Etiopía

En Etiopía, UNICEF contribuye a abordar los problemas en el abastecimiento de agua en el distrito de Raya Azebo afectado por la sequía

AZEBO, Etiopía, 1 de julio de 2011. Tilalem Kiros tiene 13 años y asiste al séptimo curso en la escuela del distrito de Raya Azebo, en la región de Tigray situada al norte de Etiopía. La niña quiere ser doctora cuando se haga mayor pero teme que la lucha diaria para obtener agua le impida alcanzar sus sueños.

 

VÍDEO (en inglés): Mayo de 2011. Chris Niles, corresponsal de UNICEF, informa sobre cómo la falta de agua potable amenaza los sueños de una niña.  Véalo en RealPlayer

 

Tres veces a la semana, Tilalem y su madre Medhin obtienen agua en la fuente más cercana, que baja de la montaña que hay detrás de su aldea. Tardan más de una hora en llegar allí, y esto deja a Tilalem –que ha estado ayudando a su madre desde que tenía nueve años– demasiado cansada para asistir a clase y, como resultado, sus notas son cada vez peores.

Sus posibilidades son limitadas. “Si no nos levantamos temprano por la mañana el agua se ensucia. La gente que vive por encima de la fuente se lava en el agua y la contamina”, explicó Medhin. “Cuando el sol es demasiado fuerte hay veces en que la fuente se seca, y entonces nos vemos obligados a obtener agua en estanques con agua de lluvia. Pero ese agua no es buena”.

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Tilalem, de 13 años, y su madre Medhin obtienen agua de una fuente en el distrito de Raya Azebo en Tigray, al norte de Etiopía. Se trata de una labor ardua que exige caminar largas distancias sobre un terreno irregular.

Algunos días tiene que esperar horas para que llegue su turno, mientras otras mujeres y niñas llenan sus recipientes. La jornada de regreso, transportando 25 litros de agua cada una a la espalda por un terreno montañoso, es una labor ardua que tienen que realizar en silencio.

“Es muy pesada, después de todo es agua”, comentó Medhin. “La cuerda se clava en los hombros, que se hinchan y duelen mucho. Debido a que no tengo un mulo, somos mi hija y yo quienes tienen que transportar el agua”.

Abastecimiento limitado de agua potable

En Raya Azebo, el acceso a un abastecimiento de agua potable es solamente del 49%, según el oficial de agua del distrito y la definición de acceso del Gobierno es que haya una fuente de agua mejorada disponible todo el año a 1,5 km del hogar, así que incluso las personas que tienen acceso al agua potable deben caminar varias horas.

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En la aldea de Jalla, en la región del Tigray al norte de Etiopía, Shefena Habte Hagos obtiene agua de un pozo de agua profunda. Antes de que se instalara el pozo en su poblado, que recibe apoyo de UNICEF, mantener a su familia limpia y sana representaba una enorme dificultad.

Raya Azebo es también un distrito afectado por la sequía con fuentes limitadas de agua potable fácilmente disponible. “Las fuentes de agua potable más seguras durante todo el año en ese distrito son los pozos profundos. Así que proporcionar acceso a un abastecimiento de agua potable exige a menudo fondos considerables”, señaló Leul Fisseha, Oficial de Proyectos de agua, saneamiento e higiene de UNICEF.

UNICEF, en alianza con la Oficina regional de agua, colabora para mejorar el acceso al agua potable y el saneamiento. Hasta el momento, esto significa transportar agua mediante un camión cisterna, pero el objetivo es instalar un pozo y un sistema de distribución de agua.

“Proporcionar agua potable a los más vulnerables, como los habitantes de este distrito, tiene muchos beneficios tangibles”, dijo Fisseha. Llevar agua cerca de los hogares ofrecerá a los niños y niñas más tiempo para estudiar y mejorará el saneamiento y la higiene, lo que traerá consigo un descenso en los casos de enfermedades diarreicas.

Shefena Habte Hagos vive en la aldea de Jalla en Raya Azebo, donde UNICEF ya ha prestado apoyo a la instalación de un sistema de pozos como el que se necesita en el poblado de Ebo.

“Cuando íbamos a obtener agua en un lugar llamado Oda, pasábamos el día entero allí”, afirmó  Hagos. “Estaba tan lejos que teníamos que pasar allí la noche, y los niños tenían hambre. Pero ahora que el punto de agua está más cerca, obtenemos el agua en paz y podemos dar a los niños almuerzo y comida, y ya no tienen que irse a la cama hambrientos”.

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Tilalem y su madre deben pasar varias horas todas las semanas para recoger agua a una gran distancia de su hogar en el distrito de Raya Azebo (Etiopía). A Tilalem no le va muy bien en la escuela debido a que la obtención de agua le obliga a saltarse algunas clases.

En el sector de agua, saneamiento e higiene de Etiopía se han producido grandes progresos durante los últimos cinco años, la mayoría de los cuales se han logrado por medio de programas en los que participan el Gobierno y organizaciones como UNICEF.

Sin embargo, todavía queda mucho por hacer. Según las cifras del Gobierno, alrededor de 30 millones de etíopes –de una población total de 82 millones– carece todavía de acceso al saneamiento básico y seguro y a un abastecimiento fiable de agua potable. La sequía agrava estas cuestiones.

Colmar las lagunas

El Gobierno de Etiopía ha preparado planes ambiciosos para el agua, el saneamiento y la higiene por medio del “Plan de acceso universal”, que trata de proporcionar para el año 2015 acceso al agua potable al 98,5% de la población y acceso al saneamiento a un 100%, un objetivo más ambicioso que las metas de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Para hacerlo, se necesita poner en práctica planteamientos innovadores, rentables e intersectoriales. UNICEF apoya al Gobierno y sus aliados mediante las medidas siguientes:

  • Ampliar la escala del saneamiento y la higiene total promovidas por la comunidad;
  • Reforzar el sector de agua, saneamiento e higiene a escala nacional por medio de un memorando de entendimiento entre los sectores de educación, salud y agua;
  • Establecer una campaña nacional de lavado de manos dirigida a los niños y niñas en edad escolar; 
  • Abordar las necesidades fundamentales en materia de agua, saneamiento e higiene; 
  • Ampliar las actividades de agua, saneamiento de higiene en los cuatro “estados regionales en desarrollo” de Etiopía, donde el acceso a los servicios básicos es muy reducido;
  • Catalogar toda la infraestructura de agua, saneamiento e higiene en todo el país para contribuir a establecer cuáles son los grupos geográficos y demográficos que necesitan una mayor inversión.

Agua potable, vidas sanas

Alcanzar estas metas para 2015 podría costar hasta unos 2.300 millones de dólares estadounidenses. Los niveles actuales de inversión son solamente una tercera parte de esta cifra, pero como puede atestiguar Hagos, proporcionar agua potable es invertir en el futuro.

“La antigua fuente de agua era de una calidad horrible, había ranas y diferentes tipos de gusanos”, recuerda. “Con mucha frecuencia nuestros hijos sufrían enfermedades estomacales, pero ahora bebemos agua potable y no se ponen enfermos”.

Asimismo significa que sus hijos pueden acudir a la escuela de forma habitual. La esperanza es que niños y niñas como Tilalem puedan muy pronto hacerlo también.


 

 

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