Protección

 

Protección

© UNICEF/RD/2006/Martínez

Uno de  los problemas prioritarios que afectan a niños, niñas y adolescentes  está relacionado con el derecho a  la protección  contra toda forma de violencia, explotación y abuso, incluyendo la explotación sexual comercial, el tráfico y  el trabajo infantil. Existen otras situaciones  que aumentan el riesgo y la vulnerabilidad  de los niños y niñas,  tales como carecer  de cuidado de padres y madres y estar en conflicto con la Ley.

La Convención sobre los Derechos del Niño (CDN),   ratificada por República Dominicana en 1991,  prescribe directrices y principios para el desarrollo y orientación de políticas de protección contra la violencia a la niñez y adolescencia. 

En  su  art. 19, la Convención señala que es obligación de los  “Estados Partes  adoptar todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el niño o niña se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal, o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo” .

Asimismo, en el art. 39 señala que es obligación de los Estados tomar medidas apropiadas para que los niños y niñas más vulnerables  reciban un tratamiento adecuado que asegure su recuperación y reintegración en un ambiente que fomente la salud, el respecto de sí mismo y la dignidad del niño.

La República Dominicana ha  realizado esfuerzos importantes para adecuar el marco jurídico a los mandatos establecidos en la CDN, y en el Protocolo Facultativo de la Convención, relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de los niños en la pornografía, ratificado por el país en el 2005.

La ley 136-03 o Código  para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de los Niños, Niñas y Adolescentes  establece los conceptos, roles y responsabilidades para la protección, a los niños, niñas y adolescentes.  Uno de los aspectos más relevantes de este instrumento es que el mismo define mecanismos operativos para la protección, atención, reinserción  y garantía de los derechos de esta población.

Sin embargo,  a pesar de los avances alcanzados, es cada vez mayor la preocupación por el aparente aumento en los niveles de violaciones de derechos  en el país, incluyendo la violencia contra los niños, niñas y adolescentes, que puede ser ejercida en diferentes contextos y por diferentes actores: familias, escuelas, barrios, comunidades e instituciones.; y es  también preocupante la debilidad en la respuesta institucional  frente a los casos denunciados.

Una de las amenazas contra los Derechos de la Niñez es la explotación sexual, comercial infantil (ESC) definida como  la utilización de los niños, niñas y adolescentes para la satisfacción sexual por adultos a cambio de remuneración en dinero o especie al niño/a o a terceras personas. Constituye una forma de coacción y violencia contra los niños/as y se considera como una forma contemporánea de esclavitud.

 

© UNICEF/RD/2000/Guzmán

La migración ilegal, el tráfico y la trata de personas menores de edad es otra de las serias amenazas contra el cumplimiento de los Derechos de la Niñez. La búsqueda de mejores condiciones de vida motivan a las familias haitianas a desplazarse o a enviar a sus hijos e hijas  a República Dominicana. En el proceso de traslado, llegada y permanencia  en el país  las condiciones de vulnerabilidad de los niños, niñas y adolescentes son alarmantes.

El trabajo infantil se define como aquel que amenaza el derecho a la educación y somete a los niños y niñas a situaciones de abuso y explotación.  Se considera que están en condiciones de explotación laboral infantil aquellos niños y niñas menores de 12 años que desempeñan cualquier actividad económica, y los niños y niñas en edades comprendidas entre 12 y 14 años que realizan trabajos peligrosos.  Las peores formas de trabajo infantil según el Convenio 138 son aquellas extremadamente riesgosas para la vida e integridad física y mental de niños y niñas, ya sea por la naturaleza misma o las condiciones en que se desarrolla  (nocturnidad, trabajo riesgoso en la calle, trabajo agrícola con uso de productos químicos, venta de fuegos artificiales).

Otro de los temas que ha generado mucha preocupación por la falta de protección que significa, es el trato que se les da  a los jóvenes en conflicto con la ley penal, que según la legislación vigente no deben ser sometidos a las mismas leyes penales que los adultos, ya que son personas en proceso de desarrollo y deben tener más oportunidades para re-educación y reinserción social.

La sociedad es co-responsable y  debe conocer la incidencia y la realidad de estas graves violaciones de los derechos de las personas menores de edad. Es necesario además que las instituciones den respuesta, que exista Cero Tolerancia  a la violencia contra la niñez y adolescencia.

 La oficina de UNICEF-Santo Domingo ha venido apoyando al país desde la década del 90  en favor de una mayor protección contra el abuso y la explotación sexual comercial  y contra el tráfico de niños y niñas, colaborando con diversos programas y campañas de comunicación para la prevención de estas violaciones a los derechos de la niñez . UNICEF- Santo Domingo.

No al trabajo infantil en el trabajo doméstico

 

 

 

 

Protocolo

Protocolo de Protección para Niñas, Niños y Adolescentes Haitianos Vulnerables que están en República Dominicana como consecuencia del Terremoto Ocurrido en Haití.

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Violencia Armada

Declaración de UNICEF contra la Violencia en contra los Niños, Niñas y Adolescentes en América Latina y el Caribe
Nils Kastberg, Director Regional de UNICEF para AL y el Caribe, se posiciona contra la violencia con Armas de Fuego
Nuestra región se ha ganado la desagradable reputación  de ser la de mayor tasa de violencia en el mundo. Los niveles de violencia armada en la región han llegado a proporciones epidémicas – el 42% del número total de homicidios a nivel mundial tienen lugar aquí, alimentado por la fácil disponibilidad de armas pequeñas y una brecha creciente entre los segmentos más ricos y más pobres de la sociedad.

Ver Declaración de UNICEF


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