Respuesta de emergencia

Las emergencias y el subdesarrollo, una espiral descendente

© UNICEF/HQ05-1738/Zaidi
Para que los países se mantengan orientados hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio –o para acelerar el progreso hacia esos Objetivos– es necesario responder eficazmente ante las situaciones de emergencia. Los países con mayores dificultades para cumplir los Objetivos suelen ser también los más vulnerables a las emergencias. No atender las necesidades en caso de emergencia, o no prevenir las crisis cuando es posible hacerlo, puede dar al traste con años de progreso y agudizar la pobreza. Los avances hacia los Objetivos pueden mitigar los efectos de las emergencias y evitar que fenómenos cíclicos tengan consecuencias devastadoras, como ocurrió en el Níger en años anteriores.

UNICEF forma parte del esfuerzo encaminado a responder ante las emergencias de una manera oportuna y eficiente. El enfoque para la coordinación por sectores, que fue adoptado en 2005 por el Comité Permanente Interinstitucional para agilizar la entrega de la ayuda sobre el terreno, se puso en práctica por primera vez en el Pakistán después del terremoto de octubre. En el marco de esta estrategia, a UNICEF le corresponde coordinar la nutrición, la comunicación de datos y los servicios de agua y saneamiento ambiental. Además, es un importante aliado en la aplicación de programas de salud y estará a cargo de coordinar la educación y, en algunos casos, la protección de la infancia. © UNICEF/ Como parte de un esfuerzo interinstitucional, UNICEF contribuyó en 2005 a diseñar estrategias y a garantizar la financiación inicial para una posible pandemia de gripe aviar (H5N1), que muchos temen podría infectar y acabar con la vida de un número desproporcionado de niños y niñas.

A las oficinas de UNICEF en todos los países se les solicitó elaborar planes de contingencia para los programas y las operaciones, y presentarlos a más tardar en octubre de 2005. El organismo está preparado para intervenir estratégicamente en la respuesta coordinada de las Naciones Unidas a la amenaza, basándose en su mandato en favor de la infancia, en su deber de actuar ante las emergencias, en su compromiso con los Objetivos de Desarrollo del Milenio y en su experiencia en comunicaciones, vacunación y asistencia a los gobiernos en diversas esferas.

Donaciones generosas

Las donaciones a UNICEF para labores de emergencia superaron los 1.129 millones de dólares en 2005, o aproximadamente el 40% de todos los ingresos. Aunque parte de la explicación radica en la magnitud del desastre del tsunami, esto también refleja un aumento general en la financiación y una mayor capacidad de respuesta ante las situaciones de emergencia. Para el año 2006 se solicitaron 806 millones de dólares en financiación de emergencia. De esta suma, 331 millones de dólares se destinarán al Sudán, un país donde se conjugan el optimismo y la necesidad de tomar medidas urgentes, pues aunque en 2005 se resolvió en parte el enfrentamiento de una década entre el norte y el sur, cada vez parece más difícil encontrar una salida al conflicto de Darfur.