Historia de UNICEF

Estado mundial de la infancia (1980-1995)

Iniciado en 1980 por el Director Ejecutivo de UNICEF, James Grant, el "Estado Mundial de la Infancia" es el análisis más completo de las tendencias mundiales que afectan a los niños. Disponibles en formato PDF se ofrecen a continuación todos los informes sobre el “Estado Mundial de la Infancia” de 1980-81 a 1995.

 

El primer informe Estado mundial de la infancia (1980-81) se centra en el impacto de la pobreza sobre la vida de los niños. En la publicación se indica que tal vez por primera vez el mundo tiene los recursos y conocimientos para establecer un movimiento decisivo contra el hambre, las enfermedades y el analfabetismo. Hace un llamamiento a largo plazo en favor de un compromiso político con la erradicación de los peores aspectos de la pobreza antes del final del siglo XX.

El Estado mundial de la infancia 1981-1982 aboga por la rápida aceleración de los avances en el desarrollo para los 1.000 millones de personas más pobres del mundo con el fin de mejorar significativamente las vidas de sus hijos antes de finales del siglo XX. Indica que el trabajo con las familias y las comunidades para velar por la salud y la educación de sus hijos no es sólo una cuestión de justicia. También es una inversión productiva en el futuro económico y social del mundo.

El Estado mundial de la infancia 1982-1983 inicia “la revolución para la supervivencia y el desarrollo del niño”. El mensaje del informe: los avances recientes tanto en las ciencias biológicas como en la organización social, incluida la vigilancia del crecimiento del niño para detectar la desnutrición, la terapia de rehidratación oral para tratar la diarrea, la lactancia materna y la inmunización contra seis enfermedades prevenibles por vacunación (a veces denominadas colectivamente como "GOBI”), han llevado a que sea posible salvar las vidas de millones de niños que mueren cada año por causas prevenibles y para evitar que un número igualmente importante sufran discapacidades mentales o físicas.

El Estado mundial de la infancia 1984 sigue llamando la atención sobre el hecho de que cuatro métodos relativamente simples y de bajo costo (“GOBI”) podrían permitir a los propios padres y madres reducir a la mitad la tasa de mortalidad y la discapacidad infantiles en el mundo en desarrollo. El informe describe la respuesta mundial al desafío de “la revolución para la supervivencia y el desarrollo del niño” y reúne ejemplos de todo el mundo sobre las técnicas que hacen que esta revolución para los niños sea posible. El informe incluye artículos de destacados expertos en salud infantil, que se basan en su propio trabajo para describir el potencial revolucionario de las nuevas técnicas y para explicar sus dificultades prácticas.

El Estado mundial de la infancia 1985 informa sobre el progreso de las estrategias “GOBI” a medida que empiezan a ponerse en práctica en diferentes partes del mundo. Reúne resúmenes, en forma de notas y citas de fácil acceso, sobre las últimas investigaciones y escritos acerca de las intervenciones de bajo costo que hacen que una revolución de la supervivencia infantil sea posible. El informe sostiene que para que las técnicas de bajo costo cumplan el potencial de salvar millones de vidas infantiles, la atención de la salud debe centrase en las familias en lugar de las instituciones. Cambiar la percepción de lo que es normal, de lo que es posible, y de lo que el individuo puede hacer para mejorar la vida familiar es el medio y el fin de la revolución de la supervivencia y el desarrollo infantiles.

El Estado mundial de la infancia 1986 examina el reciente aumento en el interés sobre la inmunización y describe cómo la estrategia de movilización social se está utilizando para poner esta y otras técnicas de protección de la infancia de bajo costo a disposición de millones de padres y madres. La segunda parte del informe recopila una síntesis con datos y ejemplos, resultados de investigaciones recientes y opiniones de expertos, sobre las principales oportunidades de bajo costo disponibles en la actualidad para proteger las vidas y el desarrollo de los niños, e incluye secciones sobre la vigilancia del crecimiento, la terapia de rehidratación oral, la lactancia materna y el destete, la vacunación, las infecciones respiratorias y la educación femenina.

El Estado mundial de la infancia 1987 sostiene que el mundo tiene los medios para atacar la desnutrición y la enfermedad infantiles en una escala masiva y con un coste asequible. Y como una espectacular demostración de este nuevo potencial, los países que se han movilizado para poner soluciones de bajo costo en vigor han salvado la vida de más de 4 millones de niños en los últimos cinco años. Una serie de recuadros documentan estas experiencias nación por nación, y describen los nuevos métodos que se utilizan para llevar a cabo una drástica mejora en la supervivencia y el desarrollo infantiles. El informe incluye un capítulo en el que se conmemora el cuadragésimo aniversario de UNICEF, y presenta los cambios principales en el Estado mundial de la infancia de UNICEF desde su creación en 1946.

El Estado mundial de la infancia 1988 constituye un mensaje directo para la participación de todos los recursos posibles en pro de la supervivencia y el desarrollo infantiles. Sostiene que lo que se necesita es una Gran Alianza de los gobiernos y los pueblos, los sistemas educativos y los líderes religiosos, los medios de comunicación y los organismos de voluntarios, las empresas y los trabajadores, las asociaciones profesionales y los servicios convencionales de salud, para crear una demanda universal, así como un conocimiento práctico, de aquellos métodos que puedan producir una revolución en la supervivencia y desarrollo infantiles.

El Estado mundial de la infancia 1989 examina algunos de los logros importantes en materia de salud infantil de la década de 1980, logros que ahora están salvando las vidas de al menos dos millones y medio de niños cada año. Pero este ritmo de progreso se encuentra ahora amenazado por el aumento de la deuda y la desaceleración del desarrollo económico en grandes zonas del mundo. El informe sostiene que la pesada carga de la crisis de la deuda se transmite a los hijos de los pobres del mundo. En un llamamiento a la acción para la reducción de la deuda y el aumento del comercio y la ayuda para restaurar el impulso al desarrollo, el informe sostiene que el descarrilamiento de los esfuerzos del desarrollo también ofrece la oportunidad de volver a examinar su dirección. En una mirada hacia la próxima década, el informe aboga por un pacto de desarrollo real entre los países industrializados y en desarrollo para tratar de satisfacer las necesidades de la tercera parte más pobre de la humanidad.

El Estado mundial de la infancia 1990 resume los grandes retrocesos y grandes logros de la década de 1980 y expone los principales desafíos para la próxima década. Afirma que mientras el mundo lucha por liberarse de las cargas del servicio de la deuda y el gasto militar, hay signos de una nueva preocupación con respecto a la infancia. La perspectiva de una Cumbre Mundial de la Infancia, la nueva Convención sobre los Derechos del Niño, y los avances prácticos, como la casi realización de la vacunación infantil universal, podrían marcar el comienzo de una nueva era en la que se conceda prioridad a la infancia. El principio consistente en considerar a “los niños primero” en las preocupaciones y las capacidades de la sociedad es el eje del resto los temas que se tratan en el informe, ya que UNICEF considera que debería ser la base de muchas de las decisiones y acciones que servirán para configurar la próxima década.

El Estado mundial de la infancia 1991 se centra en la Cumbre Mundial de la Infancia de 1990 y en sus resultados. La Declaración y el Plan de Acción adoptados por la Cumbre se publica junto al informe, así como el texto completo de la Convención sobre los Derechos del Niño. Los recuadros del informe describen las 22 metas específicas para el año 2000 y muestran por qué son asequibles y se pueden alcanzar. El informe sirve por lo tanto como un registro básico del compromiso asumido por la comunidad internacional con respecto a sus niños y niñas para las próximas décadas.

El Estado mundial de la infancia 1992 ofrece, desde la perspectiva particular de la experiencia de UNICEF en su tarea por resolver algunos de los problemas más acuciantes de la humanidad, una contribución al debate sobre el nuevo orden mundial que está a punto de surgir. El informe presenta 10 propuestas específicas que, en su conjunto, suman una propuesta general que sostiene que acabar con la pobreza extrema de una cuarta parte de la población mundial debe ser una prioridad en la agenda del nuevo orden mundial. El informe insta a los líderes mundiales a cumplir sus compromisos con los niños adoptados en la Cumbre Mundial de la Infancia de 1990. También hace hincapié en la importancia de movilizar todos los recursos sociales posibles para impulsar los compromisos y hace un llamamiento a todas las organizaciones y personas interesadas en participar en el cumplimiento de esta promesa.

El Estado mundial de la infancia 1993 señala que están disponibles los medios para poner fin a la desnutrición a gran escala, las enfermedades prevenibles y el analfabetismo generalizado entre los niños del mundo. El informe aboga por un movimiento mundial para proteger a los niños de los peores aspectos de la pobreza y sostiene que ese movimiento intensificará los esfuerzos para promover la protección del medio ambiente, el crecimiento económico sostenible, la igualdad de género, y la estabilidad política. Hace un llamamiento a la participación de todos los sectores de la sociedad mundial, incluidos los gobiernos, los medios de comunicación, los profesionales de la salud y de la educación, y las organizaciones no gubernamentales.

El Estado mundial de la infancia 1994 presenta un resumen de los progresos realizados contra las principales amenazas para la salud y la nutrición de los niños en las comunidades más pobres del mundo y describe el potencial para seguir avanzando en el futuro cercano. El informe presenta estos avances y su potencial en el contexto de los tres principales obstáculos para el desarrollo humano: la pobreza, el crecimiento demográfico y el deterioro del medio ambiente. El informe aboga en favor de un enfoque renovado para resolver las necesidades más básicas de todos los niños, tanto por su propio bien como para lograr un avance esencial que elimine los obstáculos al desarrollo.

El Estado mundial de la infancia 1995 tiene como eje central un recuento de lo que se ha logrado después de las promesas específicas realizadas por los líderes mundiales en la Cumbre Mundial de la Infancia de 1990. Con el trasfondo del genocidio en Rwanda, el informe examina las principales amenazas a la seguridad humana, incluyendo la exclusión económica y la inestabilidad política, que privan a millones de niños del derecho a desarrollar plenamente su mente y su cuerpo. También destaca las estrategias clave que forman la base del progreso alcanzado y hace un llamamiento para que la próxima Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social de 1995 elimine los grandes desafíos en el consenso sobre el desarrollo mundial y logre propuestas factibles.

 

 

 


 

 

"Estado mundial de la infancia": 1996-actualidad

Los informes del Estado mundial de la infancia desde 1996 hasta la actualidad están disponibles en el índice del Estado mundial de la infancia.

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