UNICEF y los ODM

2005: Motivos de optimismo y urgencia

© UNICEF/Niger/2005/Pirozzi

En el distrito Vélingara, en el Senegal, trabajadores sanitarios voluntarios visitan a las mujeres embarazadas, a los recién nacidos y a los niños y niñas menores de cinco años una vez al mes, y enseñan a las madres a colocar correctamente a sus bebés para amamantarlos, a ajustar los mosquiteros sobre las camas y a pesar y medir a los niños para evaluar su crecimiento.

Las cuatro parteras capacitadas con que cuenta el distrito, junto con sus asistentes tradicionales, trabajan muchas horas diarias para brindar ayuda durante el parto al mayor número posible de mujeres y hacer que sus hijos nazcan en condiciones higiénicas. En el polvoriento pueblo de Vélingara, la capital del distrito, el médico principal trata de asegurarse de que se dé cobertura a todas las aldeas y nadie quede desatendido. Pero no es fácil. Los trabajadores sanitarios que laboran sin sueldo, conocidos como relais , vienen y van; los informes solo se elaboran esporádicamente, las mujeres embarazadas no siempre tienen acceso a los servicios de salud y el optimismo que produce realizar un número elevado de consultas prenatales queda opacado por la desesperanza que provocan las muertes derivadas de la maternidad.

No obstante, la motivación está presente y gracias al intenso trabajo que forma parte de una novedosa y prometedora estrategia, la mortalidad entre los menores de cinco años del distrito descendió en el curso de pocos años en un 25%

Esto revela una paradoja: salvar a los niños pequeños de morir por causas que se pueden evitar fácilmente es una tarea sumamente ardua en algunos de los lugares más pobres de la Tierra. Esto se debe tener en cuenta cuando se reflexione sobre los logros y las dificultades de 2005, un año que se dedicó en buena medida a evaluar los progresos hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

Desde muchos puntos de vista, el pronóstico es desalentador. En 2005, solo 125 países estaban en camino de conquistar la meta sobre la paridad entre los géneros en materia de educación. El Estado Mundial de la Infancia 2006: Excluidos e Invisibles ( UNICEF 2005) arroja luz sobre la lamentable situación de la niñez que no se ha visto favorecida por el progreso. Otro informe de UNICEF, Llamado a la acción: niños y niñas, el rostro oculto del SIDA , reveló las dramáticas consecuencias del VIH/SIDA en la infancia, y la actualización de fin de año del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) mostró que el número de personas infectadas y afectadas es mayor que nunca, un hecho que eclipsa los avances en otros sectores.

Los informes del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas sobre todos los ODM, encargados por el Secretario General de las Naciones Unidas en 2005, mostraron que hay mucho por hacer antes de que el mundo se encuentre realmente en camino de aplicar los propósitos de la Declaración del Milenio y de conquistar los Objetivos.

No es fácil garantizar la sostenibilidad de los avances que se han logrado. Sin embargo, se registran nuevas alianzas, tendencias positivas y resultados efectivos Las reformas en las Naciones Unidas y los mayores niveles de asistencia permiten trabajar más eficazmente. Y la importancia de la infancia en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio dio paso a discusiones sobre lo que se debe hacer para salir adelante.

Todos los países comprometidos con los Objetivos son responsables de sus resultados. Pero no será posible alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio hasta que en todas partes se reconozca que asegurar la supervivencia infantil y el cuidado de las madres beneficiará a todos

Como se demostró en 2005, UNICEF está bien situado para cultivar y coordinar alianzas que pueden obtener resultados en el logro de los ODM. Y seguirá proporcionando una voz de confianza para la infancia.