Reducir la mortalidad en la infancia y mejorar la salud de la madre (ODM 4 y 5)

La supervivencia de los niños y sus madres

© UNICEF/HQ05-0921/Noorani
Desde su fundación hace 60 años, el compromiso de UNICEF con la supervivencia infantil ha sido un aspecto clave de su misión. Los progresos fueron notables desde los primeros años, pero anualmente mueren alrededor de 10,5 millones de niños y niñas menores de cinco años, sobre todo a causa de enfermedades prevenibles y tratables.

Los esfuerzos para superar las causas más frecuentes de mortalidad entre los menores de cinco años han empezado a mostrar resultados prometedores. La lucha que han librado UNICEF, la Organización Mundial de la Salud y diversos aliados disminuyó en cerca del 48% el número de defunciones por sarampión en el mundo entero entre 1999 y 2004.

Pero más de 27 millones de niños menores de un año y 40 millones de mujeres embarazadas de todo el mundo no se benefician de los servicios periódicos de vacunación, según el informe de UNICEF Progreso para la Infancia: Un Balance sobre la Inmunización, publicado en septiembre de 2005.

Los resultados de enfoques integrados a la salud infantil, como el Programa Acelerado de Supervivencia y Desarrollo Infantil y la Atención Integrada a las Enfermedades Prevalentes de la Infancia (AIEPI) a nivel comunitario demuestran un nuevo potencial.

El primero ha sido aplicado por gobiernos y una serie de asociados internacionales y locales desde 2002 en 97 distritos de 11 países de África occidental y central. Las tasas de mortalidad han descendido entre el 16% y el 25% en los distritos donde el programa se ha aplicado intensivamente, en comparación con los distritos de control y se calcula que el programa evita 18.000 muertes infantiles todos los años. La AIEPI a nivel comunitario ha propiciado mejoras en las prácticas de atención familiar en 15 países de África oriental y meridional.

Un llamado a la acción

Debido a que están en juego tantas vidas infantiles, la preocupación es muy grande a nivel nacional, regional y mundial. La promesa inicial del Programa Acelerado de Supervivencia y Desarrollo Infantil ha impulsado a alguno gobiernos a aplicarlo en todo el país. En julio de 2005, la Unión Africana pidió a UNICEF y a varios aliados suyos que aplicaran el programa en todo el continente, e hizo un llamamiento a sus estados miembros para integrarlo en sus políticas nacionales de salud, en sus estrategias de reducción de la pobreza y en sus reformas del sector sanitario.

En el plano mundial, el Proyecto de Estrategia Mundial de Inmunización, elaborado por la Organización Mundial de la Salud y UNICEF, fue adoptado oficialmente por los gobiernos durante la Asamblea Mundial de la Salud, que se realizó en mayo. La meta de la estrategia es ambiciosa: lograr una cobertura en vacunación del 80% para el año 2010 en todos los países, y buscar nuevos mecanismos para inmunizar y proveer servicios integrados a la niñez pobre y marginada.

En septiembre, UNICEF anunció la formación de la Alianza para la Salud Materna, del Recién Nacido y del Niño, cuya finalidad es acelerar los avances hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio 4 y 5. La Alianza organizó la conferencia “Countdown to 2015: Tracking Progress in Child Survival”, que se llevó a cabo en Londres. Durante la conferencia, expertos de todo el mundo evaluaron las implicaciones de ampliar los programas que dan buenos resultados, e hicieron un nuevo llamamiento a la acción por parte de los encargados de formular políticas.

El bienestar de las madres es crucial

A pesar de que se está trabajando arduamente para salvar la vida de los niños y niñas menores de cinco años, ayudar a sus madres es una tarea abrumadora. Las complicaciones durante el embarazo y el parto cuestan la vida de más de medio millón de mujeres todos los años, una trágica cifra que no ha cambiado en muchos años. Es indudable que se requieren intervenciones urgentes y recursos adicionales.

UNICEF apoyó en 2005 la salud materna mediante diversas actividades, y promovió temas fundamentales para la salud de las mujeres, entre ellos evitar el matrimonio infantil, acabar con la práctica de la mutilación genital femenina y, durante el embarazo, evitar el paludismo y estimular la vacunación contra el toxoide tetánico y la administración de suplementos de hierro y ácido fólico.