UNICEF lucha por y para buscar cambios políticos a favor de la infancia
Imágenes y expectativas a mi salida de República Dominicana Luego de haber estado en diversas posiciones en Paraguay, Mozambique, India, Bangladesh y nuestra oficina principal en Nueva York, la llegada a República Dominicana en el 2004 marca los años de culminación de mi carrera, pero también la transición a una nueva etapa de la vida. Estos cuatro años han pasado volando y el último, en particular, desde que decidimos jubilarnos luego de 31 años de trabajo. Para los que somos funcionarios internacionales itinerantes, cada país marca una etapa distinta de nuestras vidas, más allá de que es un país diferente, o un cargo diferente, más allá de lo que el país representa en términos económicos, sociales y culturales - lo asociamos siempre con una etapa de nuestras vidas personales y familiares. La memoria de estos años es una serie de viñetas, de imágenes, de eventos, de caras, de procesos, de momentos de gran alegría, de satisfacción, de compartir con amigos y colegas, de haber logrado algo importante, de haber planteado una idea que fue aceptada, pero también algunos momentos de frustración, de insatisfaccion con mis propios esfuerzos por lo que queda por hacer. Me causó gran alegría saber que 96% de los nacimientos del país son atendidos en instalaciones hospitalarias, pero aún mayor sorpresa cuando supe que, a pesar de este factor tan positivo, la mortalidad materna era tan alta. Igual sensación me produjo el comprobar que la mortalidad infantil no se reduce con la celeridad que podría hacerse. Recuerdo también la alegría y la esperanza que percibí en las caras de los niños pequeños y las de sus madres cuando tienen acceso a servicios de desarrollo infantil integral. Me impactó el dinamismo y el compromiso de los jóvenes y adolescentes practicando la democracia y el compromiso social, al participar en los Ayuntamientos Juveniles e Infantiles, y al mismo tiempo defendiendo y ejerciendo su derecho a la participación. También me llevo esperanzas, que a lo mejor se hagan realidad en los próximos años y que cuando hable con colegas y amigos me podrán confirmar. Espero que la compleja situación de la cuestión de quién tiene derecho a una acta de nacimiento, y que ha causado tanta angustia en el último año, se resuelva pronto porque todo niño -- y adulto -- tiene el derecho de ser reconocido como persona, con nombre, apellido y nacionalidad. Espero que en 2015 se hayan cumplido todas las Metas del Milenio, porque realmente no hay excusas, ni financieras ni técnicas….es simplemente una cuestión de prioridades. El país no podría soportar no cumplirlas, porque las consecuencias serán más desastrosas Espero que se cumplan y respeten más las leyes existentes. Aquí no hay que inventar nada nuevo, simplemente asegurar que se cumplan las que existen, sea la ley de promoción de la lactancia materna o sea la ley 136-03, que ha sido el punto focal de nuestro trabajo durante los últimos años.
Recuerdo a las mujeres y los niños afectados por el trauma de Noel y Olga al recibir un poco de sustento y material sanitario que les permitiría pasar unas semanas de recuperación precarias, pero con un poco de dignidad. Y nunca olvidaré las caras y las voces emotivas de las dos jóvenes hablando a las primeras damas de Centro América y República Dominicana sobre la discriminación que sufren los niños, niñas y adolescentes infectados por el VIH, pero también de los sueños que tienen de que un día podrían tener una vida “normal”. Son muchas los imágenes que me vienen al recordar estos cuatro años que he pasado entre colegas, amigos y amigas, personas comprometidas con la causa de la infancia y sus derechos, pero también algunas otras que todavía no aceptan que un niño o una niña tiene el derecho a ser protegido y no simplemente que lo ayudemos porque sentimos pena. UNICEF es un organismo político. Lucha por y para buscar cambios políticos a favor de la infancia. Jamás he aceptado la idea de que somos una entidad de beneficencia o de caridad, que es la que algunas personas piensan de nosotros. Buscamos el desarrollo del individuo y de la nación. Será imposible mencionar a todos los funcionarios gubernamentales, municipales, de las ONG, de la Sociedad Civil, de las agencias de cooperación, y otros sectores y poderes del Estado con quienes he tenido contacto. Agradezco a todo el gobierno, encabezado por el Señor Presidente Fernández Reina, a todas las Secretarías de Estado; a los síndicos y síndicas, a los señores legisladores, a la cooperación internacional, a mis colegas de las agencias del Sistema de las Naciones Unidas, a mis amigos del cuerpo diplomático y consular, y a los colegas de los medios.Agradezco al equipo de colegas que laborarn en UNICEF. Ha sido un privilegio y honor haber tenido la oportunidad de apoyar, enseñar un poco, animar y a veces empujar. Espero que lo haya hecho bastante bien, pues siempre lo que hice fue por querer -nada más y nada menos- que lo mejor que nuestra organización puede ofrecer en apoyo a la infancia dominicana. Muchas gracias. Tad Palac
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