Nepal

Ayuda y apoyo para las familias de Nepal que viven con el VIH

Imagen del UNICEF
© UNICEF Nepal/2008/Joshi
Dinesh, de 10 años, ayuda a su madre, Gaura, a lavar los platos. Aquí lo vemos en el Centro de Atención Nava Kiran Plus de Mangalsen, distrito de Accham, Nepal.

Por Rupa Joshi

DISTRITO DE ACCHAM, Nepal, 2 de mayo de 2008 – Sentadas en el suelo con las piernas cruzadas, cuatro mujeres de esta remota zona del occidente de Nepal, cuyas familias están afectadas por el VIH, improvisan una canción melancólica. Las coplas dicen así:

Las flores embellecen el jardín; esta vida solo dura dos días.
Nuestras vidas se están desvaneciendo a causa del VIH/SIDA.

Una de ellas, Gaura, de 30 años, estuvo casada con un hombre que luego de viajar a la India en busca de trabajo, regresó a su hogar infectado con el VIH y murió de una enfermedad relacionada con el SIDA hace nueve años. Pero Gaura solo se enteró de la realidad cuando le diagnosticaron el virus. Su hijo menor también murió de SIDA a la edad de tres años.

Un problema que afecta a toda la región

Temerosa del bienestar y el futuro de su único hijo que ha sobrevivido –Dinesh, de 10 años–, Gaura está alojada en el Centro de Atención Nava Kiran Plus de Mangalsen. Este centro recibe apoyo de UNICEF y lo dirigen personas que viven con el VIH.

“El proyecto de Accham es un ejemplo muy pequeño del enorme problema que afronta Asia meridional”, dijo Ian Macleod, Asesor Regional de UNICEF en materia de VIH/SIDA. “Los hombres emigran a la India para buscar trabajo, se relacionan con trabajadores sexuales y regresan al seno de sus familias infectados con el VIH”.

Gaura se ha sentido mejor últimamente gracias al tratamiento antirretroviral que está recibiendo y a que no tiene que preocuparse por la educación de su hijo. El centro paga la educación del niño en una buena escuela de Mangalsen.

Han pasado varios meses desde que Gaura regresó a su aldea. Gastó todo su dinero –incluido el que le dieron por la venta de su tierra– a fin de que su marido recibiera tratamiento para una enfermedad que la desconcertaba, y quedó viuda sin que él le contara que tenía SIDA.

Gaura no está sola

Cuando llegó la hora de someterse a su propio tratamiento, no le quedaba un solo centavo. Únicamente cuando se enteró de que era portadora del VIH comprendió por qué su marido le había pedido perdón tantas veces antes de morir.

Saber que no está sola tranquiliza a Gaura, especialmente cuando se reúne con otras mujeres en su misma situación, en el Centro Nava Kiran.

Tratando de ampliar la resonancia de su voz, Gaura respira profundamente y canta:

El arado remueve la tierra en el campo.
El SIDA ha vuelto estériles nuestras vidas.


 

 

Vídeo (en inglés)

30 de abril de 2008: El corresponsal de UNICEF Chris Niles informa sobre el trabajo que UNICEF realiza en el occidente de Nepal para ayudar a las familias afectadas por el VIH y el SIDA. VIDEO  alta | baja

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