ÚNETE POR LA NIÑEZ

La infancia y el VIH y SIDA

UNICEF en acción

Imagen del UNICEF
© UNICEF/ HQ01-0259/Pirozzi
Unos jóvenes vestidos con camisetas en las que aparece el logotipo de la ONG nacional "loveLife", una iniciativa que recibe apoyo de UNICEF dirigida sobre todo a los jóvenes y organizada con su activa participación.

Por medio de cada una de las "Cuatro P", UNICEF trata de ofrecer programas sobre capacidad de liderazgo, de defender los intereses de la infancia, de responder a las necesidades de materiales y recursos, de establecer alianzas a todos los niveles y de reunir a las personas encargadas de adoptar decisiones y otras partes interesadas, con la esperanza de garantizar que no se excluya a la infancia de las actividades nacionales de lucha contra el SIDA.

Aunque queda mucho trabajo por hacer, los niños forman ya parte de la respuesta mundial y UNICEF ha desempeñado un papel importante para lograrlo. Por lo que se refiere a la prevención de la transmisión del VIH de la madre al hijo y el tratamiento pediátrico, atención y apoyo, aunque la cobertura mundial sigue siendo insuficiente en numerosos países, UNICEF se ha aliado con los gobiernos nacionales y otros asociados a fin de establecer las bases para ampliar la respuesta. UNICEF trata también de garantizar que las actividades de prevención primaria tengan como prioridad a los adolescentes y los jóvenes, especialmente aquellos que son más vulnerables a la infección. Para ayudar a los niños y niñas afectados y vulnerables por el VIH, UNICEF ha establecido alianzas con el fin de elaborar programas y políticas de protección social, garantizar el acceso a la educación y a los servicios de salud y asistir a las comunidades y a las personas que prestan atención.

Las labores realizadas por UNICEF con motivo de la campaña Únete por la niñez, Únete con la juventud, Únete para vencer al SIDA comprenden también la movilización, la comunicación y la realización de actividades con otros aliados para establecer un lenguaje común y un sentimiento compartido sobre el carácter urgente de la asistencia que es preciso aportar a los niños y niñas afectados por la epidemia. Las actividades desplegadas para movilizar y reunir recursos han permitido acelerar un gran número de iniciativas. Si se tiene en cuenta la falta constante de datos, las labores realizadas por UNICEF para obtener e intercambiar informaciones han contribuido a establecer bases de datos y a garantizar la incorporación en ellas de los niños.

Los autores de La infancia y el SIDA: Un inventario de la situación llegaron sin embargo a la conclusión de que la respuesta mundial para proteger y apoyar a los niños y niñas afectados por el SIDA sigue siendo insuficiente, pero que se han producido algunos cambios esenciales a corto plazo:

  • En los países de ingreso medio y bajo, la proporción de mujeres embarazadas con VIH que reciben profilaxis antirretroviral para reducir el riesgo de transmisión del virus a sus hijos aumentó del 10% en 2004 al 23% en 2006. 
  • En el este y el sur de África, la proporción de mujeres embarazadas con VIH que recibían profilaxis antirretroviral para prevenir la transmisión vertical aumentó del 11% en 2004 al 31% en 2006. 
  • A finales de 2006, 21 países de medianos y bajos ingresos estaban en vías de alcanzar la meta prevista para 2010 de una cobertura del 80% de personas tratadas para la prevención de la transmisión vertical, frente a los 11 países de 2005. 
  • En los países de medianos y bajos ingresos, 127.300 niñas y niños con VIH recibieron en 2006 tratamientos antirretrovirales, lo que, comparado con los 75.000 en 2005, supone un aumento del 70%.
  • Pruebas recientes sugieren que la prevalencia del VIH, entre las embarazadas de edades comprendidas entre los 15 y los 24 años que acuden a clínicas prenatales, ha descendido desde 2000-2001 en 11 de los 15 países de los que se poseen datos suficientes. En ellos se incluyen 8 países del este y del sur de África. 
  • Los esfuerzos generalizados por aumentar la protección, los cuidados y las ayudas a las niñas y niños afectados por el SIDA están ya en marcha en muchos países, la brecha en las tasas de matriculación escolar entre las niñas y niños que han perdido a su madre y a su padre y los otros niños se está cerrando, y un número cada vez mayor de niñas y niños vulnerables están teniendo acceso a educación y a protección social.

Sin embargo, todavía existen graves problemas pendientes:

  • En todo el mundo, las niñas y niños menores de 15 años representan 2,1 millones de los 33,2 millones de personas que se calcula que vivían con el VIH en 2007. 
  • En 2007, unos 420.000 niñas y niños contrajeron por vez primera el VIH y 290.000 murieron de SIDA. África subsahariana alberga a casi el 90% de todas las niñas y niños que viven con el VIH en el mundo. 
  • La mayoría de las niñas y niños contraen el virus durante el embarazo y el parto o en el periodo de lactancia. Alrededor del 50% de los bebés que se infectan con el VIH a través de sus madres mueren antes de cumplir dos años. 
  • En 2007, los jóvenes de 15 a 24 años representaron alrededor del 40% de las nuevas infecciones del VIH contraídas por adultos mayores de 15 años. En ese mismo año, unos 5,4 millones de jóvenes de 15 a 24 años estaban viviendo con el VIH. 3,1 millones de ellos eran mujeres. 
  • En África subsahariana se calcula que el número de niñas y niños menores de 18 años que quedaron huérfanos por el SIDA fue superior al doble entre 2000 y 2007, y alcanza en la actualidad la cifra de 12,1 millones.

 

 

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