Adolescencia y juventud

La Juventud Opina

Imagen del UNICEF
© UNICEF / 2003

Desde 1995, La Juventud Opina ha proporcionado a los jóvenes de todo el mundo una oportunidad para explorar, debatir y actuar en temas complejos relacionados con los derechos humanos y el desarrollo. Su misión se ha centrado siempre en explorar el potencial que tiene Internet para educar y forjar comunidades, y facilitar de ese modo una participación activa y sustancial de los jóvenes.

Guiada por la Convención sobre los Derechos del Niño, La Juventud Opina deriva su fuerza de los artículos 12, 13 y 29, que plantean el derecho de los jóvenes a participar en los procesos de toma de decisiones, a expresar opiniones libremente y a que se les dote de los conocimientos y las habilidades que los capacitarán para introducir cambios en sus vidas y en sus comunidades.

Por medio de debates electrónicos continuos, pruebas interactivas, el estudio de casos concretos, perfiles de activistas juveniles, ensayos fotográficos, charlas en directo y más, La Juventud Opina ofrece a los jóvenes la oportunidad de encarar y debatir temas tan variados como el VIH/SIDA, las desigualdades de género, los derechos de la infancia, la educación de las niñas y la protección de los niños y las niñas contra la violencia, los malos tratos y la explotación.

El sitio se actualiza periódicamente para dialogar y ofrecer educación entre pares a jóvenes de 15 a 24 años de 180 países, de los cuales más de un 70% proceden de los países en desarrollo y más de la mitad son niños. Esto ofrece a  La Juventud Opina una conexión exclusiva con jóvenes que están tradicionalmente poco representados en Internet y en la comunidad internacional.

La Juventud Opina reconoce también la necesidad urgente de conseguir que quienes toman las decisiones y planifican las políticas escuchen lo que los jóvenes tienen que decir. Al actuar como un canal de comunicación en dos direcciones, La Juventud Opina permite que los jóvenes y quienes toman las decisiones interaccionen y se influyan mutuamente de una forma coherente y sustancial, poniendo los cimientos para unas políticas bien fundadas y que tengan en cuenta a los jóvenes.

Con sus propias palabras

Más de 250 millones de niños trabajan con menos de 15 años; creo que es importante que, como sociedad, nos movamos e intervengamos. A esa edad los niños deberían estar en la escuela, aprendiendo, en lugar de trabajar en una fábrica.
J. Thomas, 14 años, Djibouti

Sé que es un hecho que en todo el mundo los niños son objeto de malos tratos sexuales y físicos. No hay derecho a esto, y algo debe hacerse para arreglarlo. Los niños son jóvenes y sus mentes todavía se están desarrollando. Si cometes actos violentos a su alrededor, de mayores serán delincuentes juveniles o, lo que es peor, maltratarán a sus propios hijos. Hay personas que simplemente no se dan cuenta de lo especial que es cada niño, porque todos son creaciones de Dios. Respeto a los padres que saben imponer disciplina sin cometer abusos. Así seré yo cuando me haga mayor. Simplemente recordad que los malos tratos no están bien y que nadie ha dado permiso para que se cometan. Gracias.
Susan, 15 años, Estados Unidos

Soy una sudanesa de Yambio y hay mucha preocupación por mi país, el Sudán. La educación de las niñas es un problema serio que espero que nuestros dirigentes resuelvan. Veo a tantas niñas que dejan la escuela debido a muchos factores. ¿Qué podemos hacer para frenar esto?
Christine, 17 años, Sudán

Creo que los padres y madres deberían hablar con sus hijas sobre el sexo y tener un interés activo en su bienestar. Con esto quiero decir que deberían hablar con ellas sobre otros hombres y sobre intentar que sus hijas tengan autoestima. Creo que esto sería muy importante para evitar que las muchachas se contagien con el VIH, que provoca el SIDA. Mi argumento final es que deberíamos poder preguntar exactamente lo que queremos en relación al SIDA y el sexo, aunque a una persona adulta o conservadora pueda parecerle ridículo o raro.
C. Wright, 15 años, Trinidad & Tobago

Escribo desde el país de la India. He visto mucha pobreza a mi alrededor, sobre todo muchos niños de la calle. Además de estos hay muchos problemas relacionados con la autoestima de los adolescentes. Creo que los adolescentes que tienen diversas facilidades deberían juntarse e iniciar foros y clubes en sus propios países y vincularlos a escala internacional para ayudar a sus amigos y equivalentes del mundo que sufren y no pueden disponer siquiera de servicios básicos de educación. También los jóvenes adolescentes pueden ayudar a otros adolescentes con los problemas de autoestima y ayudarlos a reforzar la confianza en sí mismos porque creo que cualquier persona nacida en este planeta tiene derecho al éxito, sea niño, muchacho o muchacha, y sea el niño rico o pobre.
Nandini, 16, India


 

 

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