Reducir la mortalidad en la infancia y mejorar la salud de la madre (ODM 4 y 5)

En Gambia, un programa que salva vidas

© UNICEF/GAM00506/Pirozzi
Jammeh Sillah, un partero contratado por el Estado que cuenta con capacitación pediátrica, trabajó 18 años prácticamente en todas las regiones de Gambia. Antes de llegar a Kwinella, hace cuatro años, él creía haberlo visto todo. Pero la situación que encontró en esa aldea era atroz. No había medicinas para los menores de cinco años, dice. “Los progenitores venían con sus bebés, pero no teníamos absolutamente nada para darles. Lo único que podíamos hacer era decirles que sus hijos estaban enfermos”.

Hoy, como jefe del centro de salud de Kwinella, Sillah dispone de suministros, medicinas y otra clase de ayudas. En esa aldea se está implementando el Programa Acelerado de Supervivencia y Desarrollo Infantil (ACSD), una estrategia integrada para salvar vidas infantiles que funciona en 97 distritos de 11 países de África Occidental y Central con altas tasas de mortalidad. Este programa se inició en 2002 y forma parte de las iniciativas de los gobiernos encaminadas a reducir la mortalidad entre los menores de cinco años y a mejorar la salud materna para el año 2015.

A fines de 2005, el programa cubría 787 aldeas– incluida Kwinella – de dos distritos de Gambia y, hasta la fecha, ha beneficiado a cerca de 300.000 personas. En opinión de Sillah, ya se están viendo los frutos de ese esfuerzo, pues se están salvando vidas infantiles y sentando las bases para un desarrollo sostenible.

Un enfoque integrado para la supervivencia de la infancia

En Kwinella, más de 200 mujeres reciben atención prenatal todos los meses. El Programa Acelerado de Supervivencia y Desarrollo Infantil también se encarga de registrar a los recién nacidos, promover la alimentación exclusiva con leche materna y atender las enfermedades propias de la infancia.

El programa incluye la vacunación de los niños y las mujeres embarazadas, así como también la administración de micronutrientes vitales y sales de rehidratación oral para casos de diarrea. La cobertura en vacunación ya superó la meta del 80%. Un sistema integrado como este permite que los bebés comiencen su vida gozando de buena salud y permanezcan sanos.

El programa también protege contra el paludismo a los niños pequeños y a las mujeres embarazadas. Los grupos de apoyo de las aldeas promueven la limpieza del entorno y se aseguran de que la gente utilice los mosquiteros tratados con insecticida que suministra UNICEF. Un club de madres lidera jornadas de limpieza ambiental, durante las cuales se bota la basura y se rellenan los baches, que constituyen focos de reproducción de los mosquitos. Ese club fue organizado por la escuela femenina local, que está adaptada a las necesidades de las niñas y recibe ayuda de UNICEF.

“Las mujeres de esta comunidad saben cuán importante es protegerse contra los mosquitos que transmiten el paludismo”, dice Sillah. “Ellas se reúnen con frecuencia y hasta inventan canciones sobre cómo combatir esta enfermedad”.

Esperanza en la época de lluvias

Como resultado de este enfoque integrado, los objetivos sobre supervivencia de la infancia no solo se están cumpliendo, sino que en las zonas más remotas del país ya se están viendo progresos.

Mientras llegan los suministros de UNICEF, Jammeh Sillah se concentra en las necesidades inmediatas de la comunidad. “Necesitamos recibir los mosquiteros tratados con insecticida antes de que empiece la época de lluvias”, dice. Este veterano partero ha vivido muchas épocas de lluvias, cuando abundan los casos de paludismo infantil y la hambruna y otro tipo de dificultades se ensañan contra la población. Esta vez “protegeré a todos los niños y las niñas”, afirma confiadamente. “Ya tengo los medicamentos; con unos cuantos mosquiteros adicionales, todo saldrá bien”.

Nota: Parte de la información específica de los países es suministrada por las oficinas de UNICEF en los distintos países, o extraída de los informes anuales que elaboran esas oficinas.