Tailandia

Con ayuda de los jóvenes, una aldea tailandesa encuentra formas pintorescas de difundir las advertencias sobre la gripe aviar

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© UNICEF video
Selma, de 14 años, lleva un curso de retraso en la escuela porque, antes de que se instalaran bombas de mano en la aldea, tenía que recorrer largas distancias con su madre para obtener agua.

Por Robert Few

Los aldeanos salieron de sus casas para ver el pintoresco desfile. Resguardados del calor del mediodía en porches de madera, los llamativos carteles que pasaban ante ellos les hicieron pasar un buen rato, pero también se tomaron en serio los mensajes.

“Antes sabía algo sobre la gripe aviar”, dijo Booncherd Kammuan, de 62 años. “Pero no tenía claro qué era seguro y qué era peligroso. Nos llega mucha información confusa, pero ésta era realmente clara y fácil de entender.”

Mensajes sencillos para los niños

Desde principios de 2006, con ayuda financiera del gobierno japonés, UNICEF ha estado en primera línea de la batalla contra la propagación de la gripe aviar en Tailandia, proporcionando más de 2 millones de dólares a sus aliados para actividades educativas y de comunicación.

Educar a los adultos es sólo el primer paso. El verdadero obstáculo está en simplificar los complejos mensajes sanitarios para que lleguen a los niños, que son quienes mayores riesgos corren porque juegan a menudo con las aves y sus plumas, sin ser conscientes de los peligros que esto conlleva.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Thailand/2007/Few
“Cazadores del virus aviar” de la escuela Baan Noong Wang, en la provincia tailandesa de Udon Thani, animan a niños y niñas a cantar y bailar para enseñarles mensajes fundamentales sobre cómo protegerse del virus de la gripe aviar.

UNICEF ha producido e impreso para el Ministerio de educación 2 millones de manuales y folletos sobre la gripe aviar destinados a su difusión entre los 12 millones de niños y niñas de todas las escuelas tailandesas. Los materiales se diseñaron con colores brillantes, ilustraciones y un texto sencillo, para garantizar que los niños los encontraran atractivos y fáciles de entender.

UNICEF también dio apoyo al Ministerio de educación en el desarrollo de un plan de estudios y capacitó a los maestros para que la concienciación sobre la gripe aviar se enseñe en las escuelas junto a asignaturas más tradicionales.

“Cazadores del virus aviar”

Equipos de “Cazadores del virus aviar” visitan periódicamente las escuelas en zonas donde se considera que existe un riesgo elevado de que se produzcan brotes de gripe. En la escuela Baan Noong Wang, varios cientos de alumnos se congregaron en la sala de asambleas, donde los jóvenes voluntarios capacitados por el Ministerio de Salud Pública enseñaron a los más pequeños canciones, juegos y concursos sobre el virus.

Aunque al principio se mostraron tímidos, cuando terminó la sesión todos los niños tenían levantada la mano para responder a las preguntas que se hacían sobre higiene y seguridad.

“Los niños son especialmente vulnerables porque no entienden el peligro que representan las aves enfermas o muertas”, explicó Sansanee Seetangkham, de 15 años, presidenta del grupo de Cazadores del virus aviar de su localidad. “Nos aseguramos de los niños reciban la información de una forma que ellos puedan entender, y también enseñamos a los padres, de modo que puedan transmitir a sus hijos e hijas la información correcta”.

“Pasaportes” sanitarios para aves

UNICEF también apoya que el gobierno exija “pasaportes” para que los gallos de pelea viajen o participen en los combates.

En el pasado, los criadores se han mostrado reacios a informar sobre las enfermedades de sus valiosos gallos, que pueden llegar a valer hasta 3.000 dólares en provincias donde los ingresos anuales medios rondan en torno a la mitad de esa suma. Sin embargo, esas aves son especialmente vulnerables a la gripe aviar porque viajan de una población a otra para participar en las peleas.

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© UNICEF Thailand/2007/Few
Niños de la escuela Baan Noong Wang responden a preguntas después de una actuación por parte del un equipo de educadores voluntarios conocidos como Cazadores del virus aviar.

El día del desfile en Baan Noong Wang, los criadores de gallos de pelea se habían congregado ya en los terrenos del templo local, aguardando para solicitar los pasaportes de sus aves.

No hay protección infalible

“Amo a mi gallo tanto como a mis hijos”, dijo uno de los criadores, Surin Eamthongdee. “Es como si fuera de la familia. Si enfermara y hubiese que sacrificarlo, sería un golpe tremendo para mí.”

En cosa de minutos, los trabajadores sanitarios habían pesado, fotografiado y analizado su ave por si tenía el virus, antes de entregarle un pasaporte con su nombre, “Diamante Negro”. El propio Eamthongdee se apuntó como voluntario para informar a otros granjeros sobre la gripe aviar, y animarlos a informar sobre los síntomas de gripe.

No existe en la actualidad una protección infalible contra la gripe aviar. Sin embargo, preparativos como estos, que dan a las comunidades y sus hijos los conocimientos para minimizar el peligro, son la mejor forma de garantizar que cualquier brote que pueda darse amenace el menor número posible de vidas.


 

 

Vídeo (en inglés)

Enero de 2007:
Rob McBride, corresponsal de UNICEF, informa sobre los esfuerzos de una aldea tailandesa para educar a los niños sobre el peligro de la gripe aviar.

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