Adolescencia y juventud

Entornos seguros y que favorezcan la preparación

Imagen del UNICEF
© UNICEF/HQ00-0373/Balaguer
Unos adolescentes trabajan juntos en un taller multimedia, parte de un programa de la ONG local Cipo, asesorado por el UNICEF, para promover el desarrollo y liderazgo juveniles en barrios y comunidades urbanas de Salvador, Brasil.

Para poder tomar decisiones bien fundadas y entender de qué forma las opciones que adopten afectarán sus vidas, los adolescentes necesitan información seria y fiable. Esta información puede venir de distintas fuentes, entre ellas los padres, madres y otros familiares, los maestros, los medios de comunicación y otros jóvenes.

A medida que se desarrollan, los adolescentes se ven cada vez más influenciados por las personas de su edad y por adultos que no son sus progenitores. Comienzan a explorar su sexualidad y a ponerse a prueba intelectual, creativa y socialmente por medio de los deportes y otras actividades recreativas.

Derecho a sentirse seguros y apoyados

Las ideas de los jóvenes se ven constantemente modeladas e influenciadas por su entorno. Cuando los adolescentes tienen la oportunidad de aprender y expresarse sin miedo, tienden a integrarse más con sus padres, compañeros de la misma edad y comunidades. Adquieren autoestima y se convierten en modelos positivos de conducta.

Las leyes nacionales y locales deben también fomentar y apoyar los derechos de los adolescentes, y los jóvenes deberían participar en el desarrollo y seguimiento de estas leyes. Los adolescentes a los que se niegan oportunidades de crecimiento y se sienten atrapados por las circunstancias pueden tener conflictos con la ley. La forma que la sociedad tenga de responder al joven infractor puede forjar y destruir el futuro de esa persona.

“El castigo no purifica; si acaso, sólo endurece a los niños”, dijo Mahatma Gandhi. Cada vez más, las comunidades reconocen que encarcelar a los jóvenes en centros destinado menos a rehabilitar que a castigar puede crear adultos amargados que, al ser puestos en libertad, carecen de los conocimientos para ser ciudadanos productivos y responsables.

Derecho a cambiar las cosas

A medida que maduran, los adolescentes buscan la sensación de pertenecer a algo. Aprenden, crecen y prosperan cuando se les da una amplia variedad de oportunidades de influir en su entorno. Las aportaciones que los adolescentes hacen en sus hogares, escuelas y comunidades, y mediante consejos municipales y asociaciones juveniles, medios de comunicación y conferencias internacionales, pueden inspirar y consolidar un cambio duradero. Pueden transformar el mundo.

De forma cada vez mayor, los Foros juveniles regionales y nacionales están ofreciendo a la juventud una plataforma para determinar y expresar sus opiniones sobre las cuestiones que afectan sus vidas. En estos foros, los jóvenes son capaces de analizar la situación actual y de ofrecer a los dirigentes sus visiones y recomendaciones para futuras acciones.

Los Parlamentos Juveniles, como los de Cote d'Ivoire, Marruecos y Senegal, dan a los jóvenes la oportunidad de comunicar sus puntos de vista al gobierno y convertirse en aliados en las estrategias de planificación para un cambio duradero.

Por último, las encuestas nacionales de opinión y las consultas juveniles permiten a los jóvenes comunicar al gobierno, los medios de comunicación y el público general sus opiniones y preocupaciones. Pueden ser herramientas importantes en la movilización de apoyo político para los programas destinados a adolescentes.

Conocimiento previsor, actitudes de respeto, habilidades que protegen.

Cuando se les anima a expresar sus opiniones y sentimientos, a ser firmes y enérgicos y a defender aquello en lo que creen, los adolescentes son más proclives a desarrollar su autoestima, a confiar en sí mismos y a desarrollar habilidades y capacidades. Están mejor preparados para enfrentarse a situaciones abusivas, amenazadoras o injustas porque están en una posición mejor para pedir consejo, salir de una situación perjudicial cuando sea necesario, o afrontarla de forma creativa cuando no pueden salir de ella.

Si se les escucha, los jóvenes pueden ofrecer importante información sobre las condiciones en el trabajo o en la escuela, y sobre los riesgos para su propia salud y la de su comunidad. Pueden hacer sugerencias para el cambio que los adultos quizá no hayan considerado y desempeñan un papel vital en la investigación, seguimiento, evaluación y planificación.


 

 

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