La infancia y el VIH/SIDA

Prevenir la infección entre los adolescentes y los jóvenes

Imagen del UNICEF
© UNICEF/ HQ06-1500/Pirozzi
Unos jóvenes dirigentes forman un círculo mientras se dan la mano para ilustrar el lema “Juntos podemos hacerlo” en una guardería que se ocupa de niños y niñas afectados por el SIDA en Manila, Filipinas.

Los datos

En 2009:

  • 5 millones de jóvenes en países de ingresos bajo y medios en todo el mundo vivían con el VIH. 
  • De ellos, aproximadamente 2,7 millones vivían África oriental y meridional, la región más afectada por la epidemia de VIH/SIDA.
  • Se produjeron aproximadamente 890.000 nuevas infecciones entre los jóvenes con edades comprendidas entre los 15 y los 24 años.
  • Las niñas del África subsahariana son más vulnerables a la infección por VIH y constituyen aproximadamente el 70% de todas las infecciones de la población joven. 
  • En el África subsahariana, sólo el 30% de los hombres jóvenes y el 26% de las mujeres jóvenes tenía un conocimiento exhaustivo del VIH.
  • El consumo de drogas inyectables puede exponer a los jóvenes a un riesgo mayor de contraer el VIH. Aproximadamente una cuarta parte de los 3,7 millones de consumidores de drogas inyectables viven en Europa del Este y Asia central viven con el VIH. En su mayoría son hombres. Muchos comenzaron a drogarse en la adolescencia.

Se estima que millones de personas jóvenes en todo el mundo viven con el VIH y el SIDA. Las cifras han disminuido desde 2001: un cambio vinculado a tendencias encaminadas hacia comportamientos y prácticas más seguros, pero la epidemia sigue teniendo una repercusión grave en esta franja etaria.

Entre los jóvenes, el VIH se da con más frecuencia en el África subsahariana donde hay más mujeres que hombres que portan el virus. La epidemia ha aumentado más rápidamente en Europa del Este y Asia central, donde los casos se han triplicado entre 2000 y 2009. Un ascenso rápido en el número de infecciones de VIH en el cambio de siglo entre los jóvenes que se inyectan drogas hizo que la epidemia repuntara en esta región.

Puesto que el sexo y el consumo de drogas son temas delicados entre los jóvenes, los programas de prevención del VIH podrían no incluir iniciativas centradas expresamente en las necesidades de las personas de esta franja de edad. El estigma social y la discriminación a menudo suponen una interrupción de servicios de prevención y exámenes médicos para aquellos afectados por el virus.

¿Cuál es la respuesta?
Los jóvenes necesitan tener un mayor acceso a información minuciosa, servicios y oportunidades con el fin de desarrollar habilidades esenciales para la prevención del VIH.

Los programas de prevención adaptados a las necesidades y los comportamientos de las personas jóvenes pueden ayudar revertir la propagación del VIH, como puede la educación integral y la acción para terminar con el estigma social y la discriminación.

La prevención de la transmisión del VIH entre los jóvenes está de acuerdo con el tercer y cuarto Objetivos de Desarrollo de Milenio de las Naciones Unidas, que piden igualdad de oportunidades a niñas y mujeres y a reducción de la mortalidad infantil.

 


 

 

Adolescentes especialmente vulnerables

Los adolescentes “especialmente vulnerables” son a menudo compañeros sexuales de individuos que consumen drogas inyectables o que se dedican al comercio sexual. Pueden sufrir discapacidades físicas o mentales, formar parte de grupos de población móviles o desplazados, de minorías étnicas, haber abandonado la escuela o vivir en regiones rurales.
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