Adolescencia y juventud

Panorama general

Imagen del UNICEF
© UNICEF/HQ99-0223/Pirozzi
David Mohete, de 12 años, delante de un mural de vivos colores pintado por niños en el Afrika Cultural Centre, en la ciudad de Johannesburgo. (Sudáfrica)

Casi la mitad de la población del mundo, unos 3.000 millones de personas, tiene menos de 25 años. Entre la población total de adolescentes, 1.300 millones se encuentran en los países en desarrollo y más de 500 millones son niñas adolescentes. 

La adolescencia es un período de transición entre la infancia y la edad adulta y, por motivos de análisis, puede segmentarse en tres etapas: adolescencia temprana (de 10 a 13 años de edad), mediana (14-16), y tardía (17-19). Es una época muy importante en la vida debido a que las experiencias, conocimientos y aptitudes que se adquieren en ella tienen implicaciones importantes para las oportunidades del individuo en la edad adulta. UNICEF concede una especial importancia a la tarea de llegar a los adolescentes en mayor situación de desventaja y marginación mediante la protección de sus derechos en todo tipo de situaciones, entre ellas los conflictos, la etapa que transcurre después de los conflictos y las emergencias.

El mandato de UNICEF de aplicar la Convención sobre los Derechos del Niño exige incluir en los programas a todos los niños y niñas menores de 18 años. Las prioridades de organización de UNICEF identifican a los adolescentes como un tema intersectorial, que tiene consecuencias fundamentales sobre esferas importantes de la labor de UNICEF. Los adolescentes desempeñan un papel fundamental por su contribución a los programas para la supervivencia en la primera infancia, para impedir la propagación del VIH/SIDA, para ayudar a crear un entorno protector contra la violencia, la explotación y el abuso, y para el desarrollo macro político dirigido a aumentar la inversión social en temas que afectan a los niños, niñas y adolescentes. 

UNICEF se compromete a establecer alianzas que promuevan una participación significativa de los niños, niñas y adolescentes en los programas y en los procesos de toma de decisiones que afecten a sus vidas.

Participación

UNICEF tiene un compromiso de larga data hacia la participación clave y significativa de los niños y niñas, y es un principio rector de su labor. La participación permite a los adolescentes contribuir considerablemente a sus familias, comunidades y a la sociedad en su conjunto.

“Un mundo apropiado para los niños es aquél en… el que todos los niños, incluidos los adolescentes, disfrutan de numerosas oportunidades para desarrollar su capacidad individual en un entorno seguro y propicio.” - Un mundo apropiado para los niños

En los últimos años se han logrado grandes progresos para alentar e institucionalizar la participación de los adolescentes más allá de las reuniones ocasionales o de las actividades para los medios de comunicación. Además, muchas oficinas de país y regionales han comenzado a trabajar con los adolescentes de manera periódica, así como a apoyar el desarrollo de organizaciones y redes juveniles nacionales y regionales.

Al ser la principal organización del mundo dedicada a la infancia, UNICEF ha organizado y participado en varias actividades de alto nivel y difusión que han contado con la participación infantil, entre ellos la Cumbre Junior 8 (julio de 2006, San Petersburgo), la Cumbre Mundial sobre Liderazgo Juvenil de las Naciones Unidas (noviembre de 2006, Nueva York) y la Asamblea Juvenil Mundial de Religiones por la Paz (abril de 2006, Hiroshima).

Alianzas

UNICEF trabaja con los adolescentes para incorporarlos como aliados en la formulación de políticas y programas. A llevar a cabo esta labor, UNICEF procura asegurar que los puntos de vista de las niñas y los niños se tomen en cuenta en la concepción, planificación, aplicación y evaluación de las políticas y programas que afectan sus vidas, según la evolución de sus capacidades, e incluso en épocas de conflictos y crisis.

Lograr cambios sostenibles exige adoptar medidas de colaboración y establecer alianzas entre los organismos de las Naciones Unidas, los gobiernos, el sector privado, las organizaciones internacionales, las organizaciones no gubernamentales, los grupos comunitarios y las organizaciones y redes juveniles. Estas alianzas estratégicas promoverán inversiones sostenibles y de amplia escala para aumentar la cobertura de las intervenciones de programas basadas en datos empíricos, en las que el desarrollo de los adolescentes será una estrategia central para lograr los objetivos mundiales del Programa del Milenio.


 

 

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