Protección

 

Explotación Laboral Infantil

© UNICEF RD/P.Guzman/07

Con delicadas y pequeñas manos comienzan
un día arduo que nunca termina, una marcha diaria
que deben de hacer para poder sobrevivir en sus hogares.


Para hablar de explotación laboral infantil, se debe iniciar con definiciones claves: Infancia, etapa en que los niños  y las niñas deben vivir sin miedo, seguros frente a la violencia, protegidos contra los malos tratos y la explotación; trabajo infantil es una actividad que perjudica el desarrollo físico y psicológico del niño e interfiere con su horario escolar o le obliga a abandonar la escuela de forma prematura, ya que no tiene tiempo para los estudios. 

El Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) define el trabajo infantil “como peligroso y perjudicial para el bienestar físico, mental o moral del niño y les exige combinar el estudio con un trabajo pesado que les insume mucho tiempo”. También se menciona la ayuda que prestan a sus padres en el hogar, la colaboración en un negocio familiar o las tareas que realizan fuera del horario escolar o durante las vacaciones para ganar dinero de bolsillo. 

Amartya Sen, Premio Nóbel de Economía 1988, define la pobreza como una privación de las capacidades básicas. “La comida no es tanto una satisfacción del sentido del gusto, sino es necesario para vivir saludablemente; estar alfabetizado no es importante para su utilidad práctica, sino por lo que la persona puede llegar a ser cuando sabe leer y escribir” dice Sen.

Situación actual
Según el Programa Internacional sobre la Eliminación del Trabajo infantil de la OIT, en el 2004 había en el mundo 218 millones de niños y niñas sometidos al trabajo infantil, excluyendo el trabajo doméstico. Se estima que unos 216 millones de niños y niñas entre 5 a 17 años realizan trabajos peligrosos. La organización dice que los niños y niñas representan alrededor de un 40% por ciento a un 50% por ciento de todas las víctimas del trabajo forzado ó 5.7 millones de niños y niñas atrapados en el trabajo en condiciones de servidumbre.

En la Encuesta Nacional del Trabajo Infantil del 2000, los datos sobre el trabajo infantil revelan que en el país había 436 mil niños, niñas y adolescentes trabajando, el 60% por ciento en agricultura y un 64% por ciento era menor de 14 años. 

© UNICEF RD/P.Guzman/07

La Oficial de Proyectos de la OIT, Dabeida Agramonte, destacó recientemente algunos factores que contribuyen a la existencia de trabajo infantil: “ Factores sociales y económicos, como la pobreza, la falta de empleo y los bajos ingresos de las familias; la falta de acceso a la educación de calidad e inclusiva, la inexistencia de espacios alternativos y de tiempo libre en las comunidades, la existencia de familias desarticuladas. De igual forma, los factores culturales vinculados a una percepción del valor formador del trabajo, y la transmisión generacional de padres a hijos.”

Sin embargo, en un taller sobre trabajo infantil, comunicación y opinión pública coordinado por OIT y UNICEF, se discutieron algunos argumentos  a favor del trabajo infantil: sirve de apoyo a la familia de escasos recursos, o que beneficia a los niños y a su autonomía económica, o que si el trabajo infantil no es peligroso, no es problema.

Cuando hay trabajo infantil siempre hay explotación

Según el estudio sobre Percepción Dominicana sobre el Trabajo Infantil de la OIT/PUCMM (2006),  para que la mentalidad dominicana cambie la percepción sobre el trabajo infantil, se debe sensibilizar a la población en sentido general sobre la problemática, generar información que permita fundamentar compañas para atacar el problema. Se debe educar sobre los efectos negativos del trabajo infantil, y fortalecer acciones y políticas de Estado para las aplicaciones de los convenios internaciones y el marco legal existente en el país.

Impacto en la educación
Según la Secretaria de Estado de Educación (SEE), la principal causa de abandono escolar es el trabajo, especialmente entre 6to y 8vo grado. Sólo 4 de cada 10 niños terminan la educación básica y provienen de familias numerosas –entre 4 hermanos o más-. Uno de cada dos padres y madres de los trabajadores infantiles entrevistados apenas concluyó cuarto grado o la primaría.  Los padres y madres entrevistados carecen de contratos de trabajo o no tienen seguro ni pensión y cobran por periodos diarios o semanales; pero los ingresos mensuales para la mayoría, es menor de RD$ 5,000 pesos.

Según el Plan Estratégico Nacional para la Erradicación de las Peores Formas de Trabajo Infantil en la República Dominicana 2006 – 2016,  el objetivo final es erradicar el trabajo infantil en el país.

La Oficial de la OIT imagina un mundo sin trabajo infantil como “un mundo justo y equitativo donde los más vulnerables están protegidos contra la explotación y desarrollándose en condiciones de bienestar y felicidad. Un mundo portador de un enfoque de Derechos,  con los niños, niñas y adolescentes como prioridad, en el centro de la agenda de desarrollo”.

Se Imagina ver a todos en la escuela con logros educativos y con seguridad de asistencia, también “sus padres tendrían un trabajo decente y ellos podrían estar protegidos contra la explotación. Tendrían mayores oportunidades y competencias, lo que aumenta sus posibilidades futuras de mejor empleo y mejor salario.”

por: Sarah Carrasco
Agosto, 2009

Voces de niños y niñas sobre el Trabajo Infantil

Dar una Oportunidad a las Niñas

 

 

 

 

Peores formas de trabajo infantil

En el artículo 3 del Convenio No. 182 de la OIT, sobre la prohibición de las peores formas de trabajo infantil y la acción inmediata para su eliminación, se propone eliminar todas las formas de esclavitud como la venta de niños, el trabajo forzoso u obligatorio; oferta de niños y niñas para la prostitución, producción y actuación de pornografía; reclutamiento u oferta de niños para la realización de actividades ilícitas; y cualquier trabajo que afecte su salud. 

El artículo 32 de la Convención sobre los Derechos del Niño exige el reconocimiento del “derecho del niño a estar protegido contra el desempeño de cualquier trabajo que pueda ser peligroso o entorpecer su educación, o que sea nocivo para su salud o para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social”.


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