La infancia y el VIH y SIDA
Proteger y ayudar a los niños afectados por el VIH/SIDA
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| © UNICEF/ HQ04-0682/Pirozzi |
| Alina, de cinco años, sostiene sus zapatillas de ballet en su casa de la ciudad de Kaliningrad. Alina fue abandonada por su padre y víctima del descuido de su madre, toxicómana y alcohólica, y actualmente enferma de SIDA. |
La situación
La pérdida de uno o de ambos progenitores a causa del SIDA es una de las situaciones que influye más en la vulnerabilidad a la epidemia de los niños y niñas. Un gran número viven en hogares donde los progenitores están enfermos o agonizantes, en hogares pobres que han recibido a huérfanos y en comunidades desestabilizados por la epidemia. La desaparición de los maestros, de los agentes de salud y de otros miembros de la comunidad debilita las escuelas, los sistemas de atención de la salud y otras redes de asistencia social.
Según el Informe sobre la epidemia mundial del SIDA de 2007, en África subsahariana cerca de 11,4 millones de niños y niñas han perdido a sus dos progenitores a causa del VIH/SIDA.
Los problemas
Los niños afectados por el SIDA corren graves peligros que comprometen su educación, su salud y su bienestar. Algunos tienen que abandonar la escuela; otros no pueden recibir la alimentación y los vestidos que necesitan en su propio hogar; y hay quienes sufren a causa de la angustia, la depresión y los malos tratos. Disponemos de nuevas pruebas alarmantes que indican que los huérfanos y los niños vulnerables corren más riesgos que los otros de estar expuestos al VIH.
La pobreza sigue siendo una de las causas subyacentes de la vulnerabilidad de los niños y de sus familias afectadas por el SIDA. Por consiguiente, cada vez hay más países, como por ejemplo Zimbabwe, Malawi y Kenya, que exploran la posibilidad de ofrecer a estas familias subvenciones monetarias con condiciones y sin ellas. Estas experiencias sugieren que tales medidas de protección social son viables y se pueden costear. Cada vez es más evidente que los niños de menos de tres años corren un riesgo más elevado de enfermarse y morir si son huérfanos, o incluso si uno de sus progenitores vive pero es portador del VIH. Es muy importante que estos niños realicen visitas médicas gratuitas sistemáticamente.
La situación de numerosos niños y niñas afectados por el SIDA podría mejorar considerablemente si los gobiernos ampliaran los servicios de salud y de educación al conjunto de la población. Uno de los medios para remediar las disparidades generadas por la epidemia del SIDA sería, por tanto, que los gobiernos apoyaran a los grupos marginados del sistema estableciendo la educación universal mediante la supresión, entre otras cosas, de los costos de escolaridad. Este enfoque se adapta a los objetivos generales de la Sesión Extraordinaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en los que se abordan los factores que incrementan la vulnerabilidad a la infección y la mejor manera de proteger la salud y los derechos de la infancia.
La función de UNICEF
UNICEF, en asociación con el Programa Mundial de Alimentos (PMS), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) es la principal organización encargada de ofrecer la atención y el apoyo necesarios a las personas que viven con el VIH, a los huérfanos y a los niños y niñas vulnerables, y a los hogares afectados. A tal fin, un importante mecanismo para las actividades que lleva a cabo UNICEF es el Equipo de Tareas Interinstitucional sobre la infancia y el VIH/SIDA. Este Equipo comprende un amplio número de organizaciones y organismos internacionales que desempeñan un papel esencial para aplicar con eficacia el programa mundial para los niños y niñas afectados por el SIDA descrito en el Marco para la protección, la atención y el apoyo a los huérfanos y los niños vulnerables que viven en un mundo con VIH y SIDA.
A escala nacional, las mejores medidas adoptadas por los países ofrecen a los huérfanos y niñas vulnerables toda una gama de servicios esenciales, entre ellos servicios de educación, de salud, sociales y de protección. Es fundamental adoptar un enfoque descentralizado para que la mayor parte de las intervenciones se apliquen a escala de las comunidades por medio de las organizaciones no gubernamentales, locales y religiosas. Es preciso mejorar el seguimiento y la evaluación de la cobertura de los servicios a fin de cuantificar la medida en la que los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales y otras instituciones responden a las necesidades de protección y apoyo de los niños, así como para evaluar la calidad de este apoyo.
A partir de 2007, los problemas de la infancia y el SIDA se han integrado más claramente a los marcos nacionales de política, entre ellos la aplicación de los planes nacionales de acción de por lo menos para huérfanos y niños vulnerables de 34 países, incluídos 21 países en el África subsahariana que han completado estos planes y 9 países en la misma región que los están desarrollando.
En África oriental y África meridional, especialmente en Kenya, Malawi y Zambia, UNICEF apoya programas piloto de transferencia de efectivos a las familias que han recibido a huérfanos y niños y niñas vulnerables. Estos aportes de fondos son asignaciones fijas distribuidas a las familias más pobres y más marginadas. Sirven de ayuda a los hogares para acceder a servicios básicos, disponer de una nutrición sana y mantener un sentimiento de dignidad. Los resultados preliminares indican que estas subvenciones están relacionadas con el regreso de los niños a la escuela, las inversiones en bienes de equipos que permiten mejorar los ingresos de los hogares y a una reducción en los niveles de dependencia entre los más pobres, algo que estimula psicológicamente a las familias y a las comunidades. Las pruebas obtenidas sugieren también una mejora en el estado nutricional de los niños que viven en estos hogares. Estos resultados positivos ha llevado al Gobierno de Malawi a ampliar el programa a otros seis distritos en 2007.
Publicaciones (en inglés)
Transferencias de fondos
Las transferencias de fondos son asignaciones fijas distribuidas a las familias más pobres y más marginadas, con el fin de ayudarles a acceder a los servicios básicos, a disponer de una buena nutrición y a mantener su sentido de la dignidad. Más información sobre transferencias de fondos.















