La infancia y el VIH/SIDA

Advertencia sobre las repercusiones del VIH/SIDA sobre las familias de África durante la 14 conferencia de ICASA

Imagen del UNICEF
© UNICEF Nigeria/Yhaya/2005
Elijah Cliff Ishaku, que lleva seis años viviendo con VIH, y la Directora Ejecutiva Adjunta de UNICEF, Rima Salah, intervienen en una conferencia de prensa en la 14ta Conferencia de ICASA en Abuja, Nigeria.

Por Yves Willemot y Gerrit Berger

ABUJA, Nigeria, 8 de diciembre de 2005 – “Convivimos a diario con la muerte, que nos mira a los ojos.” Con estas palabras, Elisha Cliff Ishaku, que lleva seis años viviendo con el VIH, introdujo un elemento escalofriante de realidad en la 14ta Conferencia Internacional sobre el VIH/SIDA y las Infecciones de Transmisión Sexual en África, principal foro del continente para debatir cuestiones relacionadas con el VIH/SIDA.

“¿Quién será el siguiente en morir?”, preguntó este padre de 23 años a los delegados y periodistas que asistían a la conferencia. “¿No podemos impedir estas muertes inútiles? ¿Estamos indefensos?”

La falta de información contribuye a propagar la infección

Su testimonio ante los medios de comunicación del mundo arrojó luz sobre las dramáticas consecuencias que el VIH/SIDA tiene sobre la familia. Elisha contrajo el virus a los 17 años, pero al carecer de la información correcta para protegerse, más tarde contagió el virus a su joven esposa. Su hijo de dos años también es VIH-positivo; durante el embarazo, su esposa no recibió servicio alguno para impedir la transmisión del virus al feto. Para la familia de Elisha, el acceso a una información adecuada sobre el tratamiento, los cuidados y el apoyo sigue siendo un problema.

“Oí hablar por primera vez del SIDA cuando estaba en la escuela secundaria, pero nunca supe la forma en que se transmite, ni la de prevenirlo. Sólo sabía que era una enfermedad específicamente ‘reservada’ a prostitutas, y pensé que no tenía nada que ver conmigo mientras evitara las relaciones sexuales con prostitutas. Pensé que las relaciones sexuales con otras chicas no eran peligrosas. Simplemente, me comportaba como cualquier otro joven nigeriano o africano. La información vital no estaba a mi disposición”, dijo Elisha.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Nigeria/Yhaya/2005
Elijah Cliff Ishak y su hijo de dos años, Cliff, que también es seropositivo.

ONUSIDA y UNICEF han insistido en que la respuesta a la pandemia en amplias zonas del África subsahariana ha sido inadecuada, y que no se ha dado la prioridad necesaria a la familia africana como entidad y como objetivo central de las intervenciones.

“Aunque algunos de los esfuerzos actuales son encomiables, seamos brutalmente sinceros: nuestros esfuerzos quedan a una significativa distancia de lo que hace falta para proteger la integridad de las familias africanas”, declaró Rima Salah, Directora Ejecutiva Adjunta de UNICEF, que estaba sentada junto a Ishaku. “Nuestras intervenciones siguen protegiendo a las personas, dándoles cuidados, apoyo y tratamiento, pero no tienen en cuenta la piedra angular de la sociedad africana: la familia.”

La vida familiar queda diezmada

En el continente africano, la pandemia de VIH/SIDA se ha cobrado un número devastador de víctimas, con más de dos millones de adultos y niños muertos a causa de la enfermedad sólo en 2005. Además, ha destruido el tejido de las vidas de millones de familias. Más de 12 millones de niños y niñas de África han perdido a uno o ambos progenitores a causa de del SIDA.

“Dentro de la familia, es innegable que para millones el SIDA está redefiniendo el significado mismo de la niñez”, prosiguió Salah, “privando a los niños y niñas de muchos de sus derechos humanos, entre ellos al cuidado, el amor y el afecto de sus padres. Los está privando de sus maestros y otros modelos de comportamiento. De sus estudios y de sus posibilidades para el futuro… de protección contra la explotación y el abuso”.

Unidos por la infancia

UNICEF ha estado llamando la atención sobre el hecho de que no se han empleado los recursos suficientes para proteger y salvar a estos niños y niñas, y que se ha excluido en gran medida a la infancia de la respuesta mundial a la pandemia. Para invertir esta tendencia, UNICEF y sus aliados –junto al Secretario General de las Naciones Unidas, los gobiernos nacionales, ONUSIDA, sus copatrocinadores y otros asociados– han lanzado una campaña mundial: ÚNETE POR LA NIÑEZ… ÚNETE CON LA JUVENTUD… ÚNETE PARA VENCER AL SIDA.

La campaña aspira a conseguir que los niños infectados y afectados por el VIH/SIDA estén en el centro de la respuesta mundial a la epidemia, por medio de esfuerzos centrados en la ampliación de las intervenciones en cuatro esferas preocupantes: la prevención primaria, la prevención de la transmisión de la madre al hijo, la atención pediátrica, y la protección, cuidados y apoyo a los huérfanos y niños a los que el VIH/SIDA ha hecho vulnerables.

“Unámonos todos contra el VIH/SIDA. Unámonos por los niños y por la familia africana y, lo que es más importante, plasmad vuestras palabras en acciones que nos ayuden sin demora a los que estamos directamente afectados”, concluyó Elisha, expresando su esperanza de que las cosas cambiarán para mejor, y que esto sucederá pronto.


 

 

Vídeo (en inglés)

8  de diciembre de 2005:
Bob Coen, corresponsal de UNICEF, informa sobre el impresionante testimonio de un padre VIH-positivo ante los delegados de la 14 conferencia de ICASA.

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