Zambia

Unidad móvil practica exámenes y ofrece tratamiento contra el VIH/SIDA en el distrito de Mpika, Zambia

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Rose Namilinga practica exámenes de detección del VIH a una joven pareja; los resultados son negativos. También conversa con ellos sobre planificación para el futuro.

Por Christyne Bahringer

MPIKA, Zambia, 11 de marzo de 2008 – Una de cada cinco mujeres embarazadas de Zambia es VIH positiva. Esta descorazonadora cifra explica las crecientes tasas de VIH pediátrico que se registran en los hospitales y clínicas de todo el país.

Datos recientes del Hospital Universitario de Lusaka, la capital, indican que alrededor del 40% de todos los lactantes y niños pequeños hospitalizados en el pabellón de nutrición son VIH positivos. Esta información se conoció gracias a la política de prestar el servicio de detección voluntaria del VIH a todas las madres, lactantes y niños admitidos en ese establecimiento.

Desafortunadamente no se dispone de datos sobre el VIH para el resto de Zambia. Fuera de los centros urbanos de Lusaka y Ndola, para las familias es muy difícil acceder a los hospitales y las clínicas. Por ejemplo, Mpika, el distrito más grande de Zambia –con una población aproximada de 165.000 personas-, solo cuenta con un hospital gubernamental, el Hospital Distrital de Mpika, y un médico, Mulindwa Tarcis.

Trabajar en favor de los más vulnerables

Conocido y respetado en todo el distrito, el doctor Tarcis desarrolla su labor con ayuda de algunas de las enfermeras y trabajadores sanitarios más idóneos de la comunidad. Él y su equipo trabajan infatigablemente para atender a los pobladores de Mpika y, en particular, a las madres y los niños vulnerables al VIH y el SIDA.

El año pasado, UNICEF ayudó al doctor Tarcis a organizar una unidad móvil para llegar a la población más vulnerable al VIH/SIDA. Para sacar adelante este innovador proyecto, el doctor Tarcis ha contado con el apoyo de los miembros más capacitados de su equipo de profesionales de la salud.

“En el distrito no hay carreteras decentes; de todos modos, nadie cuenta con transporte”, dijo Bowas Lukama, actual coordinador del programa de prevención de la transmisión del VIH de las madres a sus hijos en Mpika. “UNICEF donó un vehículo y algunos suministros que nos han servido para comenzar. Ahora viajamos por el distrito con regularidad y visitamos los 19 puestos de salud que hay en la zona. No es raro llegar y ver que más de 100 personas nos esperan para practicarse los exámenes”.

“Todos hemos resultado afectados”

La unidad móvil a menudo se detiene en Mpepo, una pequeña aldea ubicada casi a 100 kilómetros del hospital del distrito. El coordinador del puesto de salud local, Mubita Clement, irradia felicidad cada vez que llega la unidad.

“Somos muy afortunados de estar en su camino. Si no fuera por la unidad móvil, nuestra gente quizás no tendría la posibilidad de detectar la presencia del VIH ni de recibir tratamiento contra el SIDA”, dijo.

El SIDA ha causado muchísimo sufrimiento a esta pequeña comunidad. Durante una visita reciente a Mpepo, los miembros de la unidad móvil presenciaron una reunión comunitaria en la que docenas de voluntarios y trabajadores de la salud de la localidad se referían al impacto de la enfermedad.

“Todos hemos resultado afectados. Yo estoy a cargo de los hijos de mi hermano, que murió a consecuencia del SIDA”, dijo un dirigente de la aldea.

Poco antes de terminar la reunión, un niño se levantó. “Mis padres murieron de SIDA”, dijo. “Tuve que dejar de asistir a la escuela, pero quiero regresar. ¿Alguien me podría ayudar?”

Prevención y tratamiento

La doctora Joanna Nikulin, especialista de UNICEF en prevención de la transmisión del VIH de las madres a sus hijos, considera que apoyar iniciativas como la unidad móvil contra el VIH/SIDA del distrito de Mpika evitará que más niños, madres y cuidadores se infecten con el virus. Así mismo, piensa que se podría tratar con terapia antirretroviral a quienes ya viven con el virus.

“Este equipo de profesionales ha hecho posible que una de las poblaciones más vulnerables de Zambia no solo tenga acceso actualmente a los servicios de asesoramiento y detección voluntaria del VIH, sino también a los medicamentos antirretrovirales”, dijo la doctora Nikulin. “Ahora que nuestros aliados nos están proporcionando estos medicamentos sin costo alguno, hasta los lactantes y los niños pequeños se pueden beneficiar de ellos”.

Gracias a que la Fundación William J. Clinton, el Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para Paliar los Efectos del SIDA y otros aliados están financiando los medicamentos antirretrovirales, el VIH/SIDA se está convirtiendo en una enfermedad tratable y crónica en Zambia.

“A pesar de que los fármacos antirretrovirales han existido durante más de una década, siguen siendo inasequibles para la mayoría de las personas que viven con el VIH y el SIDA: las mujeres y los niños de los países en desarrollo. Sin embargo, las dificultades se pueden superar, como ha demostrado claramente el distrito de Mpika”, dijo Lotta Sylwander, Representante de UNICEF en Zambia.

“El trabajo en equipo y la dedicación constituyen la clave y la fuerza impulsora tras la misión de UNICEF de proteger a las mujeres y los niños de Zambia”, concluyó Sylwander.


 

 

Vídeo (en inglés)

El funcionario de UNICEF Rob Grossman informa sobre los nuevos programas que se han puesto en marcha en Zambia para prevenir la transmisión del VIH de las madres a sus hijos.

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