Junta Ejecutiva de UNICEF

El futuro de la ayuda: la Junta Ejecutiva de UNICEF aborda la financiación y las alianzas

Por Kristin Taylor

El desafío de garantizar una financiación para el desarrollo fue uno de los temas más importantes de la reunión de esta semana de la Junta Ejecutiva de UNICEF, ya que las necesidades de recursos confrontan una reducción de las contribuciones gubernamentales y un cambio en el panorama de los donantes.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2014-0112/Markisz
Andris Piebalgs, Comisionado para Desarrollo de la Unión Europea, habla durante el primer periodo ordinario de sesiones de 2014 de la Junta Ejecutiva de UNICEF, en la sede de las Naciones Unidas. Detrás de él se encuentran la Directora Ejecutiva Adjunta de UNICEF, Yoka Brandt (izquierda), y el Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake (derecho).

NUEVA YORK, Estados Unidos, 6 de febrero de 2014 – En el clima de incertidumbre económica que vive el mundo hoy en día, las inversiones en asistencia exterior se encuentran bajo un intenso escrutinio. Existe la preocupación sobre la capacidad de la asistencia para lograr la sostenibilidad en los países en desarrollo. La pregunta que se realiza a veces con mayor firmeza es: ¿se están logrando avances?

Progresos en el nuevo milenio

Los gobiernos, los dirigentes, las organizaciones del desarrollo y los ciudadanos comunes han contribuido a impulsar avances considerables desde la aprobación de la Declaración del Milenio en 2000, al comprometer a los países en la creación de nuevas alianzas mundiales para reducir la pobreza extrema y establecer una serie de metas con un calendario concreto y un plazo para 2015, conocidos como los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

Los ODM se establecieron para lograr un progreso medible en una serie de esferas fundamentales para 2015, como el acceso a la educación, la mejora de la supervivencia infantil, la prevención del VIH/sida y el acceso al agua potable y a un saneamiento mejorado.
• Entre 1999 y 2011, el número de niños que no iban a la escuela descendió en casi la mitad.

• Entre 1990 y 2012, el número que no llegó a cumplir cinco años descendió de 12,6 millones anuales a 6,6 millones.

• Entre 2005 y 2012, se evitaron 850.000 nuevas infecciones por VIH entre niños de 0  a 14 años en países de bajos y medianos ingresos, y por primera vez es posible soñar en una generación libre del sida.

• Desde 1990 a 2010, más de 2.000 millones de personas obtuvieron acceso a fuentes mejoradas de agua, reduciendo a la mitad la proporción de personas sin agua potable segura, lo que hizo que se lograra la primera meta de los ODM.

Los ODM “nos ayudaron a colocar a los niños en el centro mismo de la ayuda internacional para el desarrollo”, dijo el Comisionado para el Desarrollo de la Unión Europea, Andris Piebalgs, durante el primer día de la reunión de la Junta Ejecutiva de UNICEF. “Han galvanizado un compromiso nacional y un apoyo internacional sin precedentes en favor de una serie de metas centradas sobre todo en los niños, las mujeres y las personas más desfavorecidas y vulnerables”.

A pesar de estos avances, sigue habiendo desafíos considerables para mejorar las vidas de los niños en todo el mundo. Alrededor de 57 millones de niños –de los cuales un 54% son niñas– siguen sin escolarizar. Alrededor de 18.000 niños menores de 5 años mueren todos los días, la mayoría debido a causas que se pueden evitar. A pesar del descenso de la mortalidad relacionada con el sida en todos los demás grupos de edad, las tasas han aumentado entre los adolescentes en un 50% entre 2005 y 2012. Y para finales de 2011, 2.500 millones de personas en todo el mundo carecían todavía de acceso a un saneamiento mejorado.

La próxima era en materia de desarrollo

Un mundo en el cual todos los niños y niñas logren disfrutar de sus derechos fundamentales es el mundo al que aspiramos. ¿Pero es este ideal el único parámetro que nos permite medir los éxitos logrados?

Las inversiones estratégicas pueden generar resultados sorprendentes y sostenibles. Las mejoras en la educación de las mujeres, por ejemplo, están vinculadas a una reducción considerable de la mortalidad infantil, mientras que el riesgo de mortalidad materna es 2,7 veces mayor entre las mujeres que no han recibido una educación.

¿Qué podemos ganar entonces al otorgar prioridad a la equidad de género en todos los sectores, y al aplicar el principio del desarrollo sostenible a otras esferas que requieren aún un mayor progreso?

Son este tipo de inversiones las que impulsan la labor de UNICEF –y, por tanto, sus necesidades de financiación– a medida que realiza la transición hacia un programa de desarrollo para después de 2015.

La voluntad política impulsa las actividades de compromiso de fondos

De igual modo que los problemas económicos hacen que la asistencia se encuentre bajo un mayor escrutinio, también destacan el desafío de garantizar una financiación adecuada, una tendencia a la cual UNICEF no es inmune.

Como es costumbre durante el primer periodo ordinario de sesiones de la Junta Ejecutiva, el Director Ejecutivo de UNICEF Anthony Lake abrió el turno a las contribuciones básicas de los Estados Miembros con la capacidad de proporcionarlas.

Las contribuciones básicas –recursos ordinarios de los donantes– son fundamentales para que UNICEF pueda llevar a cabo su misión. Estas contribuciones no se enmarcan para un objetivo concreto y por tanto ofrecen a UNICEF la flexibilidad necesaria para dirigir los fondos allí donde más se necesitan. En el caso de las nuevas situaciones de emergencia, por ejemplo, pueden reforzar la capacidad de UNICEF para iniciar una respuesta oportuna. También permiten a UNICEF garantizar, mediante una programación constante, que las crisis humanitarias menos visibles no pasen desapercibidas.

El Sr. Lake reconoció los problemas que afrontan los gobiernos y las difíciles decisiones presupuestarias que tienen que tomar como resultado de ello.

“Sabemos que las condiciones financieras siguen siendo problemáticas en muchos países, y que dificultan la realización de compromisos para varios años”, dijo el Sr. Lake. “Pero también sabemos que no podemos lograr nuestros resultados compartidos en favor de la infancia sin comprometer los recursos para hacerlo”.

Incluso en relación con estas dificultades, la voluntad política de apoyar el desarrollo mundial y las iniciativas humanitarias ha llevado a los países a seguir financiando la labor de UNICEF, proporcionando el conjunto de recursos del que depende la organización.

En total, hoy se han recaudado 50 millones de dólares gracias a las promesas de contribuciones básicas realizadas por Bélgica, Hungría, Japón, la República Democrática Popular Lao, la República de Corea y Turquía.

Estos compromisos, dijo el Sr. Lake, “nos ayudarán a llegar a más niños que están viviendo sin protección… sin educación… sin atención médica: y muy a menudo, sin esperanza”.

Los desafíos económicos impulsan fuentes alternativas de financiación

Las contribuciones básicas de los gobiernos descendieron de 646 millones de dólares en 2011 a 597 millones de dólares en 2012. UNICEF ha sufrido también una reducción en los recursos ordinarios como proporción de las contribuciones totales, que han descendido de un 50% en 2000 a menos de una tercera parte en 2013.

Los problemas para garantizar la financiación por medio de canales más tradicionales han generado posibilidades para explorar nuevas fuentes de apoyo, especialmente en el sector privado. El 5 de febrero, una presentación sobre el plan de trabajo y el presupuesto preliminar para 2014 en materia de financiación del sector privado destacó estas oportunidades ante los miembros de la Junta Ejecutiva.

Las relaciones con los donantes privados no solamente proporcionan una fuente de ingresos, sino que también tienen la posibilidad de promover y avanzar los derechos de la infancia entre otro tipo de público.

“A medida que nuestra labor… genera una mayor visibilidad, enviamos el mensaje de que no son sólo los gobiernos, sino también los ciudadanos que impulsan la voluntad política necesaria y los recursos financieros, quienes forman parte de nuestro esfuerzo común para mejorar las vidas de los niños más jóvenes y más vulnerables del mundo”, dijo el Sr. Lake en su discurso de apertura ante la Junta Ejecutiva.

Pero las fuentes privadas de financiación tienen también sus propios desafíos, ya que garantizar sus recursos es mucho más competitivo. A su vez, los donantes exigen mayores niveles de transparencia y rendición de cuentas de sus beneficiarios, y muchos de ellos desean participar de un modo más estratégico en la relación.

Una alianza fundamental – UNICEF y la Unión Europea

El 4 de febrero, una sesión especial de la reunión de la Junta Ejecutiva analizó una de las alianzas más importantes de UNICEF, su relación con la Unión Europea (UE).

Ese día, la UE anunció que había asignado 350 millones de euros (431 millones de dólares) en apoyo a la labor de UNICEF para mejorar la salud y la nutrición de los niños y las mujeres en 15 países en desarrollo, y ayudar a impulsar los progresos en el cumplimiento de los ODM. En los últimos años, a medida que está alianza se ha consolidado, la UE ha aumentado sus contribuciones financieras a la labor de UNICEF; las últimas contribuciones representan un aumento de un 350% en la financiación para el desarrollo desde 2008.

“Defender los derechos de todos los niños es la base de la labor de UNICEF y hace que sea uno de los agentes del desarrollo más respetado y admirado. Probablemente el más admirado”, dijo el Comisionado de la UE Piebalgs. “La Unión Europea y sus Estados Miembros comparten su ambición”.

En el ámbito de una cooperación más estratégica, se han establecido objetivos a largo plazo para lograr un enfoque temático a cuestiones como la erradicación de la pobreza, la seguridad alimentaria, la reducción de riesgos de desastres, la resiliencia y la protección social.
Después de varios años de labor para armonizar sus políticas con la Convención sobre los Derechos del Niño, la UE refuerza esta labor aprovechando los conocimientos técnicos de UNICEF como líder en la promoción de los derechos de la infancia.

El Comisionado de la UE Piebalgs compartió su visión de “un mundo en el que todas las personas, empezando por los niños, tengan acceso al agua, el saneamiento, la energía, la educación y los servicios de salud, y una vez más, a la paz y la seguridad”.

“La cuestión”, dijo, “no es si se puede hacer, sino saber si tenemos el valor político y la determinación de hacerlo. No se trata de idealismo; es una posibilidad real y concreta”.


 

 

Fotografía UNICEF: Junta Ejecutiva de UNICEF

 

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