“Cuando ocurrió el terremoto yo me sentía segura, porque ya estaba preparada”HISTORIA DE VIDA DE UNA ADOLESCENTE GUÍA DE EVACUACIÓN DE SU ESCUELA Con 13 años de edad, ya es toda una veterana “Guía de evacuación”, que entiende la importancia de estar preparada al momento de que se presente un terremoto u otro tipo de desastre. En una visita a su escuela, Laura explicó paso a paso cómo se han planificado para el momento en que ocurra una situación de riesgo. Su experiencia como Guía la ha marcado de tal manera, que todas las familias de su edificio ya cuentan con un plan de evacuación, diseñado por ella. “Yo vivo en un residencial, y desde que recibí mi primera capacitación como guía de evacuación, hablé con mis amigos y les expliqué lo que nos enseñaron en la escuela: Que tenemos que conocer la ruta de evacuación”, precisa. Laura tiene cinco hermanos, tres de ellos viven con su papá, mientras que ella y su hermana melliza viven con su mamá. Dice que sus padres les han enseñado lo básico de un plan de evacuación y que lo han reforzado con el aprendizaje que han obtenido en la escuela primaria Profesor Luciano Díaz, en Santiago, donde UNICEF y el Ministerio de Educación han implementado el Proyecto de fortalecimiento de las capacidades locales para la respuesta y gestión del riesgo frente a eventos sísmicos. El Proyecto ha beneficiado a 15 mil estudiantes de 525 escuelas de la regional 8 de República Dominicana, padres o tutores y profesores. En 2012 UNICEF extendió la iniciativa a Puerto Plata, con el apoyo de nuevas organizaciones y las comunidades. Las provincias Puerto Plata y Santiago, al norte de República Dominicana, son áreas con un gran número de habitantes, comparado con otras localidades del país. Se encuentran, además, en el espacio geográfico de mayor amenaza sísmica del país, con una gran vulnerabilidad para la ocurrencia de desastres. Es por esto que ambas provincias fueron seleccionadas para la implementación del Proyecto. “El plan de evacuación de mi escuela” “En el trabajo de mi mamá siempre hacen una ruta de evacuación y ensayan. Y cuando les dije que en mi escuela también lo hacían, se sorprendieron”, dice. Esta adolescente Guía quiere que su escuela ayude a otras a elaborar su plan de emergencia, en especial a aquellas en mayor riesgo, con edificaciones en malas condiciones y así otros niños y niñas puedan estar preparadas ante una situación de riesgo de desastre. “Todos los niños deben asegurarse de que su familia tenga la preparación necesaria, y si no la tienen ellos deben investigar para enseñarla más adelante. No importa la edad, hasta un niño de cinco años puede enseñar a los más grandes”, precisa. “Si ahora mismo ocurre un sismo, yo ya estoy preparada, estoy planificada y ya sé qué hacer”, manifiesta Laura, Guía de evacuación de la escuela primaria Profesor Luciano Díaz, en Santiago. A Laura le gusta dibujar, pero también ayudar a los demás, es por eso que al terminar la escuela quiere estudiar arquitectura. “El sistema de evacuación se basa en la estructura de un edificio y si no está preparada muy bien, no se sabe qué hacer en caso de emergencias. En mi casa yo lo tengo planificado, porque todas las habitaciones están conectadas a un solo pasillo y si salen a ese pasillo tienen la posibilidad de pasar a la puerta”, explica al tiempo que señala con sus manos la estructura de su escuela. La historia de Laura es un reflejo del impacto que tiene en los niños, niñas y adolescentes, así como en sus familias, el fortalecimiento de las capacidades en preparación y respuesta ante emergencias y desastres. De esta manera es posible, entonces, propiciar espacios escolares seguros y acogedores, con capacidades para reducir los riesgos y restablecimiento de la educación.
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