Mauritania

Las autoridades religiosas refuerzan su compromiso con la erradicación de la violencia contra los niños en Mauritania

NUAKCHOT, Mauritania, 29 de noviembre de 2011. En Mauritania, el castigo corporal ha sido durante mucho tiempo la norma, no sólo en las madrazas  y en las escuelas primarias no afiliadas a una religión, sino también en el hogar. Se considera una forma eficaz de ejercer la disciplina.

VÍDEO (en inglés): UNICEF informa sobre los esfuerzos para combatir la violencia contra los niños en las escuelas y hogares de Mauritania.  Véalo en RealPlayer

 

En respuesta a esta violencia generalizada contra los niños, y dada la posición clave de los líderes religiosos en el país, la oficina de UNICEF en Mauritania determinó que una alianza con los imanes y la Red de líderes religiosos por los derechos del niño sería la mejor manera de oponerse a esta práctica. La Red está dirigida por Hademine Ould Saleck que, como imán de la mezquita Ibn Abass de Nuakchot y profesor desde 1975, tiene una larga historia de lucha contra la violencia dirigida contra la infancia.

Una fetua innovadora

La Red llevó a cabo un estudio del Corán y del ordenamiento jurídico islámico para determinar si el Islam permite los castigos corporales. El estudio muestra que la ley islámica (Sharia) protege la integridad física de los niños. Llegó a la conclusión de que la violencia no tiene cabida en el Islam y sirvió de base para una fetua (una opinión religiosa sobre cómo se deben entender, interpretar o aplicar las cuestiones relacionadas con la ley islámica) que prohíbe la violencia verbal y física en el sistema educativo.

Después de que fuera proclamada oficialmente la fetua, UNICEF y la Red distribuyeron más de 2.000 ejemplares y organizaron una serie de seminarios en todo el país.

Imagen del UNICEF
© UNICEF VIDEO
Después de la proclamación oficial de una fetua sin precedentes, que prohíbe la violencia contra los niños, UNICEF y la Red de líderes religiosos por los derechos del niño distribuyeron más de 2.000 ejemplares y organizaron una serie de talleres en todo el país para crear conciencia.

“Esta fetua ha sido un hito muy importante para las comunidades aquí en Mauritania y ha sido distribuida en más de 2.000 escuelas y centros religiosos en el país”, dijo Lucia Elmi, Representante de UNICEF.

Los signos de un cambio de comportamiento

Pese a la larga tradición de castigos corporales en el sistema educativo, la mayoría de los maestros que asistieron a los seminarios se mostraron convencidos por la opinión religiosa.

“Los imanes y los responsables de las madrazas que han leído la fetua han reconocido que su contenido está totalmente de acuerdo con las enseñanzas del Islam”, dijo Hademine Ould Saleck. “La mayoría de ellos estuvieron de acuerdo en poner fin al castigo corporal y seguir las recomendaciones de la enseñanza de la fetua”.

El jeque (oficial religioso) Mohamed Lemine, que trabaja en una escuela coránica de un suburbio de Nuakchot, describe el cambio después de la ejecución de la fetua. “Antes, solíamos tener látigos. Cuando los niños desobedecían, los golpeábamos si era necesario; pasara lo que pasara, si huían o se escondían, eso era lo que hacíamos”, dijo. “Ahora estamos trabajando con un nuevo método más productivo y agradecemos a Dios por este nuevo planteamiento”.

Resultados alentadores

Aunque se necesita más tiempo para medir las repercusiones exactas de la fetua, varios cambios positivos ya son evidentes: el número de estudiantes ha aumentado y los maestros están usando cada vez más métodos no violentos para mantener el orden.

“Desde la proclamación de la fetua, estamos más tranquilos y somos más receptivos y podemos concentrarnos mejor”, dijo Mohamed, un estudiante de 15 años de edad en la madraza donde enseña el jeque Mohamed Lemine.

Su madre, Fatimetou, tiene otros cuatro hijos que asisten a la misma escuela y también ha notado los efectos beneficiosos de los nuevos métodos. “Cuando los niños llegan a casa, están más tranquilos y se acuerdan de lo que han aprendido”, dijo. “Quieren volver a la madraza al día siguiente, porque ahora lo consideran como un lugar pacífico para ellos”.

La fetua se destacó en un acto presidido recientemente por el Ministro de Asuntos sociales y el Representante de UNICEF para conmemorar el tercer Día mundial de oración y acción por la infancia. Asimismo, se llevaron a cabo en las diferentes regiones del país sesiones de concienciación centradas en reducir aún más el castigo corporal. La Red, UNICEF y otros aliados planean continuar su exitosa colaboración para proteger los derechos de la infancia en Mauritania.


 

 

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