OIT y UNICEF Revelan existe tolerancia en el país hacia la explotación sexual infantil
Santo Domingo, República Dominicana.- En la Casa de las Naciones Unidas se presentó recientemente el estudio “El comercio sexual con personas menores de edad en Centroamérica, Panamá y República Dominicana. Segundo estudio de tolerancia social. Análisis de resultados, desafíos y recomendaciones”. En dicho estudio se analizan los datos de una encuesta sobre la tolerancia de la sociedad frente a los delitos de explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes realizado en el 2008 en Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y República Dominicana. En sus palabras de introducción la Representante de UNICEF, Françoise Gruloos-Ackermans, destacó que “hoy estamos aquí para decirles que el maltrato, el abuso y la explotación sexual comercial contra niños, niñas y adolescentes es un problema real y ante el cual existen altos niveles de tolerancia en República Dominicana.” Según el estudio, alrededor del 95% de las personas encuestadas en la región reconocen la existencia de la explotación sexual. El 28.1% de las personas dice conocer lugares donde se ofrecen “servicios sexuales” con personas menores de edad. Sin embargo, el 24.8% de las personas que saben de una persona adulta que paga por sexo a un niño o niña menor de edad, respondió que no haría nada, y sólo un 18% afirmó que denunciaría a la persona menor de edad, aunque esta no haya cometido delito alguno. Cerca del 45% señaló que denunciaría al cliente explotador. La razón principal por la que las personas respondieron que “no harían nada” ante el conocimiento de la víctima de explotación sexual, es por la desconfianza en el sistema judicial.
Responsabilidad social En el 2008, la mayoría de los encuestados dominicanos (66% ) opinaron que la familia de la víctima es la responsable de detener la explotación sexual comercial, el 23% el gobierno y un 7% de los proxenetas. Un avance sería que toda persona reconozca que las instituciones del Estado también son responsables de detener el problema. Aunque, los principales responsables son los explotadores y los proxenetas que siguen pasando desapercibidos. Solo un 5% a nivel regional les atribuye la responsabilidad.
Se debe estimular una cultura de denuncia de los verdaderos responsables de la explotación sexual comercial. Se debe brindar información más clara y específica dirigida a este objetivo para que la población en general logre identificas a los verdaderos delincuentes o mejor dicho, a los explotadores sexuales. La Oficial de Proyectos de la OIT-IPEC, Dabeyda Agramonte, opina que el problema es que en el país existe una demanda por los servicios sexuales de menores, y “mientras haya demanda, habrá oferta”. En su intervención, María Elena Asuad, Oficial de políticas públicas y Protección a la infancia de UNICEF, dijo que en el país hay mucha desconfianza en el sistema, porque existe un divorcio entre el discurso y la práctica institucional. También informó sobre el próximo inicio de un estudio de incidencia del abuso y explotación sexual a niños, niñas y adolescentes, en el que no solo se buscará información a través de las instituciones del sistema de Protección de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, sino también a otros actores sociales que atienden a esta población.
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