China

Los niños y niñas de China afectados por el VIH/SIDA

PROVINCIA DE HENAN, China, 11 de junio de 2004—"Papá murió hace tres años debido a la enfermedad que se llama SIDA". Taohua (nombre inventado) es una niña delgada de 11 años con una coleta. Es tímida pero se expresa bien. "Primero tenía dolores de cabeza. Luego se puso muy enfermo y fue a ver a un médico, pero se puso más enfermo. Mi madre quiso comprar medicinas pero nuestra familia es muy pobre. Mi papá no quería que mamá gastara el dinero”.

Al recordar aquellos tiempos difíciles, sus ojos se llenan de lágrimas. "Estuvo enfermo en casa durante más de un año. Después del funeral, una de mis tías me trajo algunos vestidos. Otros parientes y algunos vecinos nos dieron dinero y comida, para que pudiéramos comer”.

La familia de Taohua cultiva trigo, maníes y árboles frutales. No pueden comprar pollos o cerdos. Viven en un tranquilo poblado en el medio de una vasta llanura en la Provincia de Henan. La urbanización a gran escala que vive el litoral de China no ha llegado aún aquí.

Pero sí lo hizo el VIH/SIDA.

A comienzos de los años 1990 se establecieron varios centros de extracción de sangre cerca del poblado de Taohua. Muchos pobladores vendieron su sangre para complementar sus ingresos, felices de ganar dinero con cada visita. Les aseguraron que se recuperarían rápidamente. Después de todo, les complementarían la sangre extraída con inyecciones de plasma. Sin embargo, este plasma procedía de sangre combinada de varios donantes. Y como resultado, el VIH se propagó rápidamente por esta zona rural conservadora donde el uso de drogas y las relaciones extramaritales son muy poco frecuentes. Según las estadísticas oficiales, en 2003 se registraron más de 10.000 casos de VIH/SIDA en la provincia de Henan.

"Lo que más me preocupa es mi madre, que no se ha sentido bien últimamente”, dice Taohua en voz baja. Luego añade: "Papá vendió dos veces la sangre, pero mamá no lo hizo nunca". Según un funcionario local, Taohua no sabe aún que su madre es seropositiva debido a una transmisión secundaria de su marido.

Como Taohua, alrededor de 130 niños y niñas en el poblado han perdido a uno o a ambos progenitores debido al SIDA, la mayoría de 6 a 15 años. Algunos son también seropositivos. Si los progenitores supervivientes están demasiado enfermos para ocuparse de los niños, los más jóvenes suelen vivir con sus abuelos o en un centro de bienestar local.

La oficina del UNICEF en China, junto a otros organismos de las Naciones Unidas y aliados en materia de desarrollo, organizaron un grupo temático de las Naciones Unidas sobre VIH/SIDA para exhortar a las autoridades de China a que consideraran el VIH/SIDA como una prioridad nacional. Una evaluación conjunta, realizada en 2003 por el Ministerio de Salud con apoyo del grupo temático de las Naciones Unidas, cálculo que el número de casos de VIH/SIDA en China era de 840.000. Durante el período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, celebrado en Nueva York en 2003, el Viceministro de Salud, Gao Qian, se comprometió públicamente a tomar medidas. En 2004, el Consejo de Estado de China creó un Comité de trabajo sobre el VIH/SIDA, dirigido por la Viceprimera ministra Wu Yi.

Como parte de la estrategia de apoyo, los gobiernos locales de Henan han eliminado los costos escolares para los niños y las niñas afectados por el VIH/SIDA, y han proporcionado capacitación a los maestros. Otras medidas incluyen:

  • una consulta gratuita para cualquiera que quiera someterse a la prueba del VIH
  • todas las clínicas, hospitales y trabajadores de salud tienen que utilizar agujas y jeringuillas desechables para las infecciones
  • actividades para evitar la transmisión del VIH de progenitor a hijo
  • construcción de carreteras en los poblados afectados por el VIH/SIDA para contribuir a estimular la economía local
  • abastecimiento de agua a todos los hogares para mantener buenas condiciones sanitarias y facilitar las tareas agrícolas de las familias afectadas por el VIH/SIDA
  • harina gratuita y suministros de bajo costo para las familias en circunstancias económicas especialmente difíciles
  • y exención de una serie de impuestos locales para las personas que viven con VIH/SIDA y los miembros de su familia

Durante su viaje de evaluación realizado en marzo 2004, el jefe de salud de la oficina del UNICEF en China, el Dr. Koenraad Vanormelingen, quedó impresionado ante los progresos alcanzados desde su última visita seis meses antes. “Con un aporte financiero relativamente pequeño y el apoyo técnico del UNICEF, las autoridades locales han tomado una serie de medidas importantes. Ya puedo ver la diferencia”.

Una serie de altos oficiales, incluidos la Sra. Wu y el Sr. Gao, viajaron a Henan en 2003. Visitaron a las personas que padecen el VIH/SIDA, les dieron la mano y hablaron con ellos. El Sr. Pu Cunxin, un actor conocido, fue filmado compartiendo la comida y comiendo del mismo plato que varias personas de Henan que viven con VIH/SIDA. "Mostrar esas imágenes en los medios de comunicación es una manera muy efectiva de reducir la discriminación”, dijo un funcionario local.

Las autoridades de Henan han puesto en marcha recientemente un plan de acción de 10 años para luchar contra la enfermedad. Pronto se establecerán comités de liderazgo de VIH/SIDA en todos los niveles administrativos, y todos los organismos gubernamentales disponen de funciones y responsabilidades claramente designadas. Los funcionarios locales imprimieron carteles y folletos donde se explica cómo se trasmite el VIH. También ha organizado actividades de educación y concienciación donde han participado miles de personas. Además, las estaciones locales de televisión y radio emiten cada vez más programas que abordan el tema del VIH/SIDA.

Taohua dice: "He escuchado que no es posible curar el SIDA. Pero cuando sea mayor, quiero ser doctora y curar a todo el mundo”.


 

 

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