Combatir y detener la propagación del VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades (ODM 6)

La lucha contra el VIH/SIDA en Botswana: Esperanza en medio de una grave situación

© UNICEF/Botswana/2004/Pirozzi
Las mascarillas de respiración prácticamente ocultan los rostros de los recién nacidos. Mientras sus diminutos pechos se elevan en un esfuerzo desesperado por obtener aire, el único sonido que se escucha es el silbido del respirador.... Esta es la imagen del SIDA en el Hospital Princesa Marina de Gaborone, la capital de Botswana.

Cuando una madre VIH positiva transmite a su hijo el virus en el momento del nacimiento, una infección respiratoria aguda suele ser el primer síntoma de la cruel enfermedad. En Botswana, cada vez más bebés presentan esta condición.

“La epidemia del VIH todavía no ha llegado a su pico. Seguimos recibiendo muchos niños enfermos, que mueren aquí de neumonía y diarrea a causa del VIH”, dijo el doctor Haruna Djibril, jefe de pediatría del hospital.

Pese a lo anterior, UNICEF está ayudando a combatir la epidemia en Botswana mediante la creación de capacidad, la movilización de la comunidad y la promoción política. El sistema de salud del país es bueno y tiene una amplia cobertura; la ciudadanía está adquiriendo conciencia sobre la importancia de practicarse exámenes para detectar la presencia del virus y el tratamiento es gratuito. El objetivo de los programas de prevención de la transmisión de la madre al feto (PMTCT) es que los bebés nazcan libres de la enfermedad, aun cuando sus madres la padezcan.

Existe un serio compromiso político para luchar contra la enfermedad, y el gobierno asignó una importante partida presupuestal para invertir en salud. La población está perfectamente familiarizada con los programas de prevención de la transmisión de la madre al feto. En Botswana, la tasa de implementación de esta estrategia es la más alta de África Subsahariana, y mientras que, en 2002, apenas el 49% de las mujeres que daban a luz en los hospitales se practicaban la prueba del VIH, hoy en día esa proporción es del 92%.

Parte del esfuerzo mundial para detener y hacer retroceder la propagación del VIH/SIDA – un factor clave para alcanzar el Objetivo de Desarrollo del Milenio 6 – es lograr que cada vez más personas tengan acceso a las medidas preventivas, los exámenes de laboratorio y el tratamiento.

La situación sigue siendo grave

A pesar de los progresos que se han registrado en Botswana, la prevalencia nacional del VIH entre las mujeres embarazadas se ha mantenido, desde 2001, entre el 35% y el 37%. Esto significa que demasiados niños siguen en riesgo de contraer el virus y que las enfermedades asociadas con el SIDA están cobrando la vida de los bebés de ese país. En los últimos 15 años, la mortalidad entre los menores de cinco años se ha duplicado.

“Este problema no cederá mientras las mujeres VIH positivas que no están inscritas en los programas PMTCT sigan dando a luz bebés VIH positivos”, dijo Jonathan Lewis, Representante de UNICEF en Botswana. “El programa nacional de fármacos antirretrovirales llega a muy pocos niños VIH positivos."

Muchos niños que reciben tratamiento son atendidos en el moderno Centro Clínico Infantil Baylor de Gaborone, que ofrece tratamiento gratuito a los pacientes pediátricos de SIDA. Pese al apoyo del sector privado y de las compañías farmacéuticas, el tratamiento es un lujo prácticamente desconocido para la mayoría de los niños. Los medicamentos para ellos no solo son difíciles de conseguir, sino que cuestan, por lo menos, cuatro veces más que los de los adultos. Además, son difíciles de tragar.

“La mortalidad infantil se ha incrementado y hay que reconocer que la situación tiende a empeorar. Y para muchos otros países que están trabajando arduamente para superar algunas causas de muerte tradicionales, esto constituye un motivo de preocupación adicional”, dijo el doctor Gabriel Anabwani, de la Clínica Baylor. “Los niños y las niñas reciben mucha menos atención que los adultos. Ellos siempre son los últimos en todo”.

Las inscripciones en las lápidas de los cementerios de Botswana son un dramático testimonio de la situación que vive el país y representan una cruda advertencia: Nació en 2004 – Murió en 2004.

El país se encuentra en una carrera contra el tiempo para evitar que más niños y niñas lleguen prematuramente a la tumba. La experiencia de Botswana debe servir para que otros países inviertan en la próxima generación de niños, antes de que para ellos definitivamente no haya futuro.

Nota: Parte de la información específica de los países es suministrada por las oficinas de UNICEF en los distintos países, o extraída de los informes anuales que elaboran esas oficinas.