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Entrevista con Pelucy Ntambirweki, consejera regional del UNICEF para niñas y niños huérfanos y vulnerables por el VIH/SIDA en el este y sur de África.
Pelucy Ntambirweki se unió al UNICEF en enero de 2002 tras trabajar durante 10 años como gerente de Uganda Women's Effort to Save Orphans en su Uganda natal.
UWESO, una organización no gubernamental que ha ayudado a cientos de miles de mujeres y niñas y niños afectados por el VIH/SIDA, fue fundada en 1986 por la Primera Dama Janet Kataha Museveni y otras mujeres. Su primera misión -la de proporcionar protección y apoyo a las niñas y niños que han perdido a sus progenitores durante los años de inseguridad y violencia en el país- fue considerada como una medida temporal de emergencia. Cuando la epidemia echó raíces al comienzo de los años noventa, Ntambirweki se dio cuenta de que la misión de UWESO iba a alcanzar dimensiones mucho mayores.
Desde entonces, decenas de miles de ugandeses han contraído la enfermedad o han muerto del SIDA. Cientos de miles de niños perdieron a sus progenitores y a sus tutores. El aumento de muertes entre los miembros más productivos de la sociedad ha forzado a familias y comunidades, capaces antes de resistir las adversidades, hasta límites insostenibles.
Inicialmente, los esfuerzos de UWESO se centraban en lograr que las niñas y niños asistieran a la escuela pagándoles las tasas escolares y los materiales. La organización extendió su programa hacia la preparación de los tutores de huérfanos para que ganasen dinero por medio de la agricultura, la apicultura y la ganadería. El programa ayuda tanto a los niños y niñas como a sus comunidades.
Retocando el programa
Aunque miles de huérfanos se beneficiaron del programa, Ntambirweki y sus colegas se dieron cuenta de que eso no era más que el principio. En 1995, UWESO comenzó a ofrecer unos micro-créditos con los que llegar aún a más huérfanos.
Con cerca de un millón de dólares americanos procedentes de donantes (sobre todo del gobierno belga, el UNICEF y USAID), UWESO constituyó un fondo renovable que desembolsase pequeños préstamos dirigidos a mujeres que cuidaban a varios huérfanos.
"El programa se centraba en dotar a las mujeres de medios para tener un papel activo en la economía, obtener poder y capacidad financiera en la comunidad, y hacerse cargo de sus destinos", dice Ntambirweki.
Los préstamos había que pagarlos en pequeños plazos. Los miembros del proyecto actuaban entre sí como garantes: si uno de los miembros fallaba, su grupo perdía el derecho a pedir un segundo préstamo, generalmente más grande. El sistema ofreció un incentivo a los miembros del grupo para asegurarse de que todos contribuían con la devolución del préstamo y que los proyectos se gestionaban eficientemente.
Para conseguir el primer préstamo, todos los grupos tuvieron que recibir ocho semanas de preparación de administración de proyectos, contabilidad, administración de préstamos y dinámica de grupo. Asimismo, los participantes expresaron con claridad sus funciones y responsabilidades.
Los resultados
Con solo 40 empleados, UWESO llegó a más de 20.000 familias y facilitó ayuda a más de 100.000 huérfanos. Los miembros pioneros han convertido su préstamo inicial de 50 dólares en negocios de 1.000 dólares.
En el año 2000 UWESO dirigió una evaluación para determinar de qué manera el programa estaba influyendo positivamente en las vidas de los niños y de sus tutores."Lo que descubrimos fue bastante sorprendente" dice Ntambirweki. "Todos los niños y niñas de los hogares participantes, sin excepción, asistían a la escuela y algunos ya habían alcanzado los grados secundarios. Los que antes vivían en una choza habían mejorado su precaria estructura y habían adquirido algunos animales domésticos. La gente sin esperanza, deshauciada sólo unos años antes, halló fuerza y consuelo al ayudarse unos a otros".
En 2002 Ntambirweki dejó UWESO y comenzó a trabajar en el UNICEF, con base en Nairobi, Kenia, como consejera de temas relacionados con la orfandad infantil a causa del VIH/SIDA en el sur y el este de África. En la actualidad, supervisa los programas de atención a los huérfanos y otros niños y niñas vulnerables de toda la región y trabaja para que las ONG que apoyan al UNICEF imiten el modelo de UWESO de atención comunitaria a los huérfanos.