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El niņo y la niņa en la familia

Gambia: El club de las madres - Iniciativa de Escuelas Agradables para las Niñas

Imagen del UNICEF
© UNICEF/HQ02-0317/ PIROZZI

Con el fin de reforzar y apoyar la labor del gobierno de Gambia para promover el acceso de las niñas a la escuela, su permanencia en ella y mejorar su rendimiento, el UNICEF, a través del Foro de Educadoras Africanas, Capítulo Nacional, colaboró en la creación de unos clubes de madres en tres de las regiones más pobres del país. Esta iniciativa formaba parte de la Iniciativa de Escuelas Agradables para las Niñas, que se puso en marcha en 2001. En estas regiones, la mayor parte de las familias viven bajo mínimos, y rara vez cuentan con ingresos suficientes para sufragar la educación de su progenie. A menudo ocurre que los niños asisten a la escuela, mientras que las niñas han de quedarse en casa para ayudar con las tareas domésticas y de mantenimiento de la familia. En algunas zonas, las tasas netas de matriculación de las niñas es de tan sólo el 19%, debido a que si bien la educación primaria es gratuita, los restantes gastos ocultos, tales como uniformes, material escolar y el almuerzo escolar plantean graves dificultades a los progenitores. Éstas y otras prácticas culturales y tradiciones están afectando gravemente al rendimiento y la permanencia de las niñas en la escuela en estas regiones.

Con el fin de abordar adecuadamente este aspecto económico y derribar las barreras culturales que impiden la educación de las niñas en estas regiones, el UNICEF prestó su apoyo a una asociación de mujeres voluntarias para que fundaran los clubes de madres. Actualmente existen 65 de estos clubes en las tres regiones. Esta iniciativa se basa en el principio de la autosuficiencia para luchar por la causa común en aras de ampliar el alcance del derecho a la educación a fin de incluir, en número suficiente, a las niñas, que hasta ahora habían contado con muy pocas oportunidades educativas sin culpa alguna.    

Los clubes se fundaron con el propósito general de promover la participación de la familia y la comunidad y de generar oportunidades especiales -para mujeres y madres en particular- de promover el acceso de sus niñas e hijas a la escuela, su permanencia en ella y mejorar su rendimiento. De manera específica esta iniciativa pretende:

. Potenciar a mujeres y madres para que asuman la responsabilidad de educar a las niñas, y brindarles oportunidades para hacerlo.
. Facilitar el asesoramiento mutuo entre las madres y su progenie, y entre los progenitores, especialmente en relación con cuestiones delicadas como el matrimonio prematuro, el embarazo en la adolescencia y otras cuestiones de salud reproductiva.
. Brindar a las madres oportunidades para sensibilizar a las familias y comunidades acerca de la importancia de educar a las niñas, y para convertirse en firmes defensoras de la educación de las niñas en la esfera familiar y comunitaria.

Cada club evalúa sus propias necesidades y analiza los problemas que plantea la educación de sus hijas en la escuela. Una vez determinadas estas cuestiones, reciben una ayuda del UNICEF (en torno a 245 dólares cada uno) en concepto de capital semilla. Estos fondos son empleados para realizar actividades generadoras de riqueza, que supervisan y dirigen los miembros ejecutivos que el propio club elige. Ejemplos de estas actividades son el batik, la cestería, la elaboración de jabones y pomadas, la cría de aves y el cultivo de cosechas. Estos insumos económicos iniciales se consideran como apoyo por parte del UNICEF; la intención es que con el tiempo los clubes lleguen a ser autosuficientes.

Gracias a las actividades de sensibilización y al intercambio de información sobre la importancia de educar a las niñas, las madres pueden determinar cuáles son las necesidades de sus hijas en la escuela, tanto en términos de asesoramiento como de necesidades materiales. Así pues, los beneficios obtenidos se emplean para hacer frente al coste del material didáctico básico en apoyo de la educación de sus hijas.

La aportación de capital semilla (procedente del UNICEF) para la puesta en marcha de estos proyectos generadores de riqueza ha permitido a los clubes de madres demostrar a través de sus esfuerzos no sólo su excepcional habilidad empresarial sino su talento para convencer a los progenitores de la necesidad de enviar a sus hijas a la escuela.

Los clubes de madres ejercen también una función de concienciación, con estrategias para hacer frente a los progenitores que se muestran renuentes a enviar a sus niños y niñas a la escuela. Por ejemplo, una de las madres contó que su hija ya había sido prometida en matrimonio. Su esposo estaba muy a favor del compromiso, pero ella habló con él y logró convencerle de que lo mejor para su hija era permanecer en la escuela. "Ahora está plenamente convencido de que eso es lo mejor" observó. Sin duda, esta labor de concienciación es primordial. Tal como afirmaba uno de los profesores, ellos (refiriéndose a los padres) no están en una posición tan buena como las madres para ir por las aldeas convenciendo a los progenitores.

Además de esta función de sensibilización, las clases de alfabetización para adultos que se organizan en la escuela son otra muestra de la eficacia absoluta de los clubes de madres. Una de las madres explicó que gracias a estas clases, ahora conocía los números, de manera que cuando iba al hospital a visitar a algún amigo o pariente podía ir directamente a la habitación sin tener que preguntar a nadie.También observó que, desde que va a clase, es más consciente de que sus hijos e hijas necesitan estudiar por las noches para avanzar en la escuela.

En colaboración con el Foro de Mujeres Africanas especialistas en Pedagogía, el UNICEF programó unos seminarios de capacitación para los miembros ejecutivos de los clubes de madres, que tuvieron lugar durante los meses de abril y mayo de 2003. La iniciativa de los clubes de madres posee un enorme potencial para promover el acceso de las niñas a la escuela y su permanencia en ella. Desde que se pusieron en marcha en las comunidades que participan en la campaña Escuelas Agradables para las Niñas, el índice de matriculación de las niñas ha experimentado un incremento medio del 34%. Los casos de niñas que abandonan la escuela para contraer matrimonio han sido también escasos. En Gambia, esta iniciativa ha demostrado ser muy eficaz para promover la educación de las niñas a través de la colaboración con sus familias, especialmente con las madres.


 

 

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