Haití

El arte ayuda a los niños de Haití a hacer frente a las situaciones cambiantes de la vida

Imagen del UNICEF
© UNICEF Haiti/2011/Steinlechner
Unos bailarines de Haïti en Scène. “El arte es una forma muy poderosa de animar a los niños a que ellos mismos se hagan cargo de sus vidas”.

Por Benjamin Steinlechner

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 16 de noviembre de 2011. “Estamos en pie y la vida sigue, vengan a unirse con nosotros en nuestra celebración de la vida”, canta un coro de voces haitianas.

“Estamos cantando esta canción para invitar a los niños a que se unan a nosotros y se diviertan”, explicó Bertrand Labarre, director ejecutivo y artístico en Haïti en Scène. Esta ONG aliada de UNICEF se especializa en utilizar el arte para ayudar a los niños a expresar sus sentimientos y pensamientos, lo que refuerza su capacidad para sobreponerse y facilita su desarrollo psicosocial saludable.

Centrarse en ayudar a los niños

El último proyecto de la ONG se centra en ayudar a los niños de un campamento de desplazados de Croix-des-Bouquets, un barrio en las afueras de la capital del país, Puerto Príncipe. El campamento se ha convertido en un hogar para más de 400 familias que perdieron sus hogares hace casi dos años en el terremoto de enero 2010, que se saldó con la muerte de más de 220.000 personas y afectó directamente las vidas de alrededor de 1,5 millones de niños y niñas de esta pequeña nación.

Se estima que 643.000 personas permanecen en unos campamentos concebidos como alojamiento temporal que en cambio corren el riesgo de convertirse en comunidades permanentes. Aquí, Haïti en Scène se centra en ayudar a los niños y los jóvenes a ocuparse de los problemas que acarrea el traslado de un campamento de personas desplazadas a otro. Muchos de estos niños todavía luchan contra las secuelas emocionales que supone haber perdido a su familia y sus amigos, unas condiciones que pueden empeorar debido al desarraigo que significa desplazarse para vivir en otra comunidad, aunque ésta cuente con más comodidades.

“Al ofrecer a los niños un espacio donde pueden expresar sus sentimientos y pensamientos, esta ONG está haciendo un gran trabajo para los niños de Haití”, dijo Patricia Landinez, de la sección de Protección de la Infancia de UNICEF.

Curación a través de la expresión

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© UNICEF Haiti/2011/Steinlechner
Haïti en Scène ayuda a los niños desplazados en Puerto Príncipe a expresar sus sentimientos y pensamientos a través del arte, lo que refuerza su capacidad para sobreponerse y facilita su desarrollo psicosocial saludable.

Hoy, en esta nueva comunidad, un grupo de actores y músicos de Haïti en Scène han convertido la pequeña plaza que hay en el centro del campamento en la escena de una fiesta. Un espectáculo de danza y música en vivo ha llenado la pequeña plaza de un público alegre en menos de media hora.

“El arte es una forma muy poderosa de animar a los niños a que ellos mismos se hagan cargo de sus vidas”, subrayó Labarre. “A través de la expresión personal y la interacción social, el arte ofrece a los niños el poder para controlar las experiencias traumáticas que han sufrido y al mismo tiempo les une a sus compañeros”.

Mudarse a una nueva comunidad nunca es fácil. Aunque sus nuevos refugios en Croix-des-Bouquets son sin duda mejores que las tiendas donde solían vivir con sus familias, los refugios distan mucho de ser una solución permanente.

“Nuestra pequeña cabaña es mucho más cómoda que la tienda donde vivíamos antes”, dijo Marie Maude Joseph, madre de cuatro niñas que llegó hace un mes. “Es mejor tener techo de hojalata pero aun así rezo para que algún día podamos volver a una casa real”.

Vínculos con la comunidad

El nuevo entorno también supone otros retos. Pocas de las personas aquí se conocen entre sí y algunos progenitores, como el marido de Marie Maude, se muestran cautelosos con los vecinos y no permiten que sus hijos estén con personas extrañas.

“Actividades como contar historias y actuar en obras de teatro escritas por los propios niños les ofrece la oportunidad de descubrir y compartir experiencias similares con los demás”, dijo Landinez. “Nuestro objetivo es brindar apoyo a los niños y jóvenes para crear vínculos con la comunidad y ayudarles a sentirse parte de su nuevo entorno”.

Para asegurarse de que llegan a todos los niños, los artistas llamaron a todas las puertas en el campamento para explicar a los padres y madres cuáles eran los objetivos del taller y solicitarles permiso para la participación de sus hijos. Una vez inscritos, los niños se agrupan por edad en cada grupo de trabajo en torno a un proyecto artístico.

“El arte es una manera de que los niños cuenten sus propias historias”, explicó Landinez. “La participación de los niños en estos talleres también reporta beneficios para la confianza en sí mismos, su autoestima, su creatividad y su imaginación”.


 

 

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