La infancia y el VIH/SIDA

En una nueva campaña, el Embajador de Buena Voluntad Lang Lang anima a luchar con mayor firmeza contra el VIH/SIDA

Imagen del UNICEF
© Unite for Children, Unite against AIDS
El Embajador de Buena Voluntad de UNICEF y famoso pianista Lang Lang aparece en un anuncio de interés público, destinado a la zona metropolitana de Nueva York, en el que promueve la causa de los niños y niñas afectados por el VIH y el SIDA en todo el mundo. Vista del cartel de la campaña.

NUEVA YORK, EE.UU., 7 de julio de 2011. El Embajador de Buena Voluntad de UNICEF y famoso pianista Lang Lang está utilizando su poderío como personalidad célebre para ayudar a aumentar la concienciación sobre la necesidad de hacer más esfuerzos, con el fin de abordar las repercusiones devastadoras del VIH y el SIDA, especialmente sobre los niños y niñas más vulnerables del mundo.

Con carteles en las estaciones del servicio subterráneo, en taxis y en paradas de autobús, Lang Lang está creando una mayor conciencia en una nueva campaña que aborda las consecuencias terribles del VIH y el SIDA sobre los niños y niñas más vulnerables del mundo. La campaña está destinada a toda la zona metropolitana de Nueva York.

Reunión internacional sobre el SIDA

En calidad de Embajador de Buena Voluntad UNICEF durante más de siete años, Lang Lang ha sido un defensor apasionado de los derechos de la infancia en todo el mundo. Para contribuir a garantizar que los niños y niñas dejen de ser el rostro oculto del VIH y el SIDA, ha iniciado una nueva campaña relacionada con una reunión internacional sobre el SIDA que tuvo lugar en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York el mes pasado.

Celebrada 10 años después del importante período especial de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, la reunión de alto nivel celebrada en junio contó con la participación del Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-Moon, el Director Ejecutivo de UNICEF Anthony Lake, dirigentes mundiales, representantes de la sociedad civil, personas que viven con VIH y otros aliados.

Los participantes se reunieron para evaluar los progresos alcanzados contra el VIH y el SIDA en el último decenio y para prepararse ante los problemas que quedan por delante.

La defensa de los más vulnerables

Aunque las actividades mundiales para mejorar las vidas de los niños, las niñas y los jóvenes afectados por la pandemia del SIDA han cobrado mayor fuerza, todavía no logran abordar las crecientes necesidades de millones de niños y niñas.

Hacia finales de 2010, se calcula que 16,6 millones de niños y niñas habían perdido a uno o a ambos progenitores debido al SIDA. Alrededor de 14,9 millones de estos niños y niñas vivían en África subsahariana.

“Es preciso hacer mucho más para ayudar a los niños y niñas más vulnerables, especialmente a aquellos que han perdido a un progenitor, un maestro, un trabajador de la salud o cualquier otra persona amada a causa del sida”, dijo Lang Lang. “Se trata de un problema mundial que exige una respuesta mundial. Todos tenemos una función que desempeñar y debemos actuar con urgencia para contribuir a garantizar la posibilidad de salvar y mejorar las vidas de los niños y las niñas y de sus familias”.

VIH, abuso y pobreza

Muchos niños y niñas afectados por el VIH, especialmente los que viven en situación de pobreza, siguen haciendo frente a grandes obstáculos. Entre éstos cabe destacar la carga que supone ocuparse de parientes enfermos, los traumas derivados de la pérdida de un progenitor y los problemas económicos debido a un descenso en los ingresos en el hogar y un aumento en los gastos de atención de la salud.

Algunos niños y niñas que pierden a sus progenitores debido al SIDA tienen que ocuparse de ellos mismos y de sus hermanos y hermanas. Estos jóvenes corren un peligro mayor de sufrir abusos o ser víctimas de la violencia sexual, lo que les hace más susceptibles a la infección por VIH, especialmente en el caso de las niñas.

Los análisis indican también que los hogares más pobres son los que menos tienen capacidad de resistir a las repercusiones del VIH, y que el virus es, en sí mismo, un factor de pobreza.

Temor al estigma social

El estigma social relacionado con el VIH y el SIDA es otra de las cuestiones que aborda la campaña de concienciación. El estigma y la exclusión son más problemáticos en entornos donde la epidemia está aun relativamente concentrada, donde los niños y sus progenitores pueden convertirse rápidamente en marginados sociales.

Una legislación progresiva para reducir la exclusión social, así como el acceso a los servicios sociales para todas las familias, son esenciales para mejorar las vidas de los niños, las niñas y las comunidades afectadas por el VIH.

UNICEF sigue ofreciendo un apoyo mundial a la prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo; a los programas para impedir la estigmatización de las personas que han contraído el VIH y el sida; y a la protección de los niños y niñas que han perdido a uno o ambos progenitores.

Por medio de su música, Lang Lang ha recaudado fondos para financiar los programas de UNICEF dirigidos a los jóvenes afectados por el SIDA en China, entre otras muchas otras causas. La nueva campaña es sólo el último esfuerzo que realiza en favor de los niños y niñas del mundo.


 

 

Campaña contra el Sida


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