Togo

La historia de Amivi: La prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo en Togo

Imagen del UNICEF
© UNICEF Togo/2008/Bonnaud
Amivi, una madre togolesa de 27 años de edad portadora del VIH, recibe diariamente tratamiento gratuito con medicamentos antirretrovirales desde hace cuatro años.

Por Hadrien Bonnaud

LOMÉ, Togo, 22 de julio de 2009 - Amivi, una mujer de 27 años infectada con el VIH, ha acudido diariamente durante los últimos cuatro años a un centro de salud donde recibe tratamiento gratuito con medicamentos antirretrovirales. Recientemente, Amivi se encontraba en el establecimiento no sólo para recibir su tratamiento sino también para que Yabo, su hija de 18 meses de edad, fuera sometida a su segundo examen de VIH.

Durante su embarazo, Amivi fue tratada con medicamentos antirretrovirales para prevenir que le transmitiera el VIH a su hija. El tratamiento se llevó a cabo en un centro de atención de la salud del hospital Bè de Lomé, que recibe apoyo de UNICEF. Sin embargo, Amivi tuvo que esperar hasta ahora para enterarse si su hija está infectada o no.

“El doctor me dijo que al principio de la vida de mi hija, lo que circulaba por sus venas era mi sangre, pero que, progresivamente, la niña comenzaría a producir su propia sangre y anticuerpos”, comentó Amivi. “Cuando Yabo tenía un año, los análisis indicaron que estaba infectada con el VIH. Pero hoy le hicieron un segundo examen, el de los 18 meses, y los resultados fueron negativos. ¡Qué alivio!”.

Ampliación de los servicios de examen y tratamiento

En Togo, donde el 3,3% de la población y una elevada proporción de mujeres embarazadas están infectadas con el VIH, sólo se le hace la prueba de ese virus a un 20% de las futuras madres. De las 8.000 embarazadas portadoras del VIH que vivían en Togo en 2007, sólo el 11,5% recibía tratamiento de prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo.

Según los datos provenientes de una encuesta nacional, cuatro de cada 10 mujeres togolesas ni siquiera conocen la existencia de ese tratamiento, de manera que cuando están embarazadas no se les ocurre automáticamente que deben hacerse la prueba del VIH.

A fin de aumentar el nivel de acceso a la prueba del VIH y al tratamiento con medicamentos antirretrovirales en todo el país, UNICEF ha incrementado su apoyo a 45 establecimientos sanitarios existentes y se ha propuesto colaborar con la creación de otros 30 centros de prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo, que deberían estar funcionando a fines de año.

Superar el estigma y no quedarse callada

Como la mayoría de sus compatriotas, Amivi vive por debajo del umbral de pobreza. Cuando tenía 20 años, conoció a un hombre que le pagaba para que tuvieran relaciones sexuales sin protección. Debido a ello, la joven se infectó con el VIH, aunque inicialmente se negó a aceptar esa realidad.

“Me daba 1.000 o 2.000 francos CFA (equivalentes a entre 2 y 4 dólares estadounidenses)”, comenta.

Cuando descubrió que estaba embarazada, Amivi no fue de inmediato al médico porque no contaba con medios para pagar la atención prenatal. Al final del embarazo dio a luz a un varón que murió poco después de nacer.

Fue entonces cuando Amivi tomó conciencia plena de que estaba infectada con el VIH.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Togo/2008/Pudlowski
Una mujer embarazada recibe información acerca de la prevención del VIH durante una consulta médica prenatal en Togo.

Cuando se quedó embarazada por segunda vez, Amivi venció su natural timidez, no se dejó amilanar por el estigma social que conlleva la infección con el VIH y decidió hablar claramente sobre el virus y ofrecer a otras mujeres consejos sobre cómo prevenir la infección.

“Por mi condición de madre”, dice, “tengo la obligación de aceptar mi situación. Si no me hubieran informado que en el hospital Bè se ofrece atención prenatal gratuita a las personas infectadas con el VIH, hoy mi hija podría estar muerta”.

Una lección para las demás mujeres

Ahora, Amivi está comprometida con un hombre y nuevamente embarazada, y espera que el tratamiento de prevención de la transmisión del VIH de la madre al hijo que le salvó la vida a Yabo proteja también al bebé que está por nacer. Por cierto, gracias a los servicios de prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo que se prestan en el hospital Bè, el próximo hijo de Amivi tendrá un 95% de probabilidades de no estar infectado con el VIH.

UNICEF se ha propuesto colaborar con la ampliación del programa de prevención de la transmisión del VIH de la madre al hijo de Togo mediante la creación de 100 nuevos centros sanitarios entre ahora y 2012. Cuando esos centros estén en funcionamiento, el 80% de las mujeres togolesas recibirá servicios de prevención.

Amivi, por su parte, se propone seguir contando su historia, para que sirva de lección a otras mujeres. “No quiero que mi hija sufra lo que yo he sufrido”, afirma. “Mi historia es la historia de todas las mujeres africanas”.


 

 

Campaña contra el Sida


Este sitio está disponible en inglés
Búsqueda