La infancia y el VIH/SIDA

Última noticia sobre el conjunto para la madre y el bebé: Hay que desplegar más esfuerzos para prevenir la transmisión del VIH de madre a hijo

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2010-2262/Nesbitt
La enfermera Carolyne Kemunto Gichana habla con una mujer embarazada que se ha sometido a la prueba del VIH en la clínica de atención prenatal del hospital del distrito oriental de Kisumu, en la provincia de Nyanza (Kenya).

NUEVA YORK, EE. UU, 25 de abril de 2011. Todos los días quedan infectados con el VIH más de 1.000 niños de todo el mundo durante el embarazo de sus madres, el trabajo de parto o el alumbramiento, o debido al amamantamiento. Sin la intervención médica, casi la mitad de estos bebés morirá antes de su segundo cumpleaños.

Las mujeres embarazadas y las madres que viven con el VIH, así como sus hijos, tienen que recibir medicinas desde el embarazo hasta el final de la lactancia para detener la transmisión del VIH. Los obstáculos frente a este tratamiento necesario incluyen la falta de medicación, el elevado coste de la atención prenatal y el parto, mucho tiempo de espera en las clínicas, la carencia de transporte hasta los centros médicos y el estigma social y la discriminación vinculados al VIH.

En los últimos años, UNICEF ha trabajado con sus aliados en una innovación para abordar algunas de estas cuestiones: el conjunto para la madre y el bebé.

“El conjunto para la madre y el bebé es una parte pequeña e innovadora de nuestra respuesta global a la prevención de la transmisión de madre a hijo”, expone el Dr. Nicholas Alipui, Director de Programas de UNICEF. “El refuerzo de sistemas nacionales de salud es el mejor modo de salvar la brecha en la prevención de la transmisión de madre a hijo. A esto se añade la ampliación del diagnóstico infantil temprano, la garantía de la salud materna y la disponibilidad de la atención y el tratamiento para los niños poco accesibles y para la gente joven”.

Garantizar calidad y efectividad

Esta innovación se desarrolla en Camerún, Kenya, Lesotho y Zambia, pero en esta etapa, al surgir un número de cuestiones en torno a su puesta en práctica, la distribución del conjunto para la madre y el bebé se ha paralizado en todos esos países excepto en Lesotho. UNICEF y los aliados examinan ahora los requisitos previos para la eficacia de los programas del conjunto para la madre y el bebé, con el fin de garantizar la prestación de un servicio de calidad.

La revisión cubre la preparación del lugar y de la comunidad, la disponibilidad de medicinas y provisiones en los lugares, instrucciones claras para las mujeres embarazadas y la formación de los trabajadores comunitarios y de la salud. La presentación de informes, la supervisión y los sistemas de evaluación también se están valorando. Cada país da forma a su conjunto para la madre y el bebé con arreglo a sus propias condiciones y desafíos: con un énfasis en el apoyo reforzado para las madres en las comunidades.

Los aliados en este proceso de revisión incluyen expertos de UNICEF, ONU SIDA, la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNITAID, la Fundación Elizabeth Glaser dedicada al SIDA pediátrico, la Iniciativa Clinton de acceso a la salud, la Oficina del coordinador mundial sobre SIDA de los EE.UU., USAID, los Centros para el control y prevención de enfermedades de los Estados Unidos y la Universidad de Columbia.

La distribución del conjunto para la madre y el bebé avanzará en cuanto esta revisión se complete y los procesos se establezcan para garantizar la prestación de servicios más eficaces y de la más alta calidad posibles.

Desde la innovación local hasta la mundial

El concepto del conjunto para la madre y el bebé se originó en Lesotho, donde los trabajadores de la asistencia médica comenzaron a introducir medicinas en sobres de color marrón para que las mujeres embarazadas que vivían con el VIH se los llevaran a casa con sus hijos recién nacidos. En 2007, el Gobierno de Lesotho incluyó estos conjuntos en su estrategia nacional para la prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo.

Para Lesotho, estos conjuntos marcaron un antes y un después. Hicieron que el Gobierno y UNICEF se replantearan el modo de entregar mejor la medicación mediante el embalaje conjunto.

De esta idea local, UNICEF y sus aliados desarrollaron el conjunto para la madre y el bebé, que va más allá con respecto al paquete de Lesotho y contiene medicamentos antirretrovirales y antibióticos en consonancia con las últimas directrices de la OMS. Los conjuntos contienen de manera simultánea medicamentos para su administración a partir de las 14 semanas del embarazo, hasta seis semanas después del nacimiento del niño. Después de seis semanas, a las madres se les solicita regresar a las clínicas para llevar a cabo inmunizaciones regulares, una prueba de diagnóstico infantil temprano y obtener más antirretrovirales con el fin de detener la potencial infección durante la lactancia.

Invertir la propagación del VIH

El informe de 2011 del Secretario General de las Naciones Unidas sobre los progresos realizados en materia de VIH y SIDA, publicado el 31 de marzo, indica que el mundo comienza a invertir la propagación del VIH. El informe observa que en 2009, más de la mitad de todas las mujeres embarazadas y madres que vivían con el VIH recibió las medicaciones necesarias para prevenir la transmisión a sus bebés. De todos modos, queda mucho por hacer para conseguir la eliminación de todas las nuevas infecciones de VIH en los niños y mantener a las madres con vida.

La garantía de que el conjunto para la madre y el bebé pueda contribuir al objetivo de la eliminación es vital y el logro de los estándares más altos en el seguimiento y la entrega resulta crucial. UNICEF está comprometida con este desafío y continuará informando sobre sus conclusiones en los meses venideros.


 

 

Campaña contra el Sida


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