Erradicar la pobreza extrema y el hambre (ODM 1)

Timor-Leste lucha contra la desnutrición

© UNICEF/Timor Leste/2005/Atkinson
Diana da Costa mira, fascinada, a varios niños que juegan con unas gallinas en el polvoriento camino que pasa al lado de su hogar, mientras Domingos, su padre, la abraza con ternura. La niña se ve pequeñísima en sus brazos. En mayo de 2005, cuando tenía dos años de edad, solo pesaba 6,5 kilogramos, el peso de un bebé de seis meses.

No obstante su bajo peso, el hecho de que Diana se encuentre con vida es considerado un éxito extraordinario por su familia, los trabajadores sanitarios del hospital nacional de Timor-Leste y UNICEF. Gracias al tratamiento que recibió en el Hospital Nacional Dili, que incluye leche terapéutica suministrada por UNICEF, Diana se salvó de morir. Además, su peso se estabilizó y recuperó la energía y la vitalidad que perdió un mes antes, cuando ardía de fiebre en su cama del hospital, con sus piernas delgadas como palillos y el cuello demasiado débil para sostener derecha su cabeza.

Un problema frecuente; una solución multifacética

Infortunadamente, la situación de Diana no es inusual en su país, donde más o menos la mitad de todos los menores de cinco años sufren de desnutrición y presentan peso inferior al normal o retraso en el crecimiento. Tampoco es inusual en su familia, puesto que tres de sus catorce hermanos ya fallecieron.

Empeñado en solucionar el problema del hambre y ayudar a que los países conquisten el Objetivo de Desarrollo del Milenio 1- reducir a la mitad la población hambrienta del mundo - UNICEF trabaja con sus aliados en Timor-Leste para combatir la desnutrición desde diferentes ángulos.

Suministrar leche terapéutica a los niños y niñas que sufren de desnutrición grave es solo un aspecto de este trabajo. Otros son vigilar el crecimiento de los niños hasta los cinco años, controlar el desarrollo del embarazo y mejorar la salud de las futuras madres, así como también alentarlas a buscar atención prenatal, vacunarse y tomar suplementos de micronutrientes.

También se busca sensibilizar a las madres sobre la importancia de alimentar a sus hijos exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida, con el objeto de fortalecer su sistema inmunológico y su estado nutricional. El personal sanitario está capacitado para explicar a las madres cómo el hecho de espaciar los nacimientos de sus hijos contribuye a romper el ciclo de la desnutrición.

UNICEF también ayudó al Ministerio de Salud de Timor-Leste a establecer un sistema de vigilancia del crecimiento, suministrando balanzas y tarjetas de registro para todo el país, capacitando al personal del sector de la salud y promoviendo las visitas de seguimiento para tratar de evitar que la desnutrición infantil se vuelva crónica, un problema que requiere tratamiento hospitalario.

La buena nutrición en el hogar, un objetivo difícil de cumplir

Abrumado por el hambre y la pobreza, el padre de Diana atribuye al destino el lamentable estado de sus hijos. De acuerdo con los trabajadores sanitarios, esta manera de pensar es muy común en el país. Cuando Diana salió del hospital, su alimentación volvió a limitarse a lo que su familia podía comprar o cultivar.

Diana ha subido de peso y está recuperando fuerzas. Sin embargo, las consecuencias de la grave desnutrición que sufrió aún son evidentes. Próxima a cumplir tres años, todavía no puede caminar, ni mucho menos correr, como los demás chiquillos, lo que demuestra que el proceso de rehabilitación es sumamente lento. Pero su peso y estatura actuales, su sonrisa y su alegría permiten prever un futuro positivo para ella. Un objetivo hacia el cual están trabajando muchas personas y grupos de aliados.

Nota: Parte de la información específica de los países es suministrada por las oficinas de UNICEF en los distintos países, o extraída de los informes anuales que elaboran esas oficinas.