - Después de 35 días en el hospital de Dori, 15 de ellos en estado de coma, Mariama, de 2 años, pesa ahora 6,5 kilogramos y está en el camino de la recuperación. Cuando llegó, pesaba sólo 5 kilos y sufría de desnutrición grave con complicaciones. En los últimos dos años, en este hospital de referencia, situado en el norte seco y caluroso de Burkina Faso, se ha producido un flujo constante de estos casos, sobre todo debido a la crisis alimentaria a gran escala que sacude nueve países de la región del Sahel, y que ha puesto en peligro de padecer desnutrición aguda grave a más de un millón de niños.

Un país pobre y sin salida al mar de 17 millones de personas, puede que Burkina Faso sea uno de los mayores productores de oro de África, pero sigue siendo uno de los países más pobres. En la región norte, el aumento de la desertificación ha provocado la expansión del desierto del Sahara hacia el sur, mientras que la presión del crecimiento de la población hace que la zona sea cada vez más frágil. Aunque los informes indican que la cosecha agrícola de este año ha mejorado, se estima que alrededor de 430.000 niños sufrieron desnutrición aguda en 2013, incluyendo 100.000 con desnutrición aguda grave.

Una combinación de factores

La historia de Mariama ilustra la compleja mezcla de factores que hay detrás de estos números. Cuando Mariama tenía sólo 14 meses de edad, su madre, Aissato Hame, de 30 años, quedó embarazada de nuevo y dejó de lactarla. La decisión dejó a Mariama sin comida suficiente para alimentarse. Con otras cuatro bocas jóvenes que alimentar, y poca comida en el pueblo, el padre y la madre empezaron a buscar oro. Sin embargo, la familia todavía no pudo ganar los 2.000 CFA al día (alrededor de 4 dólares) necesarios para alimentar a todos. Como resultado, la salud de Mariama se deterioró hasta que su madre finalmente la trajo al hospital.

Ahora, su madre ha aprendido a preparar una papilla nutritiva y barata a base de cacahuetes y ha recibido un suministro para una semana de alimentos terapéuticos listos para usar; debido a ello, Mariama puede volver a casa. El hospital, con el apoyo de UNICEF y Médicos del Mundo, proporciona el transporte para que pueda volver a la semana siguiente a realizar un examen y recibir el suministro de Plumpy'nut, una pasta de maní de alto contenido energético, para otra semana. El tratamiento continuará hasta que su salud mejore.

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© UNICEF Burkina Faso/ 2013/Tarpilga
Inne Faso, una fábrica local que produce Plumpy'Nut, es un proyecto impulsado por los estudiantes de la Fundación 2LE en Uagadugú. Invertir en soluciones locales en Burkina Faso es vital para ayudar a aliviar la crisis de la nutrición y establecer una estructura de seguridad para el futuro.

De la curación a la prevención

Los trabajadores de salud comunitaria Matrama y Amado Diallo van de puerta en puerta por el pueblo para educar a las familias y vigilar si hay casos de niños que puedan estar sufriendo de desnutrición. Uno de sus mayores retos no es sólo la escasez de alimentos, sino también las actitudes culturales arraigadas que impiden que los niños tengan alimentos nutritivos. “Si los niños comen huevos, el padre me abandonaría”, dice una madre mientras muele sorgo en polvo para preparar papillas.

Al educar a las familias sobre las buenas prácticas alimentarias nutritivas, Matrama y Amado están empezando a ver cambios en las comunidades donde trabajan. Dicen que las familias son conscientes de la relación entre la nutrición y la enfermedad. También pueden identificar los síntomas de la desnutrición aguda.

A fin de ayudar a ampliar servicios como éste en todo el país, en mayo de 2012 se adoptó una hoja de ruta multisectorial para ampliar la escala de la nutrición, coordinada por el Ministerio de Salud con el respaldo de UNICEF, el PMA y varias ONG, y con el apoyo de la Unión Europea.

“Este plan ofrece un modelo para cambiar el enfoque hacia la prevención de la desnutrición, sin perder de vista la necesidad de tratar los nuevos casos de desnutrición aguda”, explica Marco Brero, un especialista en nutrición de UNICEF en Burkina Faso. “La atención se centra en gran medida en fortalecer los sistemas institucionales para hacer frente a la crisis actual, pero también en invertir en el futuro”.

Soluciones propias

Los estudiantes de la Fundación 2LE en la capital de Burkina Faso, Uagadugú, han construido Inne Faso, una fábrica local para producir Plumpy'Nut. En funcionamiento desde hace poco, esta franquicia de Nutriset, el fabricante de Plumpy'Nut, está a la espera de una auditoría final antes de empezar a vender su producto a nivel local y, con el tiempo, en toda la región. El Director Gerente, Abdourazackou Sanoussi, cree que esta inversión no sólo ayudará a hacer frente a las altas tasas de desnutrición aguda, sino también a la creación de empleo, así como de un mercado local de maní de alta calidad.

En Burkina Faso, la esperanza es que con las inversiones adecuadas en la educación y la capacidad de recuperación, la desnutrición aguda será una cosa del pasado, y la vida de los que habitan en las zonas más pobres del Sahel dejará de estar en un nivel de supervivencia permanente.


 

 

Fotografía de UNICEF: Construyendo la seguridad nutricional

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