Combatiendo por un futuro compartido
Somos los multiplicadores, somos propulsores de ideas sobre el VIH y su prevención Santo Domingo.- “Tenemos una lucha que hacer, nuestra isla –Haití y República Dominicana- están, como el resto del Caribe, tocadas por la epidemia de VIH/SIDA, pero la frontera norte, es otro lugar muy tocado, especialmente mi ciudad Wanament y por eso tenemos necesidad de desarrollar este proyecto”.Por la claridad y seguridad de esta expresión podríamos pensar que quien así se expresa es un adulto. Sin embargo, es Florvil Haveson, un adolescente multiplicador del proyecto “Niños, Niñas y Adolescentes Trabajamos por un Futuro Compartido”, que se desarrolla en Dajabón, República Dominicana y Wanament, Haití. Florvial participó en la presentación de la Encuesta de Línea de Base sobre Conocimientos, Actitudes y Prácticas sobre Salud Sexual y VIH/SIDA en niños, niñas y adolescentes en Dajabón y Wanament”, y con gran entusiasmo explicó el rol de los multiplicadores, los beneficios del proyecto y el acercamiento entre los jóvenes de las dos comunidades fronterizas. “Trabajamos en nuestras escuelas para formar a niños, niñas y adolescentes sobre la relación de esta enfermedad con su comportamiento sexual. Creamos en los alumnos una atmósfera de seguridad, donde pueden pedir informaciones y hablar de sus dudas con sus compañeros, nosotros, sin problema. Tomando en cuenta la situación, continuamos el mismo trabajo en la iglesia, donde hay niños, niñas y jóvenes, y hasta en las calles, por que tenemos ese trabajo integrado a nuestra vida.”
“Tengo que señalar también que el proyecto personalmente nos permite llegar a un desarrollo personal, por ejemplo, el español que hablo un poco, no lo hablaba, el proyecto me motiva para aprender el español y poder hablar con mis amigos dominicanos, mis hermanos.” Motivado por el impacto que dice tiene el proyecto en los jóvenes multiplicadores, Florvial expresaba su deseo de continuar “combatiendo por un futuro compartido”. A pesar de su dominio limitado del español Florvial es bastante elocuente y ve el impacto de su participación en varias dimensiones. Dice que además le permite desarrollar sentimientos de responsabilidades frente al grave problema que los adolescentes, niños y niñas encuentran con el VIH/SIDA. Agregando que también les permite desarrollar una perspectiva moral más elevada y adquirir más talento para explicar a cualquier persona sobre el VIH/SIDA. Con evidente orgullo este joven haitiano expresa que “hablamos sobre sus consecuencias siempre, y como prevenir esta enfermedad. Tenemos que decir que este proyecto, nos ayuda a hacer una motivación en las escuelas por nuestra calidad al hablar bien y buen sentido, nuestros compañeros se enriquecen de nuestras buenas ideas. Siempre donde pasemos la palabra de prevención del SIDA estará en nuestra boca”, concluye. Finalmente nos comentó que para ellos, los jóvenes voluntarios, es muy importante lo que hacen y el impacto en sus comportamientos personales por lo que desean que CRS, UNICEF, las hermanas Juanistas y la parroquia del Rosario de Dajabón, los sigan apoyando. “Somos multiplicadores, con su apoyo podemos a contribuir en este noble trabajo de la lucha contra el VIH/SIDA y la promoción de la abstinencia sexual que es un medio para evitarlo.”
Colaboración Catholic Relief Services – CRS- y la Oficina del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia -UNICEF- , auspician el proyecto “Niños, Niñas y Adolescentes trabajamos por un futuro compartido” que se ejecuta en la frontera Noroeste del país, teniendo un alcance de 4,150 niños, niñas y adolescentes. Objetivo Encuesta El objetivo de la encuesta fue determinar el conocimiento y la percepción de riesgo de infección del VIH/SIDA que tienen los niños y adolescentes de las ciudades fronterizas de Dajabón, en República Dominicana y Wanament, en Haití.
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