Panorama: Irán, República Islámica del

La capacitación entre compañeros ayuda a los niños vulnerables en conflicto con la ley en Irán

Imagen del UNICEF
© UNICEF Iran/ 2012
Girls in Tehran’s Juvenile Correction and Rehabilitation Centre (JCRC) attend a workshop supported by UNICEF. It is one in a series of trainings for children in conflict with the law, raising awareness about violence against children.

Por Bahareh Yeganehfar

TEHERÁN, Irán, 9 de abril de 2012. “Tengo 14 años y vine aquí por el trabajo de secretaria”, dijo en voz baja una niña con timidez. “Estoy seguro de que usted está muy preparada para este puesto”, dijo el empleador mientras tocaba el regazo de la niña. Ella se sintió incómoda y pidió excusas para marcharse mirando su reloj, pero el empleador la agarró de la mano y le pidió que se quedara. La niña se apartó y golpeó al empleador con su bolso de mano.

Toda la clase soltó una carcajada y aplaudió a las dos compañeras actrices mientras regresaban a sus asientos.

La obra formaba parte de un taller sobre la violencia contra los niños, llevado a cabo por niñas que se encuentran en el Centro de justicia y rehabilitación de menores de Teherán, organizado conjuntamente por UNICEF, el poder judicial iraní y la Oficina para asuntos de extranjería e inmigrantes del Ministerio del Interior iraní.

Se trataba de una serie de sesiones de capacitación destinadas a niños y niñas en conflicto con la ley que viven en ese centro. Los talleres aumentan la concienciación sobre la violencia contra la infancia e invitan a los niños y niñas a examinar las consecuencias que tiene la violencia para ellos y para los demás.

Compartir sus experiencias

Los participantes aprenden sobre los efectos que tiene la violencia sobre sus vidas mediante el intercambio de experiencias personales y debates sobre cómo hacer frente a la violencia y el abuso con una intervención activa.

Zahara* (18 años) lleva más tiempo que las demás en el centro de justicia de menores. Actuó como moderadora , ya que ha participado antes en otro taller de capacitación.

“¿Qué tipo de violencia se presenta en esta obra?” preguntó en voz alta Zahara, en un intento de que el grupo ruidoso del final de la clase la escuchara.

“Violencia en el lugar de trabajo”, respondieron las niñas.

Sin embargo, alguien preguntó por encima del alboroto: “¿Debería estar trabajando? Solamente tenía 14 años y era todavía una niña”.

De repente, en el aula se escuchó una oleada de voces, cada una de las participantes tenía una respuesta.

“Sí, pero ¿qué ocurre si tu familia no puede mantenerte? Entonces tienes que trabajar, ¿no es así?”, dijo una niña.

“Yo solía acompañar a mi madre a una casa donde trabajaba como mujer de la limpieza desde que tenía 10 años. La mujer siempre me pagaba por separado”, dijo otra.

“Cuando tu padre te pega todos los días y lo único que quieres es estar lejos de él, ¿por qué no trabajar y conseguir algo de dinero?” respondió una niña, mirando hacia el suelo.

Aprender sobre los derechos de la infancia

Estos talleres son un seguimiento del estudio sobre la violencia contra la infancia realizado por el Secretario General de las Naciones Unidas en 2006, y están basados en la versión infantil del informe, titulado Nuestro derecho a estar protegidos contra la violencia, donde se explican los derechos que garantiza la Convención sobre los Derechos del Niño.

Los talleres incluyen también una gama de actividades adaptadas a los niños y de carácter participativo, como intercambios de ideas, juegos y debates en grupos especiales.

“Es muy diferente cuando el moderador es otro niño en lugar de un adulto experto del exterior”, dijo Zahara, la moderadora adolescente. ”Cuando las niñas ven que alguien como ellas –que ha vivido en el centro– les capacita sobre la violencia, se sienten más cómodas cuando hablan sobre sus experiencias”.

Prepararse para la vida después del centro

Por medio de los talleres, los niños y niñas reciben la capacitación y el conocimiento necesarios para protegerse mejor contra el abuso y se les alienta a que aumenten la concienciación sobre los derechos de la infancia entre sus compañeros, unas lecciones que les servirán para cuando hayan salido del centro y se hayan reintegrado en la comunidad.

Un total de 100 niños y empleados, entre ellos 60 niños, 20 niñas y 20 miembros del personal del centro se han beneficiado de las sesiones de capacitación. Entre los beneficios se han registrado una serie de cambios en el comportamiento de algunos participantes, como por ejemplo una reducción en las conductas violentas de los niños y niñas.

A medida que se acercaba la hora del almuerzo y Zahara comenzó a presentar otra sesión, una adolescente irrumpió en la clase y anunció que acababa de llegar el veredicto de su liberación.

Las 20 niñas saltaron de sus asientos para abrazarla y recibieron el anuncio entre aplausos y lágrimas. La alegría de la liberación fue lo suficientemente importante para la moderadora como para interrumpir la clase antes de tiempo y unirse a sus compañeras en la felicitación a la adolescente liberada.

* El nombre es ficticio para proteger la identidad


 

 

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